Falling in Love Magically

Размер шрифта: - +

Capítulo 20 - Alana

  ─Alana, pequeña ─murmuró alguien a mi lado.

Intenté abrir mis ojos, pero estos no cedían a mis demandas. Sentí la mano de alguien en mi brazo moviéndome ligeramente para que me despertara, volví a hacer el intento de abrir mis ojos y una rendija de luz atravesó la oscuridad, me aferré a esa luz y lentamente los abrí por completo. Parpadeé varias veces hasta acostumbrarme a la iluminada de mi habitación y dejé caer mi mirada en mi madre, ella estaba sentada al lado mío mientras que mi abuela se encontraba parada al lado de la cama soplando el líquido dentro de un vaso de vidrio. Mis ojos se sintieron pesados e hice de todo para que no se volvieran a cerrar.

  ─Mantente despierta, cariño ─dijo mi madre.

  ─Mis ojos pesan ─murmuré soñolienta─. Me siento cansada.

  ─Toma un sorbo de este líquido ─dijo mi abuela.

  ─¿Qué es? ─me senté lánguidamente contra las almohadas.

  ─Algo que te hará sentir mejor.

Aferré el vaso cuando me lo paso y lo llevé a mis labios, el líquido se veía asqueroso y tenía un sabor mucho peor de lo que se aparentaba. Suspiré dejándome caer en mi cama, me encontraba muy mal y esperaba que ese brebaje me ayudará. Mi madre me arropó hasta el cuello y planteó un beso en mi frente como lo hacía cuando era pequeña y me daba un catarro, me estaba cuidado y mi corazón se hincho de la emoción.

  ─Estarás mejor, cariño.

  ─Eso sabía feo ─murmuré.

  ─Lo sé ─dijo mi abuela─, pero es por tu bien, pequeña.

  ─Dulces sueños.

Me acurruqué debajo de mis mantas y me dejé de luchar contra mis ojos y el cansancio que sentía. Esperaba que ese líquido asqueroso ayudara para que desapareciera lo que sea que tenía, quería estar mejor cuando me despertará. Escuché murmullos a mi alrededor, pero era difícil de distinguir que era lo que decían y quién lo decía, tal vez era mi imaginación. Después de todo, últimamente ella pasaba jugando conmigo.

*****

Me desperté sintiéndome un poco mejor, me levanté de un salto de la cama y corrí el baño, observé mi rostro en el espejo y sonreí saltando de la alegría, mi cara estaba normal, no había ni un rastro del rojo de ayer, no quería ir a clases pareciendo un tomate, eso podría dar pie para que empezaran con el bullying. Me miré por última vez en el espejo antes de dar vuelta en mis talones y empezar a preparar mi mochila, ayer no había terminado mi deber porque me sentí mal después de hablar con Eliot, miré la hora y todavía tenía tiempo a mi favor.

Me senté en mi silla giratoria y comencé a teclear como loca en mi laptop, había encontrado la información que necesitaba y solo tenía que leerla para sacar las ideas principales y escribirlas con mis propias palabras para que sea un trabajo auténtico. Suspiré alzando mis brazos cuando tuve todo terminado y miré como las hojas salían por la bandeja de la impresora, lo bueno era que el profesor aceptaba trabajos impresos, caso contrario tendría un gran cero en mi expediente académico.

Agarré las hojas para ordénalas antes de guárdalas en una carpeta para que no se arrugaran en el camino a la secundaria, metí la carpeta, todos mis cuadernos de apuntes y mis libros en mi mochila junto con una muda de ropa para mi prueba en atletismo. Después fui a mi armario y saqué la ropa que me iba a poner ese día. Miré donde se encontraba el libro y mi estómago cayó a los pies, no quería leerlo y tampoco tenía idea de que hacía en mi armario, estaba convencida de que mi abuela había llevado todos mis libros infantiles a la estantería de la sala.

Me acuclillé para aferrar el libro en mi mano, era de color rojo, todos los libros de amor eran de ese color y rodeé mis ojos por ese hecho. Era como si el color rojo fuera el color del amor, quien sea que había elegido el color lo había hecho bien, si pensabas en la palabra amor lo primero que venía a tu mente era el rojo y la forma de un corazón. Muy buen marketing, si era sincera.

Suspiré colocándome en puntillas de los pies para colocar el libro en la parte superior de mi armario junto con un montón de cajas de zapatos que tenía varias baratijas en ellas, algún día tenía que revisar que había en ellas y decidir con que cosas quedarme. Me dejé caer en mis pies colocando las manos sobre mis caderas en forma de jarra, miré mi armario detenidamente antes de dar vuelta en mis talones y caminar al baño para darme una ducha y arreglarme para la secundaria.

Limpié el vapor del espejo con mi mano y me miré en el espejo, me veía bien después de todo lo sucedido el día anterior. Exhalé dejando que mi cabello castaño cayera suelta en mi espalda, se encontraba mojado y era mejor llevarlo así por el día de hoy. Tampoco quería parecer que había puesto mucho esfuerzo para prepararme para las clases, ese no era mi estilo. Salí del baño ya vestida y lista para agarrar mi mochila, y bajar las escaleras para desayunar.



Kath

#22 в Joven Adulto
#43 в Fantasía
#15 в Magia

В тексте есть: amor, brujas, magia

Отредактировано: 20.04.2018

Добавить в библиотеку


Пожаловаться




Books language:
Interface language: