Ignis: Todos ardemos alguna vez | #1 |

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 2

He estado los últimos segundos viendo el suelo como una tonta. La madera del piso, negra y chamuscada, completamente afectada por el fuego, ahora está intacta. Como nueva. Como si nunca nada hubiera ocurrido.

            Levanto la mano y me la examino. Lentamente, lo rojo de mi palma y mis dedos se desvanece.

            Sigo intentando entender qué sucedió, pero lo único que logro hacer es echar otra mirada al suelo y reír. Sólo tengo en la mente la idea de que no me regañarán y no tendré ningún problema al respecto.

            Me levanto rápidamente porque quiero olvidar el asunto. Tengo el fugaz pensamiento de que, tal vez, el incidente nunca pasó. ¿Qué pasa si me lo he imaginado? El fuego esta mañana fue muy real para mí, pero estoy segura de que un rastro tan fuerte de quemadura no puede desaparecer como si nada de una tabla de madera.

            Me doy una ducha y luego abro el armario tratando de pensar completamente en otra cosa. Me pongo unos jeans blancos y una camiseta negra que me encanta. Dejo la ropa que llevé al instituto a un lado y me siento en la cama para calzarme las zapatillas. Recojo mi celular y las llaves del Cooper.

            —Voy a reunirme con Ebby —aviso una vez fuera de mi habitación.

            Mi madre se da vuelta.

            —¿Adónde van?

            —A tomar un café o algo por el estilo —respondo distraída—. A La Nueva Esquina.

            —Está bien, cariño —contesta—. Ten cuidado.

            —Lo haré.

            Una vez que llego hasta la puerta, me volteo hacia Clark con mucha curiosidad.

            —¿Alguno de ustedes sabe cuál familia es la que se mudó enfrente?

            Ambos vuelven la mirada hacia mí. Mamá se encoge de hombros mientras ve a Clark, que arquea una ceja.

            —¿El departamento D?

            Asiento.

            —Pero está abandonado desde… —mira el techo, pensativo— siempre.

            Suelto un suspiro frustrante.

            —Lo sé. Pero hay gente que se ha mudado.

            —¿Cómo lo sabes?

            Abro la boca y luego la cierro, cambiando la respuesta a último momento.

            —Me pareció ver a una persona salir de allí.

            Mi madre deja el trapo con el que se estaba secando las manos y se apoya en la pared, mirando a Clark.

            —Eso es increíble. Por fin tenemos vecinos.

            —¿Y qué familia será la que haya comprado el Departamento D? —Pregunta Clark—. Es muy pequeño y hace años que nadie lo ocupa.

            —Por lo que no debe estar muy bien mantenido —responde mamá.

            —Pero por eso será más barato, supongo.

            —Tendríamos que visitarlos… sería lo correcto.

            Como veo que la conversación sigue su rumbo sin mí, pongo los ojos en blanco y abro la puerta. Escucho sus voces hasta después de cerrar con llaves.

            Me doy la vuelta y me quedo mirando la puerta que tengo enfrente. Es tan raro. Tendría que ir y tocarla, darles la bienvenida a quienes sean que alquilaron el departamento D. Sin embargo, no puedo. ¿Qué diría? ¿Y si me encontrara de nuevo con ese chico? Tal vez me estoy volviendo loca, pero no quiero cruzarme con él y sentir aquello que me absorbió en la cabina. Prefiero dejar el asunto de la bienvenida para mis padres y me voy directamente al ascensor.



MEG

#6565 en Fantasía
#1435 en Magia

En el texto hay: misterio, elementos

Editado: 31.03.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar