Fenrir

Tamaño de fuente: - +

Capítulo Seis

La nieve siguió cayendo con calma llenando el lugar y haciendo que el ruido que nos rodeaba se apagara  lentamente, miro a Ezra quién estaba sumido en sus pensamientos mientras yo seguía con lo que Luna había dicho antes. Él definitivamente no quería ser Alpha y yo no quería ser su pareja, así de parecidos éramos y aún así algo no nos unía.

— Te ves mejor con esos lentes — comenta él rompiendo aquel silencio.

— Mamá decía que lo mejor era usar lentes de contacto a que me vieran con estos — respondo abrazándome a mi misma.

— ¿Escuchaste todo?

Habrá algo en el tono que uso o la forma en que hizo la pregunta que me impulsó a verlo, su mirada estaba apagada y pérfida mientras la nieve que caía en su cabello hacía que sus ojos azules se vieran con más intensidad y sus mejillas tomaran un color rojizo, inclino la cabeza indecisa de que decirle pero al final termino asintiendo.

— No culpes a Luna por contarme — murmuro temerosa.

— Se me está acabando el tiempo ¿sabes? — habla viendo hacia un punto a lo lejos —. La luna llena pronto se alzará en el cielo.

Me muerdo el labio sintiendo nerviosismo, la luna llena es cuando varios de las manadas tienen su primera transformación, existe también el cambio de Alpha y cuando varias personas deciden ya marcar a sus parejas que hace que se forme su vínculo entre ellos. Además que exactamente un mes después del cambio sigue la presentación de la pareja de Alpha.

— ¿Y qué harás entonces? — le pregunto bajo.

— Seguir con esto y esperar lo mejor — contesta levantándose y extendiendo su mano hacía mí dejando ver una sonrisa —. ¿Quieres ir mañana a algún lado?

Acepto su mano y me da un leve tirón para levantarme, lo volteo a ver ladeando un poco la cabeza con la curiosidad brotando en cada poro de mi piel y por lo cual asiento.

— Entonces será mejor que duermas un poco.

Ambos entramos a la casa sin soltarnos la mano sin saber porqué y caminamos hacia mi habitación, cuando llegamos lo miro unos segundos. Él levanta su mano libre y me coloca un mechón de cabello detrás de la oreja haciendo que un cosquilleo me recorriera desde donde me tocó expandiéndose por todo mi cuerpo haciéndolo vibrar, extrañamente no quería que me dejara sola. Quería que entrara conmigo y me abrazara hasta quedar dormida y esa sensación me desorientó por unos momentos haciendo que me apartara de él y soltara su mano.

— Buenas noches, Ezra — murmuro insegura entrando a mi cuarto.

Cierro la puerta detrás mío dejándolo afuera y con la mirada atónita, me recargo en la puerta y me deslizo hasta quedar sentada en el frío suelo y pego mis rodillas al pecho y abrazándolas, ¿qué es lo que esta pasandóme? Me estaba metiendo en un camino del cual no había vuelta pero, ¿entonces por qué siento esta necesidad de estar con él? 
Sacudo la cabeza tratando de poner mis pensamientos en orden o al menos de enterrarlos en algún lado de mi mente y me levanto, pongo mis lentes en la mesita de noche y me dejo caer en la cama volviendo a quedarme dormida casi al instante. Ya mañana sera un mejor día, o eso espero.

En cuanto despierto a la mañana siguiente producto de la alarma del celular, entro al baño donde me quito toda la ropa lanzándola al cesto café de mimbre y abro la llave del agua fría donde las frías gotas hicieron que me activara. Pasado un tiempo decido que no puedo seguir bajo el flujo del agua así que salgo y me seco con una toalla esponjosa, seco mi cabello con la secadora para peinarlo en un moño y me pongo mi ropa interior cuando salgo encuentro que en mi cama estaba un conjunto de ropa que quizá alguna de las señoras que estaban cuidado de mí, dejaron mientras me bañaba. El conjunto era un pantalón negro, una blusa blanca, una sudadera color vino gruesa y unos tenis blancos, me visto con rapidez, me pongo los lentes de contacto y me maquillo ligeramente. Cuando estoy completamente de estar lista tomo mi mochila y el celular y bajo las escaleras caminando hacia el comedor donde encuentro sólo a Ezra sentado frente a su desayuno que parecían ser waffles.

— Buenos días — saludo sentándome frente a él.

Un señor me trajo el desayuno que consistía en cereal con yogurth y un jugo de naranja se parecía recién exprimido. Le agradezco con una sonrisa y comienzo a comer con calma.

— Hoy no te lleves la mochila — anuncia Ezra ganando mi atención y haciendo que frunza el ceño —. Le di el día a James así que tú y yo  vamos a salir.

— Creí que cuando dijiste "ir un lado hoy" — hablo haciendo comillas al aire —. Te referías a ir saliendo de clases.

— Bueno, pues ya te diste cuenta que no es así — responde con una sonrisa coqueta y un guiño —. Así que en cuanto acabes el desayuno vas a dejar la mochila, te espero afuera.

Se levanta dejando el plato vacío en la mesa mientras yo sigo sin entender cual era realmente el plan pero asumía que al ser el siguiente Alpha podía darse ciertos lujos como ordenar todo un día de salida en día escolar, así que sólo para averiguar su plan tenía que apurarme por lo cual me como el cereal rápido mientras doy sorbos largos al jugo hasta terminarlo. Apilo el plato junto al de Ezra para correr a mi cuarto y lanzar mi mochila a la cama y tomar mejor un bolso pequeño de color gris. Bajo los escalones de dos en dos esperando no haber tardado tanto hasta la salida donde lo encuentro recargado en su moto donde estaba dos cascos listos.

— ¿Me dirás a dónde iremos?

— No, tendrás que confiar en mí.

Una sonrisa escapa de él haciendo que yo me muerda el labio deseando besarlo, el era un completo misterio, uno que quería resolver pero sabía que de seguir así el vínculo sólo se haría fuerte haciéndonos ya imposible dar vuelta atrás pero, ¿que tal que realmente era esto lo que quería? Ser de él y él mío. Sonrió juguetona y asiento.

— Confío en ti.

 



Alysse Blake

Editado: 21.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar