Heaven.

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Capítulo 5.

Mi corazón martilleó fuertemente cuándo dijo qué sería algo así cómo una cita. Me explicaba, yo no había tenido muchas citas puesto que éstas siempre terminaban en decepción y por eso prefería estar en la oficina pero ahora era diferente. Con Angel me sentía bien, no había explicación alguna sólo que me hacía sentir bien conmigo misma. Ademas era imposible que yo no suspirara por esos ojos azules que tenía.

-¿No vamos?-Preguntó y asentí.-

-Vamos.-Sonreí. él hizo igual y nos encaminamos a una de las tiendas de bebés más cercanas. Todo era tan colorido como lindo. había ropa para bebés de todas las edades. Los colores eran pasteles y divididos en secciones. Nos dirigimos a la ropa de recién nacidos, específicamente a la de niñas.-

Quería llevar todo lo que veían mis ojos. Con gloria nunca pudimos comprar ropa para su bebé ya que nunca se dejaba ver. Ahora podía comprar con la suficiente seguridad y estaría bien. Lo primero en llamar mi atención fue un lindo mameluco color rosa, su diseño era de un osito.

-¿Te gusta ése?-Di un saltito en mi lugar. Angel sonrió.-

-Si. la verdad es qué es muy bonito.-Me encogí de hombros.-

-Entonces llevemoslo.-Dijo y asentí.-

Literalmente llevabamos todo lo que veíamos, vestidos, zapatitos, medias, ropita etc. Compramos todo lo necesario para Luam, entre ellos biberones y demás, la cuna la compraríamos en otra ocasión.

Corrí al ver un vestido de color morado suave. Lo observé mucho imaginando como se vería Luam en él y la idea me encanto al imaginarlo.

-Oh...¿el vestido es para tu hijita?-La voz de una señora mayor me saco de mis pensamientos.-

-De echo sí.-Me encogí de hombros.-

-¿Madre primeriza verdad?- Asentí.-

-Si, no puedo evitar querer llevar todo lo que veo.-Dije.-

-Comprendo hija, también me pasó.-Sonrió.-¿estas embarazada?-Negué.-Que raro tienes pancita.-Hice una mueca.-

-¿Ah?-¿Me había dicho gorda? o lo estaba alucinado.-No, no estoy embarazada.-Dije.-

-Entonces ya diste a luz.-Afirmo.- y seguramente ya tienes que estar casada, ¿donde está el padre de la bebé?-Pregunto.-

-Bueno yo...la verdad es qué...-No sabía que responder.-

-¿Hannie?-La voz de Angel nos había interrumpido.-

-Aquí estoy Angel.-El sonrió de lado.-

-¿El es el padre de la bebé verdad?-Mire con ojos abiertos a la señora.-son una linda pareja de jóvenes.-dijo.-

-¿Disculpe?-Angel estaba totalmente divertido.-

-No tienes por qué disculparte querido.-Sonrió la anciana.-¿Cuantos años llevan casados?-Pregunto.-

-Uhmmm... a nosotros se nos hace tarde ¿sabe?, vámonos Angel.-Me sostuve de su brazo.-

-¿Tenemos que irnos? me gustaría seguir hablando con la señora.-Dijo divertido.-

-¿Y donde fue su luna de miel?-Mi rostro se puso rojo de la verguenza.-

Tragame tierra.

(...)

-La habitación a quedado mejor de lo esperado.-Había dicho Angel. Asentí estando de acuerdo. Por otro lado me era difícil no mirarlo de píes a cabeza. Llevaba unos pantalones negro algo holgados, una musculosa blanca y su cabello estaba un poco alborotado. Se veía muy sexy.-

-Estoy que no espero más para cuando Luam este aquí.-Sonreí.-Quisiera por fin tenerla en mis brazos y cuidar de ella, se veía tan frágil en la incubadora...luchando por su vida...-Susurre.-

-De verdad es admirable la forma en la que hablas de ella.-Levante la mirada para ver a Angel. su mirada estaba puesta en mi.-

-Bueno...la verdad es qué yo...-No era capaz. No era capaz de decirle que yo nunca podría tener hijos. Luam era todo lo que me quedaba de mi mejor amiga, y con ella podría cuidarle y amarle.-Es lo menos qué puedo hacer por mi amiga. nunca mencionó que su parto era de alto riesgo.-Mordí mi labio.-

-Es cierto que debió decirtelo para que no sufrieras al no poder hacer nada por ella.-Dijo Angel.-Pero se sacrificó su propia vida y hacer que la pequeña viviera, se que saldrá adelante sí te tiene a ti Hannie cómo madre.-Me había quedado sin habla. Éste hombre era capaz de dejarme con la boca abierta.-

-Creo que lo mejor sería que nos acercarmos.-Trague saliva con dificultad.-Estamos todos manchados.-Dije.-

-Pues sí, gracias a qué nos ensuciamos la habitación a quedado fantastica.-Sonrió.-Digamos que se necesita ensuciarse un poco las manos para que las cosas queden bien echas.-Asentí estando de acuerdo.-

-Tienes razón.-Miraba la que pronto sería habitación de Luam. También necesitaba mirar a otro lugar que no fuera Angel, de lo contrarió me daría un paro cardíaco.-

-¿Sabes algo? te falto un poco aquí.-Quede sorprendida cuándo Angel mancho mi nariz con pintura rosa.-Ahora sí.-Soltó una carcajada.-

Juraba qué podría quedarme siempre eschando su risa, era limpia y te contagiada a reír con él.

-Eso no fue muy profesional Doc.-Chasquees mi lengua. Tomé una brocha pequeña me acerqué a Angel, quién me miraba divertido. Dirigí la brocha a su pectoral derecho el cuál estaba cubierto por la polera que traía puesta.-



ErikaValdez103

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En el texto hay: romance embarazo, doctor, amor bebe

Editado: 07.05.2018

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