Fortress (gay)

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II

Killian suspiró derrotado. Había perdido semanas enteras intentando encontrar una forma de entrar al Bosque Prohibido.  No había manera alguna de entrar.  Rodearlo no servía de nada, también había buscado una entrada subterránea, e incluso había intentado escalar la pared evitando las espinas, sin embargo era imposible, había terminado con heridas que tardaron días en curar.

Se sentó en una roca cercana y pensó en otra idea de cómo entrar.  Cerró los ojos mientras reposaba su cabeza en sus manos.

Al estar lejos de la aldea y el pueblo, un silencio permanecía en el lugar a excepción del viento que soplaba emitiendo un leve silbido que le dejaba en su ser un fuerte sentimiento de tranquilidad.

Hasta que el silencio se quebró.

Fue leve, pero bastó para que Killian pudiera escucharlo.  Levantó la cabeza de entre sus manos y volteó hacia donde parecía ser que provenía la voz.  Tragó grueso al notar que la voz parecía venir del otro lado del muro de espinas.  Adentro del Bosque Prohibido.  Se puso en pie de un salto, y se acercó al muro cautelosamente. 

-¿Qué?- Preguntó el caballero esperando que lo que sea que fuera lo que estuviera al otro lado, le respondiera.  Al pasar de los segundos perdió la esperanza de que alguna replica llegara.  Pero cuando la respuesta llegó, un escalofrió recorrió la columna vertebral de Killian, la voz se escuchaba alarmantemente cerca y alta como si se tratara de un pensamiento de su mente, sin embargo era gruesa y estruendosa como un trueno y definitivamente no era humana.

Killian sorprendido y paralizado lo único que pudo hacer fue escuchar como el silencio regresaba como si no se hubiese ido en ningún momento, pero la voz seguía resonando en la mente del caballero.

Aún no.

• • •

Juliet se despertó con la sensación de haber soñado con algo horrible, aunque no recordaba que había soñado exactamente, supo que tenía que ver con algo que ella había intentado dejar en el pasado hace mucho tiempo. 

Dio vueltas en la cama intentando conciliar de nuevo el sueño, y al ver que no funcionaba se rindió frustrada.  Tomó su chaqueta de cuero marrón y salió.  Inmediatamente cruzó por la entrada, una briza gélida le pegó dejándole escalofríos.

Recordó las dos cabañas que estaban marcadas en el mapa.  Las reconocía y sabía quiénes se ocultaban en ellas.  Juliet tenía que saber porque esas dos cabañas en específico estaban marcadas. Tenía que ir a investigar por su cuenta.  Sin embargo, la imagen de Robert le llegó a la cabeza, y su corazón dio un salto. 

¿Estaría él involucrado con el secuestro del príncipe?  ¿Con qué propósito? ¿Dinero y poder?  Si era eso, ¿por qué  no secuestraron directamente al rey?  Él tenía obviamente mucho más poder que el príncipe.  Y aún faltaban algunos años para que el príncipe fuera coronado rey.

No había forma de que los secuestradores buscaran liarse con la corona.  Buscaban otra cosa, pero ¿qué?  ¿Y que tenía el príncipe que ver con eso?

A pesar que todas las preguntas que merodeaban por su cabeza,

Lo mejor era ir.  Tenía que saber por qué esas dos cabañas en específico estaban en el mapa.  La imagen de  Robert le llegó a la cabeza, y su corazón dio un salto.  ¿Estaría él involucrado con el secuestro del príncipe?  ¿Por poder?  Y si era así, ¿por qué no secuestraron al rey?  El rey tenía obviamente mucho más poder que el príncipe.  Aún faltaban algunos años para que el príncipe fuera coronado rey. 

No había manera de que los secuestradores buscaran liarse con la corona.  Buscaban otra cosa, pero ¿qué? ¿Y que tenía el príncipe que ver con eso?

A pesar de todas las preguntas que merodeaban por su cabeza,  no tardó mucho en llegar.  La maleza le llegaba al pecho por lo que a pesar de estar a poca distancia de las cabañas podía pasar inadvertida fácilmente.  Examinó sus alrededores en busca de gente.  Y se asomó por la ventana de la cabaña principal donde vio a un hombre mayor con apariencia desaliñada sentado en un viejo sofá mientras fumaba.

Juliet ahogó una exclamación al reconocerlo, pero antes de que pudiera si quiera asimilarlo otro hombre, esta vez más joven, y que nunca había visto, entró a la casa abriendo la puerta de un estruendo.  La asesina se acercó más a la ventana rota para poder escuchar mejor.

-¡Tienen a Chris!- Exclamó. -¡Se lo han llevado a Fortress!  ¡Los otros han ido a buscarlo!- Después de un respiro, y añadió cuando se había tranquilizado. -¿Qué haremos?-

-Nada.- Respondió.

-¡Pero..!-

-Los otros han sido lo suficientemente tontos como para entrar a ese lugar.  -Le interrumpió. 



Marie Di Angelo

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En el texto hay: asesinos, caballeros, magia

Editado: 31.10.2019

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