Helena ©

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Día 52 (Parte II)

Okay, era suficiente, me sentía mejor, más enfocado, más tranquilo, ahora podía hacer lo que vine a hacer con mas eficacia, tenía que buscar a Javi... No, no, no tenía que buscar a Javi, tenía que buscar a VICTOR, Victor, el primo de Javi, no a Javi, tenía que dejar de pensar en lo que Patrick había dicho.

Había recorrido ya todos los salones y Victor no estaba en ninguno, pensé que tal vez estaba en el jardín, sentado en alguna banca completamente ebrio como de costumbre. Cerca a la puerta de salida, la misma chica que había estado repartiendo tragos en el departamento de Patrick, repetía su ocupación. Me ofreció una copa y tomé tres, las fui tomando conforme caminaba de banca en banca, el idiota de ojos saltones no parecía estar por ningún lugar. ¡Mierda!.

En una de las bancas encontré una botella de ron, estaba llena hasta la mitad, nunca he sido fanático de licores de este tipo, pero... ¡Era una fiesta!. De alguna manera tenía que distraerme, las palabras de "Patt" me habían sacado de foco, la posibilidad de que Javi sea... No, eso era imposible, estaban jugando conmigo. TODOS.

En vista de que mi misión de encontrar al asesino estaba fallando, me senté en la banca y comencé a tomarme el ron.
Sentía el ardor bajar poco a poco por mi garganta, el sabor amargo se había quedado en mis labios, ya qué.

Le di la vuelta entera a ese jardín, y Victor no estaba por ningún lado, sin duda, el hermanito del espectro se iba a molestar conmigo por haberlo hecho venir aquí en vano.

Antes de volver a la casa aproveché para sorber un poco más de mi querida ex amiga, solo un poco más, si Victor aún no estaba aquí, tal vez llegaría más tarde y tenia que estar alerta.

—¿Enzo?... ¿Eres tú? —la voz de Javi me tomó por sorpresa y me dio tiempo a penas para guardar "el regalo" que Patrick me había hecho.

¡Javi!... ¿Victor está contigo?

—¿Victor? — parecía algo desencajado —No... Él volvió a España hace dos días, arregló las cosas con su novia y creo que ya se van a casar. ¿Por qué preguntas por él?

—¡Por nada!... Sólo quería saber que era de su vida — ¡Mierda!, ahora que el psicópata no iba a poder hacerle nada a Víctor se las iba a agarrar conmigo.

—Bueno... Enzo... Disculpa por lo del otro día en la fiesta de Patrick, yo quería acercarme y saludarte pero...

—Pero tu chica de momento no te dejó... ¡Lo entiendo! No tienes porqué pedir disculpas.

—¿Estás borracho?

—¡No!... Sólo tomé un poco, es el cumpleaños de Barb... ¡Las fiestas son para eso!. Tú mismo me lo enseñaste.

—Okay... Pero, no te pases con la bebida ¿Bien?.

—¡No te preocupes hombre!... Yo sé contenerme — digo con ironía.

Bueno... —dice confundido— Volviendo a lo de la fiesta, fui a tú casa después de dejar a Adela en la suya, toque el timbre y la puerta, pero no había nadie.

—¡Ah! Si... Seguro mis padres no estaban, yo esa noche me quedé en casa de un tipo.

—¿De... Un... Tipo?

—Si... Lo conocí hace poco. Es muy raro.

—Enzo... Tengo que hablar contigo, no sé si ahora sea un buen momento por... Tu estado, pero es importante.

—¿Qué estado?, estoy bien Javi, podemos hablar de lo que quieras, te estoy prestando atención.

Javi voltea para todos lados y empieza a rascarse la nuca, idiota... Está nervioso.

—¡Bien, dime algo!... O dejame adivinar: ¿Embarazaste a alguna chica?... A ver... ¡La chica era menor de edad!... ¡Mierda Javier, eso si es algo fuerte!

—¡No es nada de eso! — dice molesto, o incómodo, no lo sé, lo dice de manera extraña.

—¿Entonces?

—¡Mierda!... Esto es difícil... Mira, hace tiempo, alguien me dijo algo sobre ti, yo no creí que fuera cierto, pero he estado hablando mucho de eso últimamente, con Barbara, con Victor, hasta con Patrick, necesito que tú me lo digas.

—¿Decirte qué? — Como que ya no me gusta el rumbo de esta conversación.

Tú... Tú... A ti... ¡Mierda!... ¿Tú eres gay?

"Gay"... Gay, gay, gay, gay, gay... ¡No me jodan!... ¿Por qué justo ahora?

—Enzo, no te lo estoy preguntando por algo malo... O si... No sé, todo depende de tú respuesta, necesitó saber si tú...

—Sí... Soy gay... ¿Ahora vas a decirme que solo soy un maricón que debería morirse antes de seguir con mi vida de mierda? —empiezo a reír frenéticamente.

¡No!... ¿Por qué haría eso?... Es solo que me tomó por sorpresa, yo... No tenía idea... —sonríe de manera estúpida— Mira yo... Yo hablé con mis padres hace poco y -

—¡Hasta que por fin te encuentro! —grita Gerardo— Te estuve buscando por todas partes... ¿Encontraste a... Quién es él?



R. A Bisso

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En el texto hay: humor, misterio, romance

Editado: 01.07.2018

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