Incerteza

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Prologo

 

 

Solo mis pasos y el chillido de las hojas secas son escuchados en este horrible silencio.

 

Un silencio que desde hace un tiempo se impregnó en el ambiente. No sé cuánto tiempo ha transcurrido desde el momento en que decidí salir corriendo de la casona, el hecho es que corrí tanto como pude, con una mente nublada y con un corazón destrozado.

 

Tengo varios arañazos en mis brazos, y el cabello tan revuelto que ya ni sé que como ordenarlo en mi rostro.

 

Pero eso no es lo que me preocupa ahora; ahora mismo tengo latente el pánico dentro de mi cuerpo, porque por más que sigo un camino incierto, no logro divisar nada más que árboles y oscuridad.

 

—Tranquila —me aliento a mí misma, apoyándome en la dureza de los robles enormes que rodean el bosque.

 

Trato de acompasar mi respirar, soltando y tomando el aire varias veces, reprimiendo mis ojos, tal vez, para no darme cuenta del error que cometí al dejarme llevar por mis impulsos.

 

Quería escapar de mi horrible realidad, una, que para muchos desde otra perspectiva pudiera ser un sueño hecho realidad. Pero no para mí.

 

Unos silbidos, hacen que abra mis ojos rápidamente y pegue mi espalda de forma brusca al árbol, tomándolo tan fuerte, como si éste fuera a protegerme.

 

Cinco hombres «conté rápidamente» de apariencia desagradable están frente a mí, mirándome de una forma tan repugnante que me da escalofríos.

 

— ¡Vaya! ¡Vaya! ¿Que hemos hecho para tener este premio? —dice por fin uno de ellos.

 

—Quizás algo muy bueno compañero, por lo que ven mis ojos, mi Lady es de alcurnia.

 

Mis labios comienzan a temblar. Pero no me dejo amedrentar.

 

 

—Por lo tanto señores, deben tener en cuenta que si algo me pasa, lo pagaran con sus vidas —digo con total firmeza.

 

Y no sé cómo pude gesticular ciertas palabras, no con el miedo latente que siento en este momento.

 

Las risas burlonas del grupo agitan mi respirar, y a pesar de mi nerviosismo, cierta molestia comienza a gestarse en mi interior.

 

— ¡Que valentía! Una dama muy particular —dice otro de ellos, intentando dar pasos cortos que no paso desapercibidos.

 

— ¡Caballeros! —logro tener la atención de todos—. La verdad es que, quería respirar un poco de aire fresco, venía en mi caballo junto con mis guardas... Solo que... les dije que quería un espacio sola... Entonces creo que volveré ¡Que tengan buena noche!

 

Mis pies se mueven ágiles, pero no doy más de dos metros de distancia, cuando uno de ellos me ataja con brusquedad el brazo.

 

— ¿Y piensa que somos tan tontos mi Lady? ¡Usted no irá a ninguna parte!

 

— ¡Sujétenla! —dice otro hombre, que al parecer es el que domina el grupo—. Nos iremos a otro lugar.

 

— ¡No! ¡Por favor! —digo suplicante, mientras los hombres comienzan a desenredar una soga.

 

 

¡Estoy perdida!

 

— ¿Cómo te llamas? —pregunta el supuesto líder, mientras que otros dos comienzan a amarrar mis puños detrás de mi espalda.

 

«No digas nada ¡Será peor!»

 

—Saravi Eljal —pronuncio casi en susurro.

 

Los ojos de los hombres se abren de par en par, y seguidamente todos observan a su líder, haciendo que el silencio vuelva apoderarse del ambiente.

 

— ¿Eljal? ¡Estas mintiendo de nuevo! —grita enojado el hombre, viniendo hacia mi furioso.



MajoNissi

Editado: 11.11.2019

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