Incerteza

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Capitulo 3

 

—Saravi ven, te acompañaré junto con las damas a tu habitación —dice mi madre tomando mi brazo más fuerte de lo normal; irrumpiendo con la mirada sostenida que teníamos el Rey y yo.

 

Asiento con el furor en mis venas, tratando por todos los medios de no dar rienda suelta a mis impulsos. Pero al final no puedo hacerlo.

 

—Sin embargo, ella si es de mi confianza... Señor. Espero que reconsidere mi propuesta —digo creando un ambiente peor de lo que estaba y continuó mi caminata.

 

Mi madre no dice nada, las mujeres que caminan junto a mi parecen mirar hacia el vacío, es imposible que me adapte así, jamás podré estar aquí sin la compañía de Nadia.

 

Luego de subir algunas escaleras y pasar varios pasillos abiertos, una habitación enorme es abierta ante mis ojos.

 

—Mi lady, comenzaremos a preparar su baño —dice una de las damas.

 

—Les pido cinco minutos con mi hija, yo misma las haré pasar cuando termine —pide mi madre provocando un escalofrío en mi cuerpo.

 

Las mujeres asientan y salen apresuradas mientras mi madre pone seguro a la puerta y gira en dirección a mí.

 

—¡¿Cómo puedes hacernos pasar una vergüenza así?! ¿Retar al Rey? ¡Vaya insolencia!

 

El tono de mi madre se ha salido de control, su rostro está rojo de la histeria, mientras camina de lado a lado de la habitación.

 

—Solo hice una petición… —respondo bajo.

 

— ¿A si? Pues ahora me vas a conocer Saravi, ahora mismo iré a pedir que no se te conceda tal cosa ¡Tú has pasado los limites! Enviare a Nadia a donde más nunca la puedas ver.

 

¿Que?

 

—No te atrevas Madre... —logró pronunciar preocupada.

 

—Pues lo veras, lo veras con tus propios ojos, he hecho muchas cosas Saravi, como persuadir en contra de la otra candidata a la corona y fíjate el resultado... Estamos aquí.

 

Una risa de satisfacción se asoma en mi rostro ante la mentira que mi madre habla, porque se perfectamente que fue lo que pasó.

 

—Nunca hubo otra candidata... Nunca el príncipe decidió otra cosa... ¡Tú mientes!

 

Los ojos de mi madre comienzan a agrandarse mientras se acerca lentamente hacia mí.

 

Una mano es estampada en mi mejilla dejándome algo aturdida, entonces coloco mi mano en el lugar enrojecido y adolorido inmediatamente. No observo a mi madre y no quiero hacerlo, no levanto mi cabeza en ningún momento; solo logro ver como sus pies se mueven en dirección a la puerta, dejando pasar al conjunto de servidoras.

 

 

Necesito pensar con claridad, necesito buscar una solución para Nadia, y si es necesario pisotear mi orgullo, lo haré, para que ella esté conmigo.

 

Luego de un relajado baño, junto con tres mujeres por supuesto, soy vestida por un bello atuendo que no estaba entre mis cosas, y luego de arreglar mi cabello como yo nunca pude las damas comentan que han concluido.

 

—Cualquier cosa que desee mi Lady estamos a la puerta.

 

— ¿Cómo te llamas? —pregunto a una de ellas, mientras que las demás se retiran.

 

—Yo... No es necesario mi Lady, yo... —pronuncia titubeando, hasta que es interrumpida por otra persona a la cual desconozco totalmente.

 

— ¡Bienvenida Saravi! ¿Puedo pasar?

 

Su ornamento y su forma de actuar me dejan claro que es de la familia real, yo asiento para que ella pase, y se posiciona frente a mí en un sofá individual.

 

—Soy Hanna Sabagh... —pronuncia delicadamente ofreciéndome su mano.



MajoNissi

Editado: 11.11.2019

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