Hasta el fin

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Capítulo 12

Seis meses después, la vida de la pareja parecía casi perfecta hasta que una noticia lo cambió todo.

La exnovia de Matt se había presentado en el departamento que convivían desde hacía medio año. Eden se sorprendió al verla allí, sin tener idea de cómo podía haber dado con la dirección de ellos y sobre todo, quedó petrificada al verle el vientre abultado.

―Estaría necesitando hablar con Matt ―arqueó una ceja con arrogancia.

―Sigues siendo tan educada como recuerdo ―contestó con sarcasmo Eden.

―No tengo porqué serlo contigo.

―No se encuentra.

―Bueno... en ese caso, dejaré que se lo digas tú ―respondió con una sonrisa de lado y mirándola con maldad―. Esta cosita de aquí dentro ―dijo señalando el vientre―, le pertenece. Estoy de cinco meses y deberá hacerse cargo del bebé.

―Nadie sabe si ese bebé es de Matt ―apostilló.

―Saca tus propias conclusiones y cálculos. Ambas sabemos muy bien que Matt siempre ha sido un mujeriego, no sería la primera vez que haría algo a escondidas de la persona que es su pareja, en este caso, ahora tú la suya ―escupió cada frase con rencor y maldad.

Priscilla estaba muy acostumbrada a destilar su veneno alrededor y qué mejor con la que ahora era su novia, con Eden.

―Lo siento si no te creo ―comentó la joven.

―Quizá esto te despeje la sospecha.

La mujer le extendió un sobre para que la muchacha lo tomara en las manos. Eden lo abrió pero a pesar de haberlo leído quiso darle el beneficio a la duda, porque quería creer todavía en Matt.

―Supongo que una prueba de ADN confirmará quién es el padre, ¿no lo crees? ―levantó una ceja al momento en que la miraba a los ojos―. Sé la clase de mujer que eres Priscilla, por eso mismo, dudo mucho en creerte.

―Tú y yo sabemos que Matt es de los hombres que no pueden tener una relación estable con una sola mujer por el motivo que fuese ―rio con maldad―, haz los cálculos, estoy de cinco meses, y tu relación con él es de hace tiempo, suele tener reuniones, no te lleva y lo sé porque suelo coincidir con él en algunas de las mismas.

En aquel instante el hombre llegó al departamento y quedó de piedra cuando vio a Priscilla nuevamente.

―¿Qué haces aquí? ―cuestionó con interés y frunciendo el ceño.

―He venido a hacerte una visita, pero tuve que darle la buena noticia a tu noviecita ―sonrió con cinismo mientras lo miraba a la cara―. Serás padre Matt ―dijo sin vueltas.

―Imposible, desde que terminamos que jamás he vuelto a verte hasta ahora―respondió con seguridad.

―¿Estás seguro? ¿Acaso te olvidas de aquella reunión en donde ambos coincidimos y estábamos tan ebrios que ninguno de los dos sabía lo que hacía? Y tú mismo mucho antes me dijiste que estabas saliendo desde hacía meses atrás con Eden ―volvió a hablarle―. Vas a tener que hacerte cargo del bebé, porque no pienso hacerlo sola, te corresponde mantenerme y costear todos los gastos que necesite ―manifestó con resolución.

La joven prefirió dejarlos a solas, no quería escuchar más cosas que podrían poner en peligro y desestabilizar la relación que habían construido durante muchos meses. Se dio media vuelta y entró al cuarto cerrando la puerta a sus espaldas.

Matt quedó asombrado con la actitud de Eden pero volvió a clavar la vista en Priscilla y le habló con claridad.

―Estás loca Priscilla, sé muy bien lo que hago y dejo de hacer, no me quieras hacer pasar por un mujeriego porque ese calificativo lo dejé hace tiempo, soy un hombre diferente y no pretendo volver a lo que una vez fui ―contestó sin vueltas.

―Ya que dices ser un hombre diferente, vas a tener que hacerte cargo del bebé y de mis necesidades por supuesto ―admitió con seriedad absoluta.

―Si tanto insistes, quiero hacerme un ADN, quiero estar seguro ―expresó.

―Sí, no habrá problema con que lo quieras hacer.

―Mañana mismo iremos, si crees que con esto volveré contigo, estás equivocada, no permitiré que me arruines la relación que tengo ―admitió―, me importa demasiado Eden y no te voy a permitir que deseches lo que tengo con ella. Si en verdad es mi hijo como dices, aunque lo dudo, tú no obtendrás nada, me haré cargo del bebé pero no de ti, eso te lo aseguro. No me importas más, dejé de quererte hace casi un año atrás, así que olvídate de tener algo a costillas del bebé, no volveré contigo si eso crees ―escupió con enojo y seriedad sin atisbo de dudas en su voz.

―Eso lo veremos Matt, no voy a quedarme de brazos cruzados, porque si es tu hijo, vas a tener que responder como padre y con mis necesidades de madre.

―Estás equivocada, si resulto ser su padre, me haré cargo del bebé pero no de ti ―le dijo con seriedad―, no te confundas Priscilla.

―Si crees que te librarás de mí tan fácil, estás demasiado equivocado, puede que te haya dado un buen respiro, pero no permitiré que sigas con la fulana que tienes por novia ―rio con maldad mientras se lo decía.

―Espero que estés temprano en el laboratorio para el ADN, porque no te pienso esperar ―gritó enojado cuando la veía alejarse de allí.



Sylvie Dupuy

Editado: 01.08.2019

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