Herederos de una dinastia

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Reptiles Funerarios

Capitulo XI

Reptiles Funerarios

 

 

-¡¿Adónde se fue?!-grita Solana.

 

-Farafra-dice Iñaki.

 

-Bien vamos el viaje es de casi siete horas.-dice Dominik todos lo siguen sin protestar Keith y Kamilah intercambian una mirada hasta que él le cede el paso.

 

Al bajar se encuentran con algunas miradas curiosas de algunos huéspedes y del mismo encargado del hotel salen y de inmediato suben a la vieja camioneta que Dominik robó para ir a Menfis a más de 90 km por hora salen del Cairo con rumbo al oeste hacia la Depresión de Farafra un lugar tan hermoso como solitario.

 

Han dejado la ciudad capital atrás han transcurrido un poco más de cinco horas y el ambiente pesa, nuevamente el silencio reina entre ellos tienen miedo por Jaldev no saben qué les espera en ese lugar. Al cabo de casi siete horas de camino comienzan atravesar el majestuoso desierto blanco conocido como Sahara el Bayda se encuentra a cuarenta y cinco kilómetros al norte de Farafra. Como el nombre lo dice el desierto es color blanco, crema y tiene enormes formaciones de roca cretácica que son resultado de tormentas de arena, son formaciones de varios metros de alto y ancho sumamente majestuosas, Solana sonríe y deja su mano fuera de la ventanilla poco a poco una leve corriente de aire sopla con más fuerza formando la silueta de una mano la joven sonríe orgullosa y hace que su creación acaricie cada roca blanca puede sentirlo en su piel.

 

-Solana no hagas eso.-dice Kamilah.-No es buena idea.-puntualiza dirigiendo una mirada angustiada a todo el paisaje. Solana no responde se limita a dedicarle una mirada llena de rabia entonces hace desaparecer la mano de viento.

 

A medida que se adentran no dejan su asombro devoran con sus ojos cada una de las formaciones que parecieran haber sido talladas por el mejor de los artistas. El calor incrementa cada vez más y sienten que las fuerzas les abandonan entonces el viejo vehículo se detiene haciendo un estruendoso ruido en el motor y lanzando humo del mismo.

 

-¿Qué ocurre?-interroga Solana peinando su cabello en una moña sobre su cabeza. Nadie responde se limitan a descender del vehículo si bien es cierto aquel desierto es único y hermoso en todo el mundo para ellos no es un sitio seguro están rodeados de rocas inmensas color blanco y crema dirigen sus miradas alrededor sin saber dónde ir para localizar a Jaldev.

 

-Tenemos que llegar-susurra Kamilah sin aliento, tiene gotas de sudor en el rostro.

 

-Tendremos que caminar.-responde Dominik.

 

Kamilah camina a paso lento está cansada y acalorada la energía que utilizó en Menfis no ha logrado recuperarla alza la vista al cielo cuando escucha una voz tras ella.

 

-¿Estás bien?

 

Vuelve la mirada ante el dueño de la voz y se encuentra con la insistente mirada de Keith respira hondo hasta que el fin responde

 

-Sí ¿tú?

 

-¿Cómo crees?

 

Kamilah no dice nada al reconocer la hostilidad en su voz, Keith se reprende en su interior y se aventura una vez más

 

-Discúlpame.

 

-¿Por?

 

-No debí hablarte como lo hice no estuvo bien.

 

-Tienes motivos.

 

-No los tengo al menos no para estar furioso contigo.-dice sin pensar-Aunque lo intente-añade con su voz un poco más ronca y la mirada mucho más intensa.

 

-Sólo quiero que comprendas que hay cosas que no pueden ser reveladas si no me lo autorizan y…

 

-Lo sé.-interrumpe acercándose más a ella haciendo que sus manos se rocen mientras caminan.-Confío en ti.-puntualiza.

 

-Gracias-responde con una sonrisa-En verdad es un honor para mí.

 

-¿De qué hablas?

 

-Keith no eres sólo un chico, eres elegido de Keb ¿sabes lo que significa?

 

-Bueno yo…

 

-Yo soy una simple mortal a tus servicios dicho en otras palabras.

 

-¿En serio?-pregunta sin lograr disimular la picardía en su voz.

 

-Ojo que no puedes abusar de tus derechos.-comenta risueña.

 

-No he dicho nada parecido pero veremos qué tal nos va.-comenta obsequiándole un guiño coqueto con su ojo izquierdo y una sonrisa retorcida, Kamilah le devuelve la sonrisa y una mirada cargada de coquetería ambos bajan la mirada y sonríen en su interior.

 

-¿Qué estará pasando en esa cabecita?-dice Iñaki en el oído de Solana.

 

-¿Puedo contarte algo y prometes no burlarte?

 

-Me lo pones difícil.-dice entre risas.

 

-Olvídalo.-dice incrementando la velocidad de sus pasos.

 

-De acuerdo-dice entre risas trotando hacia ella-Palabra.-añade.

 

-Dominik y yo nos besamos.

 

Iñaki alza una ceja y silva divertido

 

-Lo prometiste.-dice golpeando su hombro.

 

-¡No he dicho nada! ¿Y?



Grace Santos

Editado: 16.02.2018

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