Herederos de una dinastia

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Dominar la energia

Capítulo VI

Dominar la energía.

 

El misterioso lugar permanece a oscuras hasta que Dominik prende unas antorchas antiguas que descansan sobre las paredes, hasta iluminar a todos.

 

-Iñaki te pido permanezcas en calma.-dice Dominik.

 

-No me jodas.-responde fastidiado.

 

-Es cierto que tienen el poder de los dioses en ustedes pero no tienen la sabiduría ni la capacidad de controlarlos-dice Kamilah sin alejar su mirada de los jóvenes-Aun.-puntualiza.

 

Los cuatro se dirigen una mirada de enfado y dibujan sonrisas burlescas en sus rostros.

 

-Si no tienen cuidado pueden provocar una tragedia.-añade Sara.

 

-Adelante Kamilah-interviene Dominik mientras toca levemente su hombro, Solana hace un gesto de fastidio ante eso. Caminan hasta un pequeño saloncito con asientos de roca.

Kamilah extiende su mano sobre la pared y esta se vuelve tan amorfa como el agua aparece la escena de una batalla encarnizada, una serpiente gigantesca se hunde en la arena y emerge con la misma velocidad asesinando miles de hombres hasta que aparecen ante la criatura cuatro sujetos.

 

-Son…-susurra Jaldev.

 

-Sus antepasados-dice Kamilah.-A pesar de lo que registran los libros de historia, esta batalla fue el inicio de la caída del imperio. Los sumos sacerdotes portadores del gran poder divino se enfrentaron en muchas ocasiones a Apep, señor del caos y oscuridad. Todo lo que él desea es destruir la creación, odia todo lo que esté relacionado a los dioses y a los mortales.

 

-¿Por qué no lo asesinaron?

 

-No puede hacerse, se pelea para contenerlo pero nada más.

 

-¿Por qué?-preguntan a coro los jóvenes.

-Equilibrio, el bien necesita del caos y viceversa. Ellos lograron encerrarlo en una prisión de roca, se enfrentaron durante más de 120 días y sus noches, sin descanso. Cuando al fin la dominaron quedaron tan débiles que ya no eran capaces de aconsejar a Cleopatra y bueno eso ya lo conocen. Luego de la caída del imperio los cuatro huyeron al desierto donde se ocultaron hasta su muerte.

Con el pasar de los siglos templos enteros se perdieron bajo la arena e incluso el mar.

 

-Vi que entregaron unos brazaletes.-dice Solana.

 

-Exacto, eso no existe en los registros actuales, también se extraviaron los lugares precisos en dónde los brazaletes fueron ocultos. Ustedes por ahora necesitan una fuente para controlar su elemento.

 

-Tener cerca agua para controlar agua.-dice Jaldev.

 

-Sí, por eso te pedimos mantener calma Iñaki. Cualquier descontrol emocional puede provocar digamos un contratiempo.-añade con una sonrisa.

 

-¿Para qué nos servirán los brazaletes?-interroga Keith.

 

-Una vez que los encuentren ya no necesitarán de ninguna “fuente” podrán dominar su energía y canalizarla. Serán-hace una pausa pensativa.

 

-¿Invencibles?-dicen los jóvenes entre risas.

 

-Eso es exagerado pero sí.-responde Dominik.

 

-En los primeros años antes de esa batalla, los cuatro sumos sacerdotes entrenaron a sus descendientes en el arte de la magia y combate.

 

-¿Brujos?-dice Solana.

 

-Eso es demasiado ofensivo.-responde Sara.

 

-No somos brujos preferimos la palabra Magos. Bollak, Sara, Zaid-dice dirigiendo una mirada a Keith, pues es el nombre de su padre-Abbas-añade hacia Jaldev-Steban, Dominik y yo descendemos de esos súbditos.-comenta Kamilah.

 

-¿Todos son…?-pregunta Keith señalándolos con su índice.

 

-No, Zaid, Abbas, Bollak y yo descendemos de los sacerdotes magos. Steban, Dominik y Sara de los guerreros.

 

-Vaya-dice Iñaki con un suspiro.

 

-Él es Aaron Bernstein desciende de la misma rama de la que mi hermano Bollak y yo.-dice Kamilah al tiempo que aparece un hombre de alrededor de 40 años alto y fornido, usa una barba de tres días, ojos color miel y pequeños de piel morena y cabello negro azabache de facciones muy atractivas.-En una de las tantas excavaciones realizadas por los británicos encontraron a Apep.-dice mientras el espejo mágico refleja una roca inmensa con una serpiente en relieve.-Jamás imaginaron lo que albergaba aunque nosotros sí, para mantenerla custodiada Aaron se comprometió a vigilarlo pero en cambio se dedicó a buscar la manera de liberarlo.

 

-¿Por qué?-pregunta Keih.

 

-Se obsesionó con ustedes y el poder que poseen pero jamás imaginé que haría algo para poseerlo.

 

-¿Dónde está ahora?-pregunta Iñaki.

 

-No lo sabemos.-dice Sara-Desapareció junto con el demonio.

 

-Una vez que lo libere Apep necesitará un cuerpo temporal y ya sabemos quién será su vehículo.-agrega Kamilah.

 

-Oh oh-exclama Iñaki-¿Eso puede hacerse?-pregunta asqueado.

 

-Claro ¿cómo crees que los dioses vivían entre los hombres?-responde Dominik.



Grace Santos

Editado: 16.02.2018

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