I sing to fame.

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Capítulo 6.

Me quedé estática en mi lugar. La señora bajita gruño y me empujó fuera del escenario empujandome directamente a los abrazos de mi madre, asustada di un paso atrás.  


—Con permiso señora  —Digo intentando cambiar el tono de mi voz. 


Camino hacia el frente evadiendo al enemigo, tal vez no me reconoció con toda esta ropa. 


—Valeria Kenner —Me detuve y cerré los ojos con fuerza—. ¿Me puedes explicar que demonios fue eso? 


Di media vuelta, mi mejor amiga me miraba con la boca abierta aún.  


—No a las malas palabras. 


—¡Valeria! —Chilla enojada y me agarra de la muñeca para caminar en un rincón más alejado de la gente—. Llame a tu colegio para asegurarme de que no te escaparas y para mi disgusto me dijeron que no fuiste a clases. 


—Fue mi idea señora Kenner. 


—Oh sí, sé que esto fue idea tuya Esther —Dice mirandola se manera recriminatoria—. ¿Qué hacías allá arriba? ¡Y con esa ropa! 


Me quiten las gafas que me molestaban, mordi el interior de mi mejilla sin saber como explicarles lo ocurrido. 


—¡Acabas de pasar a los Shows en vivo! —Chilla Esther. Mi madre la fulmina con la mirada y se calla. 


—¡Fue un error! —Digo escondiendo mi rostro entre mis manos—. Una chica me dejó su guitarra y su número de audición me hice la tonta y fui a sacarme unas fotos con la guitarra y él número… era su turno me vieron y me llevaron ¡Yo no quería cantar! 


Mi madre me observa con los brazos cruzados. 


—¿Entonces porque no dijiste que fue un error? 


—¡Entre en pánico! —Miro a mi madre—. Y cuando vi a Jhon ahí… Dios era mi oportunidad de cantarle mi canción… yo, yo no esperaba que esto pasará. 


Las gafas se caen al suelo y me agachó para levantarlas,  en ese preciso momento veo a Lewis bajar del escenario me coloco recta y vuelvo a ponerme las gafas. 


Él mira entre la gente buscando algo, y tengo una leve sospecha que se trata de mí. Así que me coloco detrás de mi madre y continuó hablando ella frunce el ceño. 


—Mamá te juro que el plan era que Esther audicionara no que yo lo haga. Lo juro. 


Ella suspira y sonríe. 


—Te creo cariño pero del castigo que te voy a poner no te salva nadie. 


Mierda. 


—Pero… 


—Silencio. Ahora quiero decirte que estoy muy orgullosa de ti ¡Mi hija será famosa! 


La miro sorprendida por ese cambio de humor tan repentino. Mi madre me abraza y Esther se encoge de hombros. 


—Si estás feliz ¿Porque me castigas? 


Ella me golpea en el brazo no tan fuerte pero me quejo.  


—Por mentirme, escaparte del colegio y venir a una audicion. 


Pues si lo dice asi tiene sentido. 


—Y tú ni siquiera te escondas Esther, tus padres van a enterarse de esto. 


—¡No! —Chillando las dos al mismo tiempo. 


—¡Mamá, no! Sí los padres de Esther se enteran que están aquí la matan. 


—Por favor señora Kenner, no le diga nada. Si no llego a quedar en el programa no podré seguir la carrera que quiero. 


Mi madre parece pensarlo unos segundos pero asiente. Ambas damos saltos de felicidad y mi madre rueda los ojos. 


—Valeria calmate que puedes caerte. 


—Yo no… 


Y bueno, siempre escuchen a su madre. 


Me tropecé con mis propios pies y caí al suelo. Mi trasero fue lo que impacto primero y una mueca de dolor se escapó de mis labios. 


—¡Belle! 


Levante la mirada para ver al hermoso Nick Lewis tenderme una mano para levantarme. Mi boca se abrió sin poder creer que esto estaba ocurriendo, tome su mano aceptando su ayuda y un calor gratificante me invadió por completo. 


—¿Te encuentras bien? —Pregunto preocupado—. ¿Belle? 


Mi cara debía ser un poema, estaba estupefacta con tanta hermosura. Quería quitarme los anteojos oscuros pero eso sería revelar mucho de mi por lo que sólo asenti. 


Él sonrió y yo lo imite. 


—Me alegra que estés bien fue una mala caída. 


—Mi hija siempre es algo estúpida. 


Ambos miramos a mi madre, yo lo hice fulminandola con la mirada y Lewis seguía sonriendo. 


—Y muy talentosa —Voltea a mirarme—. Creo que debemos presentarnos de manera correcta. Un placer, Nick Lewis. 


Me ofreció la mano como saludo y volví a tardar como cinco segundos en tomarla. 


—Val… digo Bellle, Belle… Corleone. 
Mi madre y Esther soltaron unas risas. Nick me miro curioso. 


—¿Cómo El Padrino? Wou, entonces eres italiana. 
Reí de los nervios. 


—Exacto. Buongiorno, Buon pomeriggio, Buena cera


Él soltó una carcajada. 


Parlo anche italiano, signorina. 

—Muy bien. 


No le entendí,  pero asenti con la cabeza. 


—Un gusto conocerla Señora Corleone —Mi madre se sonrojo un poco pero acepto el saludo. 


—Él placer es mío. 


—Y ella es mi mejor amiga, Esther Simpsons. 
Él soltó una carcajada.  


—Tienes unos apellidos interesantes. Un placer conocerte. 


Mi amiga lo miraba embelesada, bueno, las tres lo hacíamos.  


—Quería decirte que tu canción es muy buena —Desordena un poco su cabello y creo que puedo ponerme a babear en cualquier momento —. Dejaste al jurado con ganas de más. 


Totalmente sonrojada lo miro, agachó la mirada encogiendome de hombros. 


—No es la gran cosa… sólo es una canción que significa mucho para mí. 


—Lo sentí, sinceramente mi piel se erizo al escucharte. 


—¡Lewis! ¡El descanso termino! —La señora con cara de mala leche lo llamó. 



Mila Baez

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Editado: 19.07.2019

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