Eternamente Mía

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Capítulo IV

P.O.V  Abigail

Me levanté a las 3:00 de la madrugada por el simple echo de que la cama era incomoda, me encontraba ya sentada en mi cama sin saber que a ser, el aburrimiento me mataba lo único que se me ocurrió fue ir a dar una vuelta, al ser un pueblo no abria tanto detalle en perderme en la calle ni que me robaran.

Me levanté de mi cama y pude observar que iba aun en mi ropa, sólo tome un suéter negro y salí de la casa sin aser ruido, con el celular en mano y una pequeña navaja ya que era precavida. 

A si se fueron los primeros minutos asta que a lo lejos pude observar algunas personas en grupo chicos y chicas.

Por inercia me escondi lo más sercas posible para que no me notaran, pasaron los minutos todos al parecer hablando de cosas extrañas.

Cuando sin previo aviso uno de los chicos se transformó en un enorme lobo lo cual me asusto y camino a donde me encontraba y por inercia me eche a correr por el bosque tratando de que los demás me vieran.

Para mi mala suerte todos me habían visto ya que voltearon a ver a por que camino corrí y como lo supe me escondí tras un árbol.

El enorme animal estaba unos árboles atrás y si yo no corría posiblemente terminaba siendo su cena, y lo único que hice fue echarme a correr directo a la casa, al llegar entre y serre la puerta rápidamente con seguro y subi corriendo a mi habitación el miedo me carcomía tenía miedo un miedo espantoso.

Me acosté a dormir con mucho miedo mañana en la mañana les diría a mis padres que regresáramos a la cuidad. 

No pude pegar ojo en toda la noche por lo que decidí ponerme a acomodar mi habitación con la sensación de que mañana seria de lo peor así que acomode todo y baje a la sala con mucho cuidado y miedo, al llegar me senté en el sillón a ver televisión.

Se pasaron las horas con algo de pavor más sin embargo mi madre bajo por las escaleras y en pijama.

Al verla corrí a abrasarla y ella me miro confundió --Abigail que pasa cariño --dijo somnolienta.

--Mama regesemos a la ciudad auqi ahí cosas extrañas--dije sin soltarla pero en ves de aser me caso pude noatr que estaba nerviosa.

--cariño pero que dices, Abigail no tienes fiebre o algo, no fumas verdad cariño?-- comenso a tocarme la frente algo nerviosa.

--no mamá!! Enserio vi algo afuera salí a dar un paseo y un hombre se transformó en un lobo!!- chille asiendo berrinche.

--cariño creo que te a afectado venir para acá será mejor que duermas --no me pude negar ya que era una opción muy tentadora ya estaba cansada.

Sin relinchar o algo me encamine a mi habitación, al llegar sólo tocar la cama caí rendida y pude darme cuenta que ya estaba en brazos de Morfeo.

 



Zardonix

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En el texto hay: hombreslobo, amor-odio, mates

Editado: 30.07.2019

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