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JULIETH 

 

Hace un mes que Adam y yo vivimos juntos, estoy tan feliz que Adam a dejado aún lado los vicios. El me insistió qué viniera- a vivir a su departamento, que era innecesario tener un departamento y pasar más tiempo en el suyo. Yo no he vendido mi departamento sólo lo he puesto en renta para sacar un poco de dinero, hoy era sábado y habíamos decidido pasar la tarde en el departamento. Viendo películas. Por la mañana Adam y yo salimos a correr. Ya me estoy acostumbrando a hacer ejercicio todos los días, a veces si me da mucha flojera salir por las mañanas pero Adam se encarga de que salga de la cama. 

Estábamos viendo una película, cuándo de pronto el celular de Adam suena. El lo toma no se que vio que de pronto se puso pálido se levanta rápidamente del sofá. Empieza a desesperarse caminando de aún lado a otro

—Adam ¿Qué pasa?.–preguntó preocupada.

Él no me respondió sólo tomó las llaves del auto y salió del departamento. Había salido detrás de él, le gritaba para que se detuviera pero el no hacía caso. El sólo se subió al auto y desapareció a toda velocidad, dejándome confundida. Cuándo regresó al departamento tomó mi celular y revisó que tenía mensajes abrí uno de ellos y me encontré con algo que no esperaba leer. Cuándo leí el título de la nota periodística, me sorprendí demasiado. El gran secreto del famoso boxeador, Adam levine en la nota narra que la información le llegó de una fuente anónima, y que el gran secreto de adam era que hace años su madre había sufrido maltrato por parte de su padre. Y que un día Adam se harto de todo eso y que le disparó a su padre en la cabeza. También dice que empezarán las investigaciones para averiguar si todo esto es real. 

No podía creerlo ¿será que sea verdad? Por eso Adam tenía tanto miedo de ser descubierto. 

ADAM

Los malditos recuerdos vuelven a mi, la manera que ese desgraciado golpeaba a mi madre. Me dolía tanto verla sufrir por ese hombre, el siempre llegaba borracho a la casa y por cualquier cosa empezaba a maltratarla. Un día cuándo regresaba del trabajo encontré a ese hombre golpeando a mi madre ella ya estaba inconsciente, ver eso hizo que me hierviera la sangre lo único que hice fue quitarlo de encima y darle su merecido. Unos días atrás yo había comprado un arma, todo lo había hecho por la seguridad de mi madre. Pensaba en darle el arma a ella pero después me arrepentí de eso y me la quedé yo. 

Cuándo me había cansado de golpearlo me acerqué a mi madre, empecé a revisarla y fue ahí cuándo me di cuenta de que ella se había ido. El hombre que se decía llamar mi padre la había matado y yo no pude hacer nada para evitar eso. Cuándo volteo veo que el empieza a levantarse y cuándo me ve abrazando a mi madre empieza a reírse de mí. 

–Llegaste muy tarde, hijo mío.–sigue riéndose. 

—¡No me llames así!–grito fuertemente,–No tienes ningún derecho a hacerlo después de lo que acabas de hacer, la mataste. 

—Era un maldito estorbo, no servía para nada. 

Eso hizo que explotará deje a mi madre de nuevo en el suelo, saqué el arma y lo apunté. 

—Quisiera que tuvieras los suficientes pantalones para disparar esa arma. 

El se acercó a mí y empezamos a forcejear, cuándo de pronto se escuchó una detonación. Cuándo reaccionó el disparó había ido directamente hacía su cabeza, el había caído muerto a mis pies. Sólo tomé el arma la guarde en mi chaqueta, tomé entre mis brazos el cuerpo sin vida de mi madre y salí de esa casa. Esa parte de mi vida fue muy difícil, fue muy difícil para mi darle sepultura a mi madre. La amaba tanto y por mi culpa se había ido de mi lado para siempre, y sobre ese hombre no supe más de él. Ni siquiera supe si la policía encontró su maldito cuerpo.

Nunca supe si fui yo quien apretó el gatillo, quizás si el no se hubiera acercado a mi nada de esto hubiera pasado.

Pasaban tantas cosas por mi cabeza, no sabia lo que pasaría en estos momentos en que todos sabían de lo que ocultaba hace mucho tiempo; solo quiero que sepan que no lo hice por mi intención, sino que fue en defensa propia o no tanto como yo lo creía aunque admito que la rabia me cegó totalmente y no sabia que pasaría en ese instante. Me quito a lo que mas amaba: a mi madre ahora no sentía el calor de ella, ya no podía hablar de mis problemas y que ella me aconsejara, ya no tenía quien me festejara mis triunfos y me dijera "eres mi orgullo" pero sobretodo nunca me dejo despedirme de ella y decirle cuanto la amaba. Mis ojos iban llenos de lágrimas, pensando que pasaría, después tantos pensamientos malos se apoderaban de mi a cada instante y sabía que algo malo pasaría con todo esto. Anna no cumplió su promesa ahora logró lo que quería... Hundirme en la desesperación. 

Y si me pasa algo ¿Qué será de Julieth?, la chica que me ama como nunca y que me dio su apoyo cada vez que lo necesito, si ya se dio cuenta de lo que anuncia el periódico solo espero que me perdone y que sepa que nunca la dejaré de amar. 



AnddyFernndez

Editado: 19.07.2019

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