Geal Ali Crónicas: Poder Absoluto.

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Capítulo 1.

 

 

 

Título original: Geal Ali Crónicas

Volumen 1

©2012

Primera edición

 

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GEAL ALI CRÓNICAS

Geasul Oropeza

Geal Ali crónicas

Parte 1. El poder Absoluto

Antiguas guerras me marcaron para siempre ocurridas en mi planeta natal Otpige, el cual no he visto desde hace más de treinta y cinco años.

Nosotros no envejecemos tan rápido como los terrícolas.

Nos hacemos llamar Otpige.

Fuimos creados del gran poder divino al igual que el propio ser humano, tenemos la fortuna de ser poderosos en la batalla cuerpo a cuerpo, fuertes, rápidos, con oídos tan sensibles que podríamos escuchar un alfiler caer a más de cinco kilómetros, incluso podemos sentir el espíritu guerrero de otras razas, así como su nivel de pelea por todo el sistema solar, cada uno de ellos es diferente, pero leal al creador.
Por varios años los humanos han creído que están solos en el universo, que Dios sólo los creó a ellos a su imagen y semejanza, pero también El Absoluto nos creó, y a otros más de distintas especies para proteger a sus preciados humanos.

Luchamos contra el mal mismo.

Cada príncipe y cada civilización tienen la tarea de acabar con los repudiados ángeles caídos que siguieron al oscuro, nuestros enemigos que pretenden dañar a nuestros valiosos seres de igualdad.

Los humanos, nuestra razón de seguir con vida en el sistema es su absoluta protección.

"Llegué a la Tierra en forma de feto sin haber crecido correctamente en un vientre materno, extraída de un robot que me mantenía con vida por mandato de mí reina madre Luz, para protegerme de mi propia familia.

Mi abuelo Leo Ni Ali y mi tía Denia querían exterminarme por la lectura de una antigua profecía que me marcó al nacer. La profecía se dice fue escrita por el gran ángel hace milenios en una cueva donde habitan los humanos al que llaman tierra santa, donde se dio al mejor profeta de Dios.

Durante mis días en la Tierra criada por la misma naturaleza con el don del conocimiento, muchas veces sueño con lo que podría ser la antigua guerra en mi planeta por mi propia destrucción.

¿Por qué me dejaron sola, en la Tierra? Sin la protección de un hogar.

Aunque sé que tengo la clave para la salvación de la humanidad.

Algo más allá de la Tierra pasó que debió desatar mi búsqueda. No soy humana, pero la semejanza es asombrosa tu gran Dios dijo algo hace mucho tiempo. Hágase al hombre a nuestra semejanza, resultando ser lo más bello del universo.

 

 

 

 

Capítulo 1, Código GL

Un bar solitario es perfecto para una chica de treinta cinco años una sana diversión una vez por semana, entré por la puerta trasera después de estacionar mi motocicleta, la cual robé hace tiempo tuve una vida intensa; conocía perfectamente al dueño del lugar el único biólogo con licencia para vender alcohol, un mal amigo en mi lista, se ganó la lotería y lo primero que hizo fue comprar toda una plaza comercial.

En mi camino para ordenar algo, observé a dos personas en la barra, noté que una de ellas era rubia y el otro joven como el color de mi piel podría ser musulmán. Extranjeros, en el sur de México, el lugar llama la atención por sus ruinas y trabajos en compañías petroleras. El bar no lucía nada mal, éste estaba dentro de una plaza en donde se juega el boliche y a su lado, un gran supermercado con una plaza, frente a ésta en donde hay dos tipos de cines, recuerdo perfectamente que clase había, uno caro y otro económico. El caro tenía las mejores sillas en donde se podía ordenar comida y te la llevaban al asiento.

El bar era único, buena música, mesas de billar, mesaras guapas y lo mejor de todo un barman completamente sexy con un cuerpazo envidiable para otros.

Me dirigí al sanitario de damas donde tenía que ver mi rostro antes de decirle al chico hermoso que me preparara algo, lo más importante para mí en ese momento era estar guapa tanto como las meseras para llamar su atención.



Geasul Oropeza

Editado: 14.10.2018

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