Historias entre el café.

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Sol y Luna

En el inicio de los tiempos, antes de la tierra y sus gran continente, antes de los seres vivos y sus historias, mucho antes de lo conocido. Cuando el universo comenzó, dos espíritus junto con el hicieron su aparición, Soy y Luna, una representación de amor, a primera vista hicieron conexión. El tiempo pasaba pero ellos no tenía reloj y el universo contento de ellos celebraba su amor.

Avanzando con sus creaciones Él la tierra por fin formó y con ella la vida comenzó. Soy y Luna celebraron la compañía con más amor, brillaba y brillaba iluminando todo a su alrededor, universo observó que los seres vivos que en la tierra habitaban, tenían a la oscuridad y solo salían cuando ellos estaban cerca, celebrando su existencia. Mientras más observaba universo, más se preocupada, “La vida en la oscuridad no puede prosperar” pensaba y repasaba,  sin cesar, para Él la solución era un sacrificio de parte de ellos dos.

Un día reunió a los enamorados y les explicó su plan

_La tierra necesita ayuda para prosperar, para que todo comience a vivir sin miedo a la oscuridad propuso universo a los espíritus enamorados

Uno de día y otro de noche, será un sacrificio por los demás como era de esperar Sol se enfadó y Luna comenzó con dolor a llorar

_No, no nos separará..._ respondió Sol ardiendo de enojo frente a la proposición que acababa de escuchar

_¡Sin ustedes la vida en la Tierra vive en oscuridad!_ repetía y repetía sin parar.

Luna secando sus ojos sujetó la mano de su amado Sol y mirándolo a los ojos con palabras cortadas exclamó

_Es un sacrificio por un bien mayor

_ ¿Por favor? Luna, No…_ de tanto furia y calor las lágrimas de Sol se quemaban antes de salir de sus ojos

_El verdadero amor supera las distancias más largas _ Dijo esperando consolar a su amado.

Pero la decisión estaba tomada, ambos aceptaron sacrificarse por los demás tomando forma redonda y colocándose uno en cada punta del planeta comenzaron a girar.

Sol ardió y ardió de enojo creando un día brillante para la vida y luna entre llantos y tristeza su luz atenuó, Alejados para siempre y pudiendo solo tomarse de la mano durante el amanecer y el atardecer, se aferraban a sus recuerdos para no perecer

Con su ayuda la vida en la tierra próspero, un pez salió del agua y la evolución comenzó, el reloj corrió más rápido y cuando quisieron darse cuenta casi mil años ya habían pasado.

Al darse cuenta el Sol comenzó a pensar un plan para  verla aunque sea por un segundo, Él sabía que Universo no dejaría que nadie saliera de su lugar

Y una noche mientras la Luna recordaba con tristeza, desde el otro lado Sol le susurro a una estrella y está formando una cadena el mensaje paso hasta llegar a su amada

_ Siempre serás la Luna que ilumina mis noches y el amor que me mantiene vivo en la soledad _

Al escuchar el mensaje Luna se sonrojo de felicidad creando una noche roja que muy debes en cuando la vida podía contemplar.

Pero para ella no era suficiente un mensaje en una estrella, quería eliminar la distancia aunque por un segundo fuera.

_ No pueden salir de su lugar, si lo hacen todo se va a descontrolar _ le recordó Universo, como siempre.

Habían aceptado la responsabilidad de a la vida alumbrar, pero el amor, el gran amor que se tenían uno al otro sufría y sufría cada día.

Un milenio después de su separación, superada por la angustia Luna corrió, corrió tan rápido como pudo y se lanzó en los brazos de su amado Sol tapando la luz del mundo por unos minutos, la vida en la tierra se asombró y deleitó por el espectáculo presenciado en el cielo. Al terminar Luna volvió a su lugar, todo a la normalidad y el universo a ver lo que había sucedido les dio un regalo más a los enamorados que tanto sacrificio habían dado.

_ Mi último regalo es darles cada milenio la posibilidad de estar juntos por unos minutos, lo suficiente para que su amor no se apague _ su gran sacrificio lo valió, eso y mucho más

Ambos enamorados se conformaron con lo que tenían y cada milenio uno correo a los brazos del otro celebrando su amor eterno, riéndose de la espera y distancia para algún día volver a estar juntos como antes.

¡El amor verdadero vale la espera!



S. Resileco.

Editado: 01.06.2019

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