Fenrir

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Capítulo Dos

Ambos nos miramos atentamente; su cabello estaba mojado producto de la nieve que caía afuera y sus mejillas estaban sonrojadas a causa del frío como también lo estaba su nariz, sus espesas cejas se juntan frunciendo el ceño mientras que sus labios se ponen en una firme línea en señal de disgusto.
Impulsada más por la nervios que por su presencia bajo los últimos escalones y hago una reverencia y sin más doy media vuelta comenzando a seguir el sonido de voces hasta que su mano me toma por el brazo y me jala dejándome frente a él, sus ojos azul grisáceo tenían una amenaza oculta.

— A mi no se me da la espalda — murmura entre dientes.

Ahora la que fruncía el ceño era yo por lo cual jalo mi brazo con algo de enojo y asiento para después ir en búsqueda de Alpha y su luna dejando a Ezra ahí. Siguiendo la voz  de sus padres llegue a un amplio comedor de madera de 6 sillas, en la punta que daba la espalda al ventanal de donde se veía los bosques estaba Alpha, con su cabello encanecido y su mirada seria y a su izquierda estaba luna, una mujer de tez pálida y cabello castaño claro que terminaba en ondas y de quien parecia, Ezra había heredado sus ojos y es ella quien me ofrece una cálida sonrisa y se levanta para darme un abrazo.

— Bienvenida querida — saluda con voz entusiasta —. Soy Vali.

— Fenrir — me presento haciendo una leve reverencia.

— Oh, no hagas eso conmigo — me reprende ella acercándome a la silla que estaba a su lado —. Después de todo pronto seremos familia.

Me sienta en la mesa y ella se sienta en su lugar nuevamente mientras un señor me trae un plato con huevo estrellado y tocino junto con un vaso de juego de manzana, le sonrió a modo de agradecimiento sintiéndome incómoda por ese tipo de atenciones. A pesar del hambre que sentía no podía comer porque Alpha no había dado una señal o hablado. Así que decidí hacerlo yo misma.

— Gracias por la habitación, Alpha — murmuro con voz un tanto insegura.

— ¿Te ha gustado? — pregunta el con su voz imponente pero con un deje de gracia —. Vali estuvo supervisando a quién la estaba arreglando y creo que lo obligó a hacer ese armario varias veces.

Luna al escuchar lo que dice su pareja se sonroja y ríe nerviosamente mientras algo de rubor cubre su rostro y le da un leve golpe a Alpha quién ríe con fuerza haciéndose ver aún más joven. En ese momento es cuando Ezra hace su acto de aparición sentándose a la derecha de su padre y me fulmina con la mirada, el mismo señor que sirvió mi desayuno le da una sándwich de lo que parecía ser atún con un jugo de naranja y sin más comienza a comer. Lo miro unos segundos y luego a mi plato sintiendo el hambre, con miedo levanto el tenedor y comienzo a comer esperando primero una represalia pero como no llego sigo comiendo.

— Así que, Fenrir — comienza a hablar Alpha —. Te hemos inscrito en el instituto de Ezra.

— Muchas gracias Alpha — respondo con una sonrisa mientras escucho a Ezra gruñir.

El desayuno siguió en silencio con una que otra intervención por luna por tratar de que todos hablaramos pero el humor de Ezra no disminuyo en ningún segundo y sentía su odio hacía mía. Se supone que al ser elegida durante un tiempo sólo logro percibir ciertas emociones de él pero en cuanto llegue el punto en que me marque será como tener realmente un vínculo más íntimo que el de cualquier pareja.
Al terminar el desayuno los tres se levantaron de la mesa y se fueron por sus caminos, en cuanto yo me levanto comienzo a juntar los platos sucios hasta formar una pila y los hubiese lavado si no fuera porque una señora de servicio me lo impidió, sin saber a donde ir y sólo conociendo el camino a mi habitación decido regresa por mis pasos, al llegar a la escalera central alguien toca la puerta poniéndome ligeramente en alerta. En cuanto la abro una melena azul turquesa pasa haciéndose frente a mí, sus ojos ámbar me miran y sus labios hacen una mueca de asco, esto parecía deja vú.

— ¿Dónde está Ezra? — pregunta con voz sería mientras se cruza de brazos y la puerta se cierra.

— ¿Y tú quién eres? — le respondo yo.

— Alistar — responde haciendo una mueca hacia mí —. Soy la novia de Ezra.

Al escuchar eso me sorprendí a mi misma queriendo decir que yo era la que eligieron para él pero me mordí la lengua cuando unos pasos me hicieron voltear a la escalera y ver a Ezra con un pantalón negro, una playera blanca y su chamarra de piel negra, el cabello se movía rebelde y su mirada se detiene en ambas intercalándose. Cuando se acerca la toma por la cintura y la besa, pongo los ojos en blanco y comienzo a subir las escaleras pero sin poder controlarlo sale de mis labios.

— Pero tú no eres la que eligieron para él

Escucho a Ezra gruñir y a Alistar rechinar los dientes mientras una sonrisa triunfal se posa en mi rostro mientras llego al segundo piso entrando a habitación, planeaba arreglar mi ropa pero me di cuenta de que las señoras asignadas a mi ya lo habían hecho, con un suspiro tomo mi abrigo, mi bolso y decidida salgo así de la casa para comenzar a pasearme por el lugar.  Las calles estaban llenas de nieve y veía a varios chicos jugar con la nieve y lanzarla contra las demás personas, evitando que me dieran logro entrar en una cafetería que en parte tenía una sección como de biblioteca, me acerco y tomo el primer libro que vi y me siento en una mesa cerca de un ventanal. El menú contenía varios tipos de café, té y malteadas al igual que comida, cuando un chico de cabello ondulado y castaño oscuro se acerca con una libreta blancan en la derecha y una pluma en la izquierda.



Alysse Blake

Editado: 21.10.2019

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