Eyes

Tamaño de fuente: - +

capitulo 4

 

Crystal

Ahora sí, me autoproclamo la peor mujer del universo. Yo, una persona que está en contra de juzgar a primera vista, juzgué a un ciego. Ay no ay no. Esperen, ciego suena discriminatorio. ¡Ahora estoy discriminando también! ¿Qué está pasando con mi vida?

Sigo en shock, creo que dejé de respirar por un momento. ¿Cómo es posible que sea ciego? Digo, nunca lo había visto con su bastó guía, ¿cómo camina sin caer? ¿Acaso me está haciendo una broma? Si es así es de muy mal gusto.

Intento decir una palabra de disculpa, pero nada sale de mí. Yo, Crystal Joselyn Thomas me veo y siento como una ridícula, parada en medio del pasillo, con una persona que no me ve. Literal.

Me siento tal culpable de todo lo que pensé sobre su extraña forma de caminar y sus lentes, que cuando veo que está a punto de irse tomo su mano por inercia. Veo que se sobresalta pero no importa, no suelta mi mano rápidamente, así que aprovecho para decirlo:

-Lo siento tanto.

-¿por qué? Tú no tienes la culpa de que yo sea ciego.

-No, no me refiero a eso, sino por tropezarme con tu…Bastón.

-Vamos, no es un pecado decirlo, soy ciego y te enredaste con un único que hace que yo no caiga. Me dice en un tono que denota algo de ira.

-n-no era mi intención hacerte enfadar. Mierda, ¿por qué tartamudeo? Por qué estoy nerviosa? solo es un chico, quiero salir corriendo, pero sé que está mal. Así que ayudo a recoger sus cosas, que ni siquiera me había dado cuenta que las había tumbado y se las entrego en su mano.

-Toma. Le digo de la manera más amable posible y ofrezco mi ayuda para ayudarlo a salir del instituto.

-No necesito tu ayuda ¿me has visto cara de discapacitado? Sé arreglármelas muy bien, por si no te has dado cuenta aún.

¡Pero qué grosero es este tipo!

-No, no pareces necesitar ningún tipo de ayuda. Que te vaya bien. Comento en un tono más brusco de lo que pretendía pero parece no afectarle.

Antes de que se vaya alzo poco mi voz y le digo:

-.Aún no sé tu nombre.

-Y espero que no lo sepas nunca. Responde en voz alta, más alta de lo que decbería. Sigo diciendo que es un grosero, una horrible persona, pero tiene la mejor voz del mundo.

Sip, definitivamente estoy loca.

En la salida del instituto, apenas y recuerdo que mi casa ya no es mi casa, y que ahora debo dirigirme a un horrible apartamento en el lado sur. Espero que mamá al menos no siga llorando por la pérdida de su gran amor, y no me refiero a papá. Oh no, mamá no llora por perder a ese maravilloso hombre, sino porque se enteró que su aventura solo la estaba usando y nunca la quiso.

al llegar al horrible barrio donde vivo, veo que todo está solitario, exceptuando a las personas que se sientan en las esquinas probablemente a consumir drogas o esperar algún tonto para ser asaltada. Espero no ser esa tonta. Intento caminar normal, pero no puedo evitar aligerar mi paso cuando escucho voces detrás de mí, creo que al ver mi reacción ríen de mi torpeza y continúan en lo que sea que están haciendo.

No es sorpresa que en casa todo esté silencioso y sucio, como era de esperar mamá no ha movido ni un solo dedo de su cama y supongo que continuará así por un maldito largo tiempo.

Mi estómago delata mi hambre y voy a la cocina a ver qué puedo preparar. No sé si hacer pan y mermelada o mermelada y pan. (Oigan, no me juzguen, no hay nada más en la alacena)

Cuando estoy intentando calmar mi hambre vuelvo a recordar al chico de lentes oscuros, al cual aún no sé cómo llamarle. Y un extraño pensamiento viene a mi mente… ¿de qué color serán sus ojos?



Julieth Jaimes

Editado: 11.04.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar