Hey... ¡tú! Criaturita. (elrubius y tú)

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Capítulo 1: Mangel, lo sé.

Eran las 16:00 horas de la tarde, acababa de terminar mis deberes de la universidad, decidí salir un momento a mi pequeña terraza. Me apoyé en el barandal, vi al horizonte, vaya que la ciudad de Madrid era ruidosa, pero al llevar viviendo toda mi vida aquí me acostumbré, claro, era de esperarse.

 

—Toda mi vida aquí... Y aún no lo conozco... —musité para mí misma.

 

Entré y me recosté en el sofá, a pesar de vivir sola hace cinco años aún no me acostumbro a estar todo el tiempo sola, me levanté de golpe y me acerqué al equipo de sonido, coloqué mi canción favorita: Tidus y Yuna Rap. Como amo esa canción; alguien tocó mi puerta, sin pena alguna por cómo iba vestida, con calcetines, falda de mezclilla y una camisa manga larga blanca, abrí la puerta y me encontré con un Nathaniel sonriente, con sus anteojos puestos y unas bolsas de papas fritas, sonreí y me hice a un lado para que pasara, entró a la cocina directamente, lo seguí después de cerrar la puerta, al entrar vi como Nathaniel tenía dos tazones con dos tipos de papas fritas.

 

—¿Cómo estás bajita? —Preguntó con voz burlona, hice un puchero.

 

—¿Cuándo vas a comprender que no soy bajita? ¿Que mi crecimiento es lento? —Dije indignada.

 

—Y tú, ¿cuándo vas a entender que tienes 23 años y ya no podrás crecer por que tu crecimiento terminó? —Emprendió camino hacia la sala, lo seguí nuevamente.

 

—Odio que tengas razón —farfullé pero me escuchó, el condenado tiene un oído impresionante.

 

—¿De nuevo? —Comenzó a reír—. Si me pagaran por cada vez que dices eso, estaría en Dubái con 40 sirvientes.

 

—¡Es la primera vez que te lo digo! —comenté alzando un poco la voz—. Gilipollas...

 

Nathaniel comenzó a reír fuertemente, yo lo miraba mientras comía las papas fritas de mi tazón, él imitó mi acción al parar de carcajearse, pasamos lo que restaba de la tarde charlando de temas sin importancia. Las 19:00 en punto, el poste de luz ya se había largado de mi casa, me dediqué a organizar mis cosas para mañana, hace cinco años pensé que estudiar diseño gráfico sería más fácil, por suerte ya estoy en la recta final para obtener mi título universitario; me había tomado una hora tener todo es su respectivo puesto, mi apartamento era un desastre, cosas por todos lados, pero al final logré que se viera decente, al terminar me metí entre las sabanas de mi cama, cogí mi portátil y vi si había vídeos nuevo de ElRubius, no había nada... Bueno.

 

Salí a buscar mi teléfono para ordenar una pizza. Después de unos minutos hablando con el chico que respondió mi llamada, mi pizza ya estaba en camino, así dijo él.

 

—¡Alex! —Tomé a mi gato en brazos y lo llevé a mi habitación.

 

Entré con Alex aún en mis brazos, lo dejé sobre mi cama, tomé una toalla y me la puse en el hombro, hice una seña a mi gato como si realmente me entendiera; me metí a la ducha, fue rápido pero relajante. Me puse mi pijama y me recosté junto a Alex esperando que llegara la pizza y justo cuando me había puesto cómoda, el timbre sonó. Me levante y fui corriendo hasta la puerta. Tomé dinero de mi cartera que se encontraba en la mesita cerca de la puerta de mi apartamento. Abrí y el repartidor me dio la caja con la pizza caliente adentro, le entregué el dinero y me apresuré a decir:

 

—Y aquí está tu propina —le di cinco euros—. ¡Gracias! —Exclamé sonriente.

 

—Gracias a ti— El chico se retiró y yo cerré la puerta.

 

Corrí hacia la sala, me tumbé en el sillón tan fuerte que se movió un poco, posé la pizza junto a mí, abrí la caja, agarré una rebanada y comencé a comer. Alex se acercó lento hasta llegar a mi lado, le acaricié detrás de las orejas y comenzó a ronronear. Un sonido que provenía de mi habitación me distrajo de mis actividades. Caminé hasta llegar al lugar, tomé mi móvil y vi que tenía una llamada de mi papá, deslicé el dedo para contestar y puse el altavoz.

 

—Hei pappa (Hola papá) —dije en noruego. Era una costumbre en la familia hablar en ese idioma

 

Tanto mi madre como mi padre sabían noruego, ambos descendientes de familias noruegas pero no nacieron allá. Ambos nacieron en España.

 

—Hei _____ (Hola _____) —contestó mi padre al otro lado de la línea—. Hvordan har du det? (¿Cómo estás?).



Itzel Vega

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En el texto hay: elrubius, elrubiusomg, rdg

Editado: 16.10.2019

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