Hasta el fin

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 14

Un día antes de los resultados del ADN que debía ir a retirar Matt, dentro de la oficina se encontraba la pareja trabajando en sus cosas. El ambiente estaba muy tranquilo hasta que alguien irrumpió en el despacho.

Matt levantó la cabeza de los papeles que estaba leyendo cuando vio al hombre acercarse a él y Eden quedó asombrada por la manera en que tuvo de dirigirse a su pareja.

—Discúlpame si no sé quien eres pero por la manera en cómo llegas tiendo a pensar que tienes algo para decirme —expresó levantándose de la silla y mirándolo a los ojos.

Por miedo, la joven se levantó también y trató de mantenerse al margen de los dos hombres.

—Así es, y si he venido aquí es porque me enteré lo de Priscilla —escupió sin darle vueltas y el representante levantó una ceja.

—¿De qué manera? Hasta donde sabía no tenía hermanos.

Fue la muchacha que se dio cuenta de quien era en verdad aquel sujeto y habló porque no podía callarse más ante semejante situación en la que ambos estaban.

—Eres el padre del bebé —confesó directa.

—Correcto —admitió el hombre mirándola con atención—. Y sé que lo soy porque fui yo quien pasó la noche con ella. La reunión en donde tú también asististe —lo observó a Matt—, Priscilla estaba algo ebria y coqueteaba con varios, presencié la manera en que tuvo de seducirte sin obtener nada a cambio, ella insistía pero tú tratabas de evadirla.

Eden se mantuvo callada y escuchando con precisión cada palabra que aquel hombre decía porque su relato era seguro y verdadero, y sintió quede alguna forma había dudado de Matt cuando él solo le decía la verdad.

—Sinceramente recuerdo esa noche pero tengo partes que se me fueron de la mente a raíz de lo que bebí —afirmó—, pero sí recuerdo que le insistí demasiado en no querer saber nada con ella a pesar de lo pesada que se estaba volviendo.

—Y allí entré yo. Cuando vi la situación aproveché la ocasión, ella sabía muy bien lo que estaba haciendo y sabe quien es el padre de su hijo —comentó con voz seria pero tranquila—. Sé que quiere hacerte pasar por el padre de ese bebé pero no tienes responsabilidad sobre él porque jamás te acostaste con ella.

—Te encuentro sincero en lo que estás diciendo, sabemos lo que es capaz de hacer Priscilla para que Matt quede como el progenitor de su hijo —expresó Eden—, habíamos pensado en hablar con el médico a cargo de los análisis pero seguramente Priscilla le habrá dado una buena suma de dinero para que no diga la verdad.

—Deben hablar con el laboratorio, el médico solo se encarga de dar los resultados, con el laboratorio es con quien deben hablar.

—¿Y crees que nos dirán la verdad? —cuestionó esta vez Matt con incertidumbre.

—Es cuestión de intentarlo, a Priscilla no le conviene armar escándalos o hacer berrinches de niña, sabe que perderá bastante si ventilo que aquella noche coqueteó con la mayoría de los hombres —respondió—. Le gusta aparentar pero no sacar los trapitos al sol —rio entre dientes.

—¿Qué te hace pensar que ella te querrá? —preguntó Eden.

—Tuvimos algo hace unos años atrás, antes que saliera contigo —clavó los ojos en Matt cuando lo dijo.

—Ya veo... Y esta fue tu oportunidad para volver con ella —volvió a hablar Eden.

—Es posible, nunca dejé de quererla, a pesar de lo imposible que se ponía ciertas veces, siempre la amé, nos llevábamos muy bien, discutíamos pero la mayoría de las veces éramos inseparables, por eso es que aproveché toda la situación para poder volver con ella —manifestó con resolución.

—Veo que estás muy decidido y que a pesar de las circunstancias la sigues queriendo —contestó el hombre.

—Sí, volver a verla fue sorpresivo porque creí que con el tiempo mis sentimientos por ella iban a desaparecer pero no fue así, al verla de nuevo fue como si todo seguía siendo igual —confesó de tal manera que a Eden se le aguaron los ojos y supo que aquel hombre en verdad quería a Priscilla.

—Con honestidad... no has actuado bien, aunque la mujer es un fastidio con piernas, tú no tenías que tomar ventaja de algo así pero... me doy cuenta que la quieres de verdad y si bien no nos agradamos entre nosotras, creo que lo mejor para ella es sincerarse y que todo se acabe —notificó la joven—, no entiendo el porqué se obstinó con Matt sabiendo que nada de lo que hiciera iba a hacerlo cambiar de opinión.

—No creo que sea porque me quiera de nuevo, sino por el dinero —acotó el representante.

—Como dije antes, Priscilla se maneja con apariencias y le gusta tener dinero, en los últimos meses tú fuiste amasando una buena fortuna que hizo que sus antenas de arpía salieran a la cacería sin embargo no es una mala mujer —les dejó saber, sobre todo se dirigió a Matt.



Sylvie Dupuy

Editado: 01.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar