Happy

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Capítulo 5 "Park JiMin".

YoonGi intenta levantarse, el de verdad quiere hacerlo antes de que la lluvia empeore, pero siente las piernas raras, como gelatina y en algún punto entre la fría brisa que golpea su rostro y las diminutas gotas de garúa que caen sobre él, evalúa la posibilidad de alimentarse con algo más que cereal.

Lo deja estar.

Al tercer intento, tan solo se queda ahí, con el pecho sacudiéndose, ya no sabe si a causa del llanto o de frío. Curioso, porque en ese momento, mientras sus tímpanos son constantemente golpeados por el repiquetear de la lluvia y el frio comienza a doler en su piel, Min YoonGi echa de menos a Taehyung, como no ha echado de menos nada jamás. Extrañamente, el frio le recuerda la calidez de su piel tostada y lo amargo de todo, le recuerda la dulzura de su risa. Él ansía desesperadamente verlo jugar en los columpios o sacar fotografías, o simplemente verlo acurrucado en el sofá al finalizar el día. Ansía tomar su mano en medio de una discusión, entrelazar sus dedos y que Tae se detenga sorprendido siempre ante el mismo acto... Como si no fuera una costumbre, como si TaeHyung no lo esperara... El solo... El necesita sostener su mano...

Daría cualquier cosa por escucharlo reír una única vez.

YoonGi eleva sus manos a su rostro intentando esconder el llanto que poco a poco se hace más fuerte.

Ay no... — murmura una voz sobre la cerca.

El pelinegro siente de pronto un golpe seco tras él, pero decide ignorarlo, completamente perdido en su conmiseración, inhala torpemente entre un suspiro jadeante buscando algo de aire en medio del llanto y esta tan concentrado en intentar respirar que cuando siente el suave toque sobre su hombro, no puede evitar sobresaltarse. Se gira un poco, encontrándose con el preocupado rostro de JiMin a escasa distancia del suyo. El rubio aguarda en cuclillas y se ve casi tan mojado como el, sus ojos azules muestran temor cuando YoonGi le mira desconcertado.

— Hyung... ¿Estás bien? — pregunta suavemente.

YoonGi ahoga un jadeo con la palma de la mano mientras intenta asentir con la cabeza, pero lo único que ocasiona es un sobresalto en el menor y que este ajuste la mirada para examinar mejor al pálido.

¿Está lastimado? — insiste el rubio mientras busca alguna señal en la ropa ajena, no sabe con exactitud qué es lo que está buscando, pero piensa que quizá una planta o animal podrían haberlo herido. Chasquea la lengua cuando no logra encontrar nada, sin embargo el pelinegro parece no poder dejar de llorar y eso comienza a asustarlo. JiMin resopla ansiosamente, no tiene mucha idea de que hacer, solo hay una cosa clara. Él dirige sus ojos azules al cielo justo a tiempo para ver el brillante destello plateado.

— Si se queda aquí, va a enfermar. — Afirma intentando envolver la cintura de Yoongi entre uno de sus brazos para levantarlo. — Déjeme ayudarle— El pelinegro niega con la cabeza mientras se sacude débilmente. Intenta gruñir un débil "vete" pero este es tan suave que termina perdiéndose en el insistente repiqueteo de la lluvia.

El rubio suspira ante la negativa.

"Que terco es".

— No puedo solo... dejarlo aquí. — dice con firmeza. Decidido, JiMin rodea la delgada cintura entre uno de sus brazos para ayudar al pálido a ponerse en pie, YoonGi intenta apartarse, pero en cuanto es levantado, un fuerte mareo nubla su visión y comienza a sentirse desorientado, sus brazos buscan con torpeza un lugar al que aferrarse y JiMin jadea sorprendido cuando siente las frías manos sujetarse a su cuello. YoonGi reposa su mentón en el hombro del rubio, su errática respiración golpea contra el cuello de JiMin, él la siente irregular y no puede evitar asustarse aún más. — ¿Se siente bien? — exige saber, intentando que su voz no se vea ahogada bajo el sonido de la lluvia. El pelinegro niega con la cabeza cuando siente el estridente latido del pulso tras sus oídos, su visión comienza a difuminarse conforme el incesante pitido en su cabeza se hace más y más fuerte.

YoonGi sabe lo que va a pasar. Traga, intentando calmar su respiración. Con la poca fuerza que le queda se aferra al cuello de la camisa del rubio, sus dedos estrujan la tela roja empapada buscando llamar la atención de JiMin, quien parece entenderlo porque los ojos azules buscan rápidamente los cafés. —Hyung... Qué... — dice JiMin, intentando averiguar que ocurre.

— JiMin... Creo que... Voy ... No... no me sueltes... por favor. — Pide con ojos asustados. JiMin niega con la cabeza cuando la incomprensión crispa por completo sus facciones.

— Yo no voy a... — empieza a decir tras dar un par de pasos hacia el pórtico, pero se detiene cuando siente todo el agarre sobre su cuello, destensarse y un suave peso tirar de él hacia abajo. Aferra por inercia, ambos brazos en torno al cuerpo antes de que este caiga y en cuanto gira el rostro, sus ojos azules se abren desmesuradamente al encontrarse con los ojos cerrados y el rostro pacífico del pelinegro. — ...¿YoonGi hyung? — llama en un susurro, pero el pelinegro se mantiene ahí, inmóvil entre sus brazos.



Serendipia

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En el texto hay: taegi, yoonmin, duelo

Editado: 21.08.2019

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