Inefable

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Capítulo 11

Alguna vez han sentido la necesidad de no levantarse en un buen rato?. No por flojera, falta de ánimos o frío. Si no porque sientes esa tranquilidad, esa paz que has anhelado por tanto tiempo que no quieres que acabe?.

Así me encuentro en este momento junto a Demián quién me tiene pegada a su pecho desnudo.

Anoche, después de comer esa deliciosa pizza, nos quedamos hablando los tres, bueno, más ellos que yo. Contaban como había encontrado Demián a Ed, bastante cómico su encuentro.

Entre risas y varias anécdotas se hizo casi de madrugada, así que Demián le ofreció quedarse a Edgar, el acepto pero había un inconveniente, solo había dos cuartos.

Obviamente Demián pensó que no me iba a negar el dormir con el, y yo pensé que ellos dos dormirían juntos!. Sueño a la basura.

Cabe decir que Edgar se opuso completamente a la idea pero, se opuso aún más a la idea de dormir con Demián, así que, aquí estaba. Nerviosa y un poco avergonzada de encontrar entre los brazos de Demián. Es cómodo, no me malentiendan, pero nunca había dormido con alguien a mi lado y me abrazara.

Y ahora no quería pararme, quería quedarme entre los brazos de Demián todo el día si fuera posible pero, quería aún más ir la baño.

Trataba de empujar suavemente a Demián pero mientras más fuerza aplicaba más se resistiría y me apretaba hacia el.

—Demián....

—No....Quédate conmigo... -Si voz ronca resonó y me dió un poco de risa. Me espere un rato y cuando sentí que soltó un poco su agarre tome valentía y me estire para empezar a besar su quijada, su barbilla, la comisura de sus labios y por último, un beso en su nariz.

—Vaya, cuando cayó un ángel a mi cama?. -Yo solté una risa y con la cara ardiendo.

—Ya....

—Lo digo enserio, si me vas a despertar de esa manera mejor sigo durmiendo. -Dijo y se tiró bruscamente a la almohada y yo solté una carcajada.

—Si tú quieres.... -Dije y le di un beso en el cuello, los bellos de sus brazos se le erizaron. -Pero....yo...tengo que ir al baño.

Demián soltó una carcajada y yo me aleje de sus brazos avergonzada.

—Ya amor, me hubieras dicho y te soltaba. -Estando a un lado de la cama ví como se acostó de lado para verme pero la sábana se bajó un poco y ví todo su abdomen. Obviamente mi mirada viajó hacia ahí. -No tenías ganas de ir al baño?.

Levanté mi mirada de golpe y juro que nunca había estado tan avergonzada en mi vida como en ese momento. Salí corriendo al baño que había en su cuarto.

Antes de entrar escuché como Demián reía. Me recargue en la puerta mientras bajaba la mirada y negaba con una sonrisa.

🔗🔗🔗🔗

 

—Que no! Hay que pedir pizza!.

 

—Este es mi departamento y hacemos lo que yo y As queramos!.

 

Ahí estaba, tratando de separar a estos dos niños que no se deciden porque desayunar.

 

Ed dice que quiere pizza pero, de desayuno?.

 

Demián dice que deberíamos preparar otra cosa que no sea chatarra y que el decide porque es su apartamento.

 

—Pero soy el invitado, así que comeremos lo que yo elija!.

 

—Y yo ya te dije que tu hermana no puede estar comiendo esas cochinadas, por su estado tiene que comer cosas sanas!.

 

Suspiré, con eso Demián calló a Ed quien tenía sus labios fruncidos en forma de puchero. Así como yo era la debilidad de Ed, el era mi debilidad.

 

Me acerqué a Ed y le di un sonoro besos en su mejilla el me miró y sonrió.

 

—Desayunamos fruta con algún otro aperitivo y para la comida compramos pizza que les parece.

 

Ambos se miraron y como en una película, cruzaron sus brazos y se dieron la espalda.

 

—Dios, dame paciencia con estos niños...

 

—Te escuché!. -Dijeron al mismo tiempo y yo rei a carcajadas para después ellos me siguieran.

 

Así lo hicimos, cocinamos unos molletes, fruta y jugo natural de naranja. La mañana paso entre burlas de Ed a Demián y viceversa, de vez en cuando me hacían burlas pero solo fingía estar enojada.

 

—Oigan, que les parece salir?. -Propuso Ed.

 

—A donde?. -Pregunté yo.

 

—A un lugar especial con una vista hermosa. -Dijo Ed para después guiñarme un ojo. Me enconjí de hombros.

 

—Claro.

 

—Yo no puedo, tengo que arreglar un par de cosas en la empresa. -Yo hice una mueca.

 

—No vendrás con nosotros?. -El me miro y coloco su mano en mi pierna. Estaba sentado a mi lado.

 

—Lo siento cariño, en serio que me gustaría ir pero es urgente que vaya a la empresa. Además, puedes tomarlo como día de hermanos. Tienen mucho tiempo que no se ven y es bueno que ambos salgan. -Dijo con una tierna sonrisa.



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En el texto hay: amor, hermanos, encuentros

Editado: 25.02.2019

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