Inevitable Realidad

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Capitulo 7

Capítulo 7; Plymouth.




 

29 de febrero 2016

A veces pienso si mis decisiones son las mejores, sinceramente creo que me arrepentí en el mismo momento que acepté la propuesta de Kian.

Dios mío Sky tienes pocos meses que te divorciaste de tu esposo, pero para ser concreta teníamos más de un año con problemas, ya siquiera veía a John como un esposo ejemplar.

Doy un suspiro pesado. Solamente estoy justificando que me quiero acostar con otro hombre, simplemente porque en pocos segundos me dio una excitación que me hizo volver sentir viva, algo que hace mucho tiempo no sentía.

Cierro mi portátil ya que estaba haciendo algunos trabajos pendientes que tenía, tengo que prepararme para una reunión que tengo en pocos minutos con la empresa Ryder. De solamente de pensarlo siento mi piel erizarse.

—Señora Mill...Johnson— se corrige mi secretaria cuando entra a mi oficina.

—¿Sí?

—El señor Miller la mando a buscar, necesita verla antes de la reunión que tienen con el señor Ryder.

—Dile que voy en cinco minutos, que organizar algo primero.

Juls asiente y sale de mi oficina.

Cojo mi celular del escritorio y lo primero que hago cuando lo desbloqueo es entrar en el área de noticias. No me sorprende verme en un artículo hablado que me vieron ayer en una simple cafetería y sola.

No entiendo mucho este mundo creen porque una persona tiene dinero tiene prohibido a ir varios lugares, si tal vez esté podrida en dinero, pero cuando me siento sola en casa me gusta ir a una pequeña cafetería que hay cerca de mi casa y aunque puedo ir lugares mejores que una simple cafetería, a veces es entretenido entrar a lugares así y ver las personas haciendo sus cosas cotidianas, a veces voy a esos lugares de alta calidad y de cinco estrellas y solamente ves a las personas en privando más finos de lo que son.

Cuando voy a lugares así no es raro ver internet poniéndose loco, algo cansada vuelvo a bloquear a mi IPhone y me dirijo a la oficina de John.


 

—¿Para qué me necesitas? — Hablo cuando entro a la oficina de John, como siempre me acomodo en unos de los sillones que tiene, como si la oficina fuera mía.

—Claro, pasa Sky, porque no me estoy cogiendo ninguna de mis secretarias y puedes entrar sin tocar.

Hago una mueca de asco ante su comentario, pero como quiera me da un poco de risa.

—Aja, dime ¿En qué me necesitas?

Observo que esta leyendo algo en su portátil y después me mira divertido.

—¿Aun tienes la maña de ir a lugares sencillos?

Me encojo los hombros, a John nunca le importo que me vieran en lugares así y mucho menos me peleaba por eso, mejor se ríe de los artículos que escribe algunas personas poniendo una simple acción a como si hubiera matado a una persona.

—Ya me conoces.

—Bueno dejando el chisme de lado, te llame porque quiero hacerle una propuesta al señor Ryder.

Lo miro confundida. Y entiende que esa confusión como una señal para que seguir hablando.

—Hace un mes firmamos el contrato con su empresa y hace una semana lo hicimos público y desde que el público lo sabe nuestras ganancias igual que su empresa han aumentado un 10%

Abro los ojos sorprendida, eso es bastante y solamente lo hicimos publico hace poco de una semana.

—¿Y qué propuesta quieres hacerle?

—Sabes que tenemos una vivienda en Plymouth.

Asiento, es una vivienda que queda en Inglaterra que compramos a penas que la empresa comenzó a crecer, cuando nos divorciamos nunca decidimos quien se quedaría con ella por eso la dejamos aparte si un día decidíamos venderla y repartir el dinero, es una ciudad muy bonita bien cómoda para pasar un momento tranquilo con tu familia. Una sonrisa nostálgica cruza por mi rostro de tan solo imaginar que una vez le dije a John que cuando tuviéramos un hijo quería vivir para allá.

—¿Y qué pasa con esa vivienda? ¿Quieres venderla?

John niega rápido cuando digo la palabra vender.

—No— habla rápido—. Quería invitar a Kian Ryder y su familia a un fin de semana a Plymouth, más o menos a celebrar el nuevo logro que logramos. Por eso te llame, quería saber que te parecía la idea, porque tenemos casi dos años que no la visitamos.

Miro la alegría en sus ojos y mi corazón se aprieta de una vez, mierda...

Si él tan solo supiera en las situaciones que estoy con ese hombre seguramente no estaría tan contento, no puedo evitar sentirme sucia por esto.

John y Kian bajo en el mismo techo... no sería buena idea. Pero si me niego tengo que dar una explicación demasiada creíble para que John se niegue porque él sabe cómo convencerme.

Pienso un poco más, qué más da, Kian y yo somos lo suficiente adultos para poder controlarnos y llevar la paz mientras estamos ahí.... O eso creo.

—Claro, no sería mala idea— sonrío.

La peor idea en mi vida entera.


 

11 de marzo 2016



IzaCT-

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En el texto hay: amor, decepciones, abortos

Editado: 07.06.2019

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