Herederos de una dinastia

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Liberación

Capitulo XVIII

Liberación

 

Iñaki salta sobre la criatura apresando entre sus brazos su asqueroso cuello asfixiándolo poco a poco, de las fauces del animal se escucha un terrible grito haciendo que todo a su alrededor tiemble. Arena cae sobre sus cabezas el piso se abre pero Iñaki no lo deja entonces los temblores se intensifican y frente a ellos se materializan toda clase de demonios de formas y tamaños diferentes.

 

Algunos con cabezas de serpientes y cuerpos humanos otros con extremidades similares a bestias de la oscuridad con rostros humanos pero deformes, salen de todas las direcciones mientras corren hacia ellos entonces Iñaki rompe el cuello de la criatura pero solo hace que los demonios griten con furia y se multipliquen.

 

-Rayos.-susurra sin saber qué hacer.

 

La primera criatura le da alcance arrojándolo contras las rocas Iñaki cae escupiendo sangre pero una sonrisa de satisfacción aparece en sus labios, se pone de pie y golpea el cuerpo de una de las bestias luego arroja lenguas de fuego a otras más que lo rodean y golpean. Siente unas garras que atraviesan su pierna grita debido al dolor pero es lo único que le provocan, la adrenalina de la batalla no lo abandona, en cambio de huir o quejarse como lo haría un humano sólo toma la criatura de la cola de cocodrilo gira con ella creando un torbellino impidiéndole a los demás demonios acercarse hasta que la arroja contra ellos derribando a una gran cantidad.

 

-Eres fuerte.-dice una de las criaturas tras él al tiempo que lo alza en el aire oprimiendo su cuello con fuerza.

 

Iñaki delinea un gesto de soberbia en sus delgados labios mientras cierra los ojos lentamente la temperatura de su cuerpo se eleva hasta que su forma humana desaparece y no es más que una gigantesca llamarada prendiéndole fuego a la criatura. Cae en el suelo de arena rodeado por cientos de bestias los ataques no los ha disminuido sólo los ha multiplicado en cantidad y en deseos de matarlo.

 

-Bien.-dice altivo-Round dos.-añade al tiempo que todos los demonios se abalanzan sobre él. Algunos logran golpearlo dejándolo inmóvil por escasos segundos pero de inmediato se defiende con golpes y patadas, da saltos de muchos metros de altura para caer sobre sus espaldas perforándolos con sus propias manos y arrancándoles el extraño músculo que les funciona como corazón.

 

Arroja llamas imposibles de apagar incinerando a las bestias hasta que el suelo se abre haciéndolo caer en un negro agujero, no grita ni emite algún sonido. Controla sus emociones humanas hasta que su cuerpo golpea con fuerza un suelo duro como la roca misma.

 

Todo es oscuridad intenta crear una lengua de fuego pero no puede, entonces viene a su mente las palabras de la asquerosa criatura “El lugar donde el sol no llega”.

 

-Hetemit-susurra seguro que ha llegado el momento de liberar a Ketan.

 

Se pone de pie intentando orientarse pero entonces sucede algo que humanamente lo sorprende pero que en el mismo segundo comprende, puede ver, sus ojos logran observar con claridad a pesar de la espesura de la oscuridad. Logra identificar puertas a su alrededor gira sobre sus talones contándolas hasta llegar a las doce.

 

Lucen inmensas y pesadas con una especie de cerradura en forma de aro en el centro, su respiración se agita entonces ve que en cada una de ellas el circulo sobre la superficie de la puerta es diferente. Algunas son profundas grabadas en la roca con la forma de una estrella, otra tiene la cabeza de un chacal, la puerta siguiente tiene un conjunto de puntos grabados en la piedra formando quizás alguna constelación.

 

Iñaki no sabe cuál de ellas abrir hace un intento por concentrarse pero no puede entonces dirige sus pasos con mucha lentitud hacia una puerta que posee en la circunferencia la cabeza de lo que parece un ave pero al mismo tiempo la extraña imagen se distorsiona ante sus ojos formando lo que parece agua, toca el símbolo y la puerta se abre.

 

Ante él sólo hay negras aguas y turbulentas no hay signos de lo que el día significa una espesa neblina permanece sobre las aguas. Observa una balsa y decide a subir en ella sin pensarlo dos veces, en el instante que sus pies tocan la embarcación esta se mueve dirige una mirada a los lados y alcanza ver a Ketan en compañía de una mujer tan hermosa como ninguna otra, la reconoce es Nefertari. Ketan sostiene en sus manos un papiro mientras la monarca le escucha con atención entonces ve entrar al faraón al gran salón.

 

-Ramsés.-susurra, la imagen queda tras él para aparecer ante sus ojos un Ketan de cabello más largo y barba permanece con sus ojos cerrados mientras un hombre con cabeza de ibis toca su hombro.- Dyehuty-pronuncia maravillado no sabe cómo ha salido de sus labios el verdadero nombre egipcio para lo que los hombres modernos conocen como Thot.

 

El dios de la sabiduría posa sus manos sobre la cabeza de Ketan nuevamente la visión queda tras él para aparecer otra más son miles de personas pero entre ellas algunas pocas liberan una luz casi tan fuerte como la del sol. Iñaki no comprende pues son personas comunes como él y sus amigos entonces una joven de piel canela encuentra su mirada y logra ver en su iris una mujer con un disco solar sobre su cabeza y hermosas alas de milano en sus brazos. El asombro no lo abandona, es la chica del museo. Su recuerdo lo ha atormentado las últimas semanas, entonces susurra



Grace Santos

Editado: 16.02.2018

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