Herencia de Sangre © Saga Lazos Malditos

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Capitulo 17. L'ORDRE (Terminado)

La orden inmediata fue acabar con el contenedor lo más pronto posible. Todos los presentes lo tenían más que claro, puesto que las órdenes de L'Ordre Noir eran absolutas.

Aquella orden secreta fue creada originalmente por humanos con el propósito de no permitir la reaparición de “ÉL” [LR1] en el mundo. Sus miembros eran cincuenta en total de los cuales; seis cargaban con el título de miembros de generación, la más alta jerarquía dentro de la organización, puesto que eran descendientes de los miembros fundadores; diez eran miembros de mando, los cuales eran escogidos minuciosamente por los primeros y además de ello, eran los encargados de preparar a los miembros de lealtad, quienes ocupaban el tercer lugar dentro de L'Ordre, ellos eran en total treinta y cuatro y hacían parte de la organización solo por haber sido invitados por los miembros de lealtad, y más de miles de seguidores en el mundo unidos por la misma causa. Su logo era un circulo negro con dos serpientes una dorada y la otra del negro más oscuro jamás visto, una mirando a lado izquierdo y una mirando a lado derecho.

Su influencia les había permitido descubrir que el hijo de los Osterviser, se había convertido en el contenedor. Y no era para más, dado que su poder tenía influencia en el mundo entero.

Uno de los miembros desde su lugar se dirigió al resto.

 —Gracias a la rápida respuesta de nuestro grupo hemos podido determinar quién se ha convertido en el contenedor. Hemos tomado las medidas necesarias para que esa persona muera lo más pronto posible.

—No ha sido fácil encontrarlo, pero tampoco fue imposible. Dijo otra persona

—Ella ha estado haciendo su trabajo y esa persona según su informe debe estar moribunda en estos momentos.

—No debemos confiarnos, ya que esa persona es de una familia demasiado adinerada, ellos pueden utilizar sus recursos para salvar su vida a cualquier costo.

—A cualquier costo—.inclusive hacer un pacto con  “EL”. Lo que creo yo es que debemos tomar las medidas suficientes que permitan que cumplamos con nuestro objetivo lo más pronto posible.

—El tiempo llegará cuando sea el mejor momento—. Tenemos a uno de los nuestros allí, así que cuando eso pase nosotros nos encargaremos de terminar esto.

—Dejaste que esto llegará hasta donde estamos. Si hubieses cumplido con tú papel segundo. No estuviéramos en esta situación, tan ridícula que puede destruir el mundo.

Los miembros de generación jugaban uno rol extremadamente importante en L'Ordre Noir. Pese a la enorme responsabilidad y poder que cargaba cada uno de sus integrantes, existía una estructura que iba del 1 al 6, siendo el miembro de generación 1 el que cargaba con el mayor poder dentro de la orden.

Sus nombres reales se mantenían en secreto, solo podían ser llamados por su número. Tres de los seis miembros de generación no estaban conformes con lo que había sucedido, debían ser lo suficiente astutos para asesinar a Jack sin importar el costo, el mundo dependía sus acciones más no de su fracaso para acabar de una vez por toda con el contenedor.

Uno, se reunió en secreto con 4 y 3. Eran los miembros más cercanos a él, ya que con el tiempo aprendió a confiar en ellos.  No estaba contento con el plan que se llevaba a cabo de eso podía estar seguro. Había algo en ese contenedor que lo hacía dudar de su efectividad por algo había sido escogido. Quienes lo apoyaban compartían la misma opinión, se lo hecho saber a los demás miembros pero estos hicieron caso omiso sin importar que su líder no estuviera del todo de acuerdo.

L'Ordre desde su creación había estado dispuesta hacer los sacrificios necesarios para  que “El” no volviera a poner un pie en la tierra de nuevo por ese motivo los miembros de generación y los miembros de orden fueron sometidos a fuertes entrenamientos de fuerza y resistencia, y también a un fuerte cambio físico a través de experimentos humanos que con el tiempo resultaban ser más efectivos y prologaban cada vez más la vida de sus miembros y le dio al mismo tiempo poderes más allá de lo humano pero lastimosamente con ello perdiendo su lado humano.

Uno sabía muy bien que el tiempo le había traído más tristezas que alegrías. Su existencia en si misma era un pecado contra la humanidad al igual que la de los demás miembros de generación. Los cuales habían vivido demasiado, lo suficiente para no recordar su edad actual, solo venía los recuerdos esporádicos de haber estado en casi todos los momentos de la historia.

No había sido peor, sus predecesores quisieron garantizar su victoria a toda costa, sometiendo a sus propios hijos a todo tipo de pruebas con tal de obtener poder sin importar que fuesen la última generación nacida de una mujer. Sin importarles esto, siguieron haciendo en ellos experimentos que iban más allá de la cordura y muchas veces asesinaron a sus hijos de la manera más vil y los traían a la vida, una y otra vez hasta que sus cuerpos fueran capaces de recuperarse a la perfección. Le cortaban sus extremidades sin ningún tipo de anestesia, los enterraban vivos bajo tierra, los lanzaban en estanques. Sus cuerpos habían sido dañados una y otra vez para soportar el dolor, dolor que muchas veces les hizo perder la razón y el cual le hizo estragos en su condición psicológica actual.



Santiago Ríos

Editado: 29.12.2018

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