Hera: Dioses ascendentes ©

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¡Le aceptó!

— Repítelo...— murmuro mi padre en un hilo de voz.

—Ha sido Rea la que ha asesinado a Dione, cuando peleaba con ella me ha dicho que le asqueaba saber que yo era producto de mi madre y Cronos, dijo que Dione le había robado el amor de él, que yo era la maldita bastarda que nació fruto de todo lo que paso entre ellos— solloce.

—Ella piensa que eres hija de Cronos— dijo dejándose caer en la arena tomando su cabeza entre sus manos —La ha asesinado por venganza—susurro.

—Iba a asesinarme junto a Dione pero encontró un mejor uso para mí— sorbí mi nariz sentándome junto a Thanatos —Supongo que después de que Dione le recordara que ella también era madre, vio su oportunidad de usarme como cebo para desviar la atención de Cronos y mantener a salvo a los chicos— fruncí el entrecejo.

—Cuando tú le gritaste a Cronos que era tu padre y mencionaste el nombre de tu madre su reacción fue de total desconcierto— tomó mi mano y entrelace mis dedos con los suyos.

—Lo sé, eso nos lleva a suponer que Cronos ya no le vio jamás y que no me conoció después de nacer… posiblemente ni siquiera sabe que mi madre ha muerto— voltee hacía mi Thanatos el cual veía hacia el mar.

— ¿Aún existe duda en ti? — murmuro sin voltearme a ver.

— ¿Duda? —.

—Sobre quien es tu padre—.

—Oh por los dioses Thanatos mírame— puse mi mano en su mejilla para voltear su rostro hacía mí —No puedo mentirte al decir que al principio no tuve dudas— acaricie su mano con mi dedo pulgar — Rea me hizo dudar pero desde que te vi instintivamente te amé— sonreí —Al parecer la sangre que corre por mis venas me lleva hacía ti, solo mírame soy tu viva imagen— reímos — Y ahora que me has contado la verdadera historia, todo ápice de duda que aún quedaba desapareció por completo— bese el dorso de su mano.

—Te amo— susurro atrayéndome hacia él —Y en verdad mi pequeña siento mucho lo que sucedió— beso mi cabeza.

—Tú no has tenido culpa en nada de esto— murmure — La culpa la tuvo ella— dije entre dientes —Padre, lo siento pero le odio, si no hubiese sido por sus estupideces— apreté el puente de mi nariz conteniendo las lágrimas incapaz de terminar mi oración.

Thanatos me abrazo con fuerza sin decir palabra alguna, él sabía muy bien que yo tenía razón pero estoy segura que no lo diría frente a mí, después de todo mi padre quería tratar de respetarle a la que por desgracia del destino fue mi madre.

—Después de todo infortunadamente no podemos cambiar el pasado preciosa, pero ahora me tienes aquí y yo te tengo a ti y eso compensa todo lo que tu madre me hizo sufrir y te ruego que lo pienses así, quiero ser suficiente para ti, te prometo que no voy a irme, que iré siempre que me necesites y es por eso te exijo que entiendas que tú eres mi vida y que te amo como no tienes una maldita idea— confesó —Te amo desde el momento que supe que estabas en el vientre de tu madre y así será hasta la eternidad—.

Definitivamente escuchar las palabras que Thanatos decía ocasionaba que cientos de sentimientos nuevos explotaran en mi interior, sentimientos que nunca tuve por Cronos a pesar que crecí considerándole mi padre.

— Te amo— sonreí dándole un beso en la mejilla.

—Yo más— susurro.

—Tengo que decirte algo— murmure nerviosa separándome de él para verle a la cara

« ¡Es ahora o nunca!» dijo la vocecilla de mi conciencia.

—Zeus y yo tenemos algo— dije con sorprendente rapidez.

—Pequeña no puedo entenderte— frunció el entrecejo.

—Zeus y yo tenemos algo— murmure mordiendo el interior de mi mejilla.

Este se quedó pensativo mientras mordía su labio inferior «ahora se de quien herede esa manía» pensé.

Mis nervios estaban colapsando ante su silencio y definitivamente no podía descifrar las facciones que ahora su rostro tenia.

— ¿Padre? — murmure con nerviosismo.

— ¿Si te lo prohíbo vas a obedecerme? — negué y este entorno lo ojos — ¿Le amas? — conecto su mirada con la mía.

 — Le amo tanto, que literalmente daría mi vida por él— confesé — y créeme que cruzaría otra vez el inframundo las veces que fuesen necesarias para tenerle a mi lado— sonreí viendo mis manos como si fuesen lo más interesante del mundo — Sabes, siempre trataba de buscarle sentido a las cosas y respuestas a todo, pero él me demostró que no tenía que hacerlo siempre, qué hay algunas cosas que simplemente no tienen sentido o respuesta alguna, solo suceden y terminan convirtiéndose en lo mejor que te pudo pasar — murmuré.



Alek Moon

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En el texto hay: accion, amor, dioses

Editado: 03.12.2019

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