Hera: Dioses ascendentes ©

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No...

Una carcajada se escapó de mi garganta haciendo eco por el lugar, mientras Atlas me veía con desconcierto, pero… ¿acaso no había sido el mismo Cronos el que me había dicho que no me obligaría a nada?

—Dile a Cronos que rechazado su petición— le vi fijamente mientras cogía una piedra sin que se diese cuenta —No voy a traicionar a los míos— me puse de pie —Ya se lo he dejado en claro—.

—Ya lo suponíamos— rió —es por eso que voy a obligarte— se acercó y vi mi reflejo en su brillante armadura.

— ¿Ya has visto a tus hermanos? Les hemos liberado del tártaro por si no te habías enterado — se detuvo —Creo que ellos estarían felices de verte ¿o de asesinarte? — di unos pasos hacia atrás.

—Cierra la maldita boca— grito cabreado mientras se acercaba.

Pero cuando este se encontraba a unos pasos de mí lance la roca que escondía dándole directo en el ojo, fue así como aproveche la distracción de Atlas el cual llevo sus manos hasta su ojo quejándose del dolor, me di la vuelta rápidamente corriendo hacía la salida pero no fui lo demasiado rápida y el titán me tomo del cabello halándome hacia atrás.

— ¡Suéltame! — caí de rodillas.

— ¿Porque no te defiendes?— se rió dándome un fuerte puñetazo así partiendo mi labio inferior—No actúes como las típicas humanas que han caído en mis manos, tan débiles… tan frágiles— me levanto llevando mis brazos hacia atrás, un grito hizo eco en el lugar cuando la herida de mi hombro punzó —Voy a llevarte con Cronos pero antes voy a divertirme un rato contigo— pateo mi espalda haciéndome caer fuertemente al suelo.

Alce mi rostro con esfuerzo viendo brillar mi cetro a unos metros de mí, medio oculto por los escombros, me arrastre por el suelo extendiendo mi mano hacia al frente pero Atlas tomo uno de mis tobillos arrastrándome de nuevo a él.

—Le diremos a Cronos que tuve que lastimarte porque te has resistido y me has atacado— sonrió levantándome para apegar mi espalda a su abdomen — ¿Te parece la idea preciosa? — deslizo su mano por mi cuello hasta mi vientre donde detuvo su recorrido repentinamente para después presionar su mano.

Se alejó rápidamente de mí dejándome caer al suelo una vez más, me arrastre con rapidez hasta el cetro, tomándole, me puse de pie mareada por el puñetazo que este me había proporcionado. 

Le empuñe entre mis manos amenazándole con él pero Atlas me veía con el entrecejo fruncido.

—Cronos estará feliz de saber que será el vencedor de esta guerra— dijo con emoción —Tu y él le darán la victoria lo quieras o no—.

— ¿De qué carajos hablas? — grite.

—No lo sabes— sonrió con asombro —Tenemos que irnos— se acercó ignorando mi pregunta por completo dejándome confundida.

— ¡No! — grite apuntándole con el cetro, pero nada sucedió —Vamos funciona— musite con desesperación, trate de concentrarme en mi poder pero fue imposible poder liberarlo.

—Esto es maravilloso— dijo con entusiasmo acercándose a mí —¿Quién lo ha hecho?— me tomo del cuello arrastrándome hacia una pared donde me encerró entre su cuerpo y ella —Quien te ha quitado los atributos— apretó mi cuello con más fuerza ante mi silencio.

—Mi padre— musite con esfuerzo y este rió con fuerza.

— ¿Tu propio padre te ha dejado así de indefensa? Vaya error— acaricio mi mejilla con su mano libre —Acaso no le preocupa que algo pueda sucederle a su pequeña niña— paso la punta de su lengua sobre mi labio probando mi sangre.

— No me toques— susurre y este aflojo el agarre de mi cuello —No voy a ir a ningún lado así que asesíname de una maldita vez— murmure entre dientes.

— No es el momento— dijo pensativo acariciando mi cintura — Si te llevo ahora morirán— me vio fijamente —No van a soportarlo, pronto le rogaras a tu padre por tus atributos para salvar sus vidas— ladeo una sonrisa — Cronos estará feliz después de esto—.

Cada palabra que Atlas decía estaba confundiéndome mucho más, y lo peor de todo era sentir como la inconsciencia amenazaba con arrastrarme junto ella, mi cuerpo ya no estaba siendo capaz de resistir más.

—Nos veremos pronto Hera— enfatizo mi nombre. Alzo su mano invocando un pasaje, mi corazón latió con rapidez al pensar que todo era una broma y terminaría llevándome con él, pero no fue así.



Alek Moon

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En el texto hay: accion, amor, dioses

Editado: 03.12.2019

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