Hija de la Oscuridad #1

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Capítulo 9

Ethan y Alice estaban huyendo.

Juntos. Tomados de las manos, corriendo entre la multitud que se arremolinaba obstruyéndoles el paso.

Alguien o algo los perseguía y no iba a descansar hasta asesinarlos.

No había un fin, ni siquiera la magia podría salvarlos. Ambos lo sabían.

El reino de Ederythia estaba ardiendo en llamas, y la única causante de tal desastre era Alice, por no haber accedido a las exigencias de muchos que se opusieron a ella.

Si tan solo hubiera sido valiente.

Si tan solo hubiera sucumbido a la oscuridad como querían.

Demasiado tarde para arrepentimientos.

Al no encontrar ninguna escapatoria, detuvieron el paso.

–Daría mi vida para protegerte, – volteó para mirar su hermoso rostro. Era una despedida, demasiado difícil de aceptar – y mi eternidad, porque yo te pertenezco.

No lo hagas, por favor – ella quería estar entre sus brazos, besarlo y que todo esto fuera una pesadilla. Si se iba nunca más regresaría a ella.

Ni siquiera tuvo la oportunidad de pronunciar sus siguientes palabras, porque había un enorme agujero en su pecho, y cayó al suelo. En el instante se formó una gran mancha roja.

No, no, no.

La pelirroja quedó en shock.

Ethan. Muerto. Muerto.

Entonces explotó de rabia, dando un fuerte alarido que no parecía ser de este mundo.

Sus ojos se volvieron totalmente negros; unas marcas le cubrieron el rostro. Las manos se tornaron negras y saltaron a la vista unas garras, como si fuera un demonio. Despedía un denso vapor, mucha oscuridad saliendo de su cuerpo tatuado son símbolos. Descendiente de las brujas del infierno.

No reconocía a nada. El mundo era un borrón para ese ser.

Solo una tremenda necesidad de asesinar.

 

Melanie jadeó. De nuevo otra visión. No sabía si compartirles esa información a los dos hombres que se disputaban el territorio. Alexander seguía sin aparecer para aclararles la situación.

Se debatió si permitir que liberarán los sellos, o dejar todo como estaba. Nada les podía garantizar que fuese a morir.

¡Maldición! ¿A quién quería engañar?

–Sea lo que sea que pase debemos cuidarla, juntos – los interrumpió.

–Creo que fui claro cuando te dije que sólo lo haría por un tiempo. Dame una razón para seguir haciéndolo –. Ethan se sentó en una butaca frente a la cama donde se encontraba la chica, inconsciente – Es peor de lo que pensaba.

–Lo sé – había sido una visión demasiado aterradora.

–¿A qué se refieren? – el pobre Eric no tenía ni la menor idea de lo que estaba por venir, o a que se enfrentaba, solo seguía por la simple idea de su lealtad y por el amor que sentía por Alice. Un amor incorrecto.

–Eric, ella es una bruja oscura, esa es la razón por la que sellaron su magia – comenzó Melanie, sintiendo un dolor en su pecho –, y, eventualmente destruirá todo lo que esté a su paso.

–Estás en lo cierto – Alexander había parecido sin hacer el menor ruido. Se veía un poco demacrado, por su aspecto parecía que no tuvo ningún éxito en su incansable búsqueda. Ya contaría los detalles. Necesitaba descansar –, nuestros padres decidieron sellar su magia, con el único propósito de que fuera feliz. Cuando estaba pequeña, su poder la consumía, la hacía ser muy violenta. No tenía control. Asesinó a personas inocentes – era horroroso volver a recordar aquella escena – se llevó a cabo una ceremonia de tres días enteros para realizar el hechizo de sellado, y el poder de dos brujas. Por supuesto, mamá participó y consumió casi toda su magia. Luego llegamos aquí.

–Y sabiendo todo eso quieres revivir el infierno – dijo Eric.

Ethan seguiá escuchando la conversación sin entrometerse. Quería comprender.

–No es que yo quiera. Es necesario. No voy a dejar morir a mi hermana menor.

Aunque odiara admitirlo, Eric estaba consciente que todo eso podía ser cierto. Nunca supo que Alice estaba llevando una carga muy pesada, ella sola. Durante años. Él había escuchado de sus padres sobre ese tipo de magia, sin embargo, nunca pensó que esas brujas fueran reales, y, sobre todo, que una bruja peligrosa estuviera con ellos. Al parecer, ese mundo seguía siendo un terreno desconocido para él.



Andrea L. Grey

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En el texto hay: romance, magia, sobrenatural

Editado: 05.07.2019

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