Fragments ¿mentira o Destino?

Tamaño de fuente: - +

❃ Capitulo 9 ❃

Lo triste no es morir...Es vivir cuando no se es feliz...

"El jardín de los suplicios" (1899), Octave Mirbeau

 

La boda de Roselyn sería como la de un cuento de hadas, o al menos así el periódico lo anunció, un casi príncipe y una noble dama unirían sus vidas próximamente a la luz del sol.

“Sería un matrimonio ideal, lleno de amor y lealtad, donde nada faltaría y ambos disfrutarían llenos de alegria.”

Ella no estaba de acuerdo con esto, para nada parecía lo que algún día soñó, para ella no era un matrimonio ideal, quizás para su prometido, Elián sí, pero ella no, de hecho, era más como una pesadilla o simplemente un matrimonio arreglado, al cual había sido confinada sin amor.

La alegría se había escapado de sus manos en un abrir y cerrar de ojos y seguía sin encontrar consuelo en alguien.

Angelice y Eliza tardaron más de una semana en visitarla e incluso un poco más de un mes. El tiempo pasaba demasiado lento y dolían demasiado los recuerdos del pasado, creía que se estaba volviendo loca, pues, incluso una vez creyó escuchar al sol mencionar su nombre y eso era imposible pues este siempre se mantenía estático y no hablaba.

La fría luz de la luna iluminaba la cama en la cual Roselyn estaba tumbada. En realidad, no sé qué pensamientos cruzaron en ese instante por su mente, pero, subió hasta el segundo piso de la gran mansión y en aquella fría noche, con una sonrisa que reflejaba cansancio y desesperación se dispuso a saltar, quería morir, después de todo la vida había perdido todo sentido desde hace mucho tiempo, lo único que la mantenía viva era sentir el amor de las únicas personas que la querían, Lucas y su abuela, pero estos habían sido arrebatados cruelmente por la muerte.

Se dispuso a caer al vacío no sin antes dedicar las siguientes palabras a su difunto enamorado:

“Amor mío, vos ya no estáis junto a mí, pero yo pronto estaré junto a ti, la muerte nos habréis separado, pero vuestro amor es más fuerte y por esa misma razón en esta sombría noche hare un sacrificio para que vuestras almas estén juntas nuevamente. Ya sea en el cielo o en el infierno, por fin encontrare un sitio solo para los dos, pronto estaremos juntos…

Y… Perdonarme si cometo un grave pecado, pero mi alma jamás dejara de buscarte, aunque este en la santa gracia de Dios. Te amo”

-Roselyn ¿Qué haces ahí tonta? -Por suerte Eliza y Angelice acababan de llegar en ese preciso momento y dieron un grito de pánico. -

- ¿Eliza? ¿Qué haces aquí? vete ya no hay remedio para mí, esto no tiene sentido, no puedo vivir más, has llegado demasiado tarde. -Dijo –

-Esa no es la solución ¡Baja de ahí! –Ordenó Angelice. -

- Eso es lo que hare, muy pronto mi cuerpo llegara a donde ustedes están. – sollozó y se lanzó, desafortunadamente vivió, pues Bastián, quien fue para dirigir a Eliza hasta a casa, actuó rápidamente y cayó en sus brazos; después de todo no era una gran altura desde la que saltó y solo consiguió tener algunos rasguños. -

- ¿Qué has hecho? Eres una boba, menos mal que nuestros padres no están aquí para ver las ridiculeces que haces-Regañó y dejo de sostenerla - ¡No todo se resuelve muriendo!, no irías con dios, es un pecado ¿Entiendes? ¡PE-CA-DO!

Roselyn comenzó a llorar llena de impotencia.

- ¡Tampoco puedes resolver esta situación llorando! ¡Así que ya basta! -Roselyn seguía sin responder ante la represión. -

-Bastián, basta por favor, solo empeoras la situación, déjanos a solas con ella, por favor. -Le pidió Angelice-

- ¡No! ella merece un regaño, eso no se hace. Te pido que no interfieras, por favor.

-Bastián…Angelice tiene razón, por favor déjanos a solas con ella, de todas maneras, no arreglaras nada. -Le Insistió Eliza. -

- Bien, solo porque tú me lo pides, mientras subiré sus maletas, ya que por el momento no tenemos a la mayoría de nuestra servidumbre.

-Gracias, eres muy amable. – Subieron a la habitación, Roselyn no dijo nada, temía que sus amigas la regañaran por cometer tal estupidez.

Mientras esto sucedía, en algún otro lado del mundo un joven observaba todo lo ocurrido y al no estar nada satisfecho de lo que miraba, se adentró en lo más profundo de oscuridad a implorar la ayuda de una hermosa joven, que sostenía una vela entre sus manos.

-Anelisse, sé que soy digno de venir a este lugar y estar junto a ti, pero, te necesito, eres la única que puede ayudarme. Quiero que busques el alma de alguien – imploró -

- ¿Por qué te ayudaría? –Dijo la joven. -

-Porque eres una buena persona, por favor hazlo, esto ni siquiera es por mí.

- ¿Ah no? ¿Entonces? Tu nunca ves por el bien de los demás, además somos los únicos en este lugar ¿A quién podrías ayudar?…



La Violinista lectora

#1182 en Paranormal
#428 en Mística
#3723 en Thriller
#2125 en Misterio

En el texto hay: bruja, misterio, mentiras

Editado: 24.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar