Incerteza

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 12

 

 

— ¿Qué ocurre? —pronuncia Kalil preocupado, mientras que el hombre que está detrás, responde una palabras imperceptibles a mi oídos.

 

Por lo que pude entre ver, es Basim, y por los segundos que vi su rostro, no eran noticias buenas.

 

Justo cuando quería abrirme más al Rey, justo cuando estaba pensando en la posibilidad de confiar más en él y dar rienda suelta a mi lengua entonces nos interrumpen.

 

La puerta se cierra de golpe disipando mis pensamientos, entonces tomo la sabana apretándola a mí mientras que Kalil avanza agitado hacia el lugar.

 

— ¿Qué pasa? —pregunto mientras observo como comienza a vestirse apresurado.

 

—Debo reunirme urgente con los generales... Parece que Borja ha sido atacado por el grupo Ayatolá... ¡Lo siento Saravi! ¡Te explicaré luego de todo! ¿Está bien?

 

Mis ojos se abren ante la noticia. ¿Borja atacado? ¡Es una trampa! Borja no está de lado de la corona y Kalil piensa que ignoro totalmente el tema. Me siento tan avergonzada.

 

 

Tan traicionera.

 

— ¡Espera! ¡Por favor! —digo rápidamente tomándole del brazo. La sabana se me desliza un poco y Kalil me observa de inmediato tensado su cuerpo. De forma rápida él desliza su brazo por el mío acercándose como un cazador por su presa.

 

—Dime—dice pegando a mí su rostro.

 

—Hay algo que debes saber antes que vayas a la reunión —digo torpemente, mientras el corazón cabalga salvajemente. Por el miedo de lo que diré, y por la cercanía de su cuerpo que me tiene los nervios de punta.

 

—Hablaremos después de ello ¿Está bien? La situación es urgente, Basim no pudo contarme todo.

 

Sus palabras me desesperan a tal punto, que si no decido ya mismo, me arrepentiré toda mi vida.

 

—Entonces iré contigo, estaré en la reunión. ¡Por Favor!

 

Su ceño se frunce al instante, sin embargo solo asiente despegándose de mí para colocar su camisa sin tener mucho decoro.

 

—No es de mucho agrado para mí que estés al lado de generales... Sin embargo eres la Reina, puedes entrar cuando quieras.

 

—Estaré contigo… a tu lado —digo para calmar su preocupación. Pero la situación es que creo que mis palabras hicieron un poco más que eso, incluso veo satisfacción en su rostro.

 

¿Por qué?

 

No pido ayuda, y a toda prisa tomo un vestido sencillo y calzo mis pies, dejando mi cabello totalmente suelto. Cuando estoy ajustando el lazo en mi cintura una mirada penetrante me hace girar de inmediato.

 

—Estoy listo, debemos ir... —pronuncia un poco serio el Rey, mientras me observa detenidamente.

 

—Estoy lista también, vamos.

 

Kalil abre la puerta dejándome pasar enseguida, pero cuando yo voy a dar rienda a mis pasos, su mano me toma firme entrelazando sus dedos con los míos. Mis ojos se abren ante la impresión, y los nervios comienzan a comerme.

 

Nuestros pasos se escuchan por los pasillos, pasos apresurados, cargados de sensaciones, buenas y malas, por mi parte de ambas, ya que en este preciso instante debo saber qué hacer, debo saber cómo reaccionar. Porque no sé cómo decir que conozco al líder de Ayatolá. No sé cómo poder poner mi cara y participar ante la reunión para decir que Borja no es ninguna víctima y que todo lo que están haciendo es solo una trampa.

 

Siento un dejo de tristeza por Mishaal, porque a pesar de todo sé que es un buen hombre, uno, que las circunstancias lo cambiaron, pero eso no quita en que pasamos muy buenos momentos, y tampoco de que se estaba arriesgando a todo por mí.



MajoNissi

Editado: 11.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar