Infancias De Orfanato - Un Regreso A La Libertad

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24- Una Última Oportunidad

Golpean la puerta, Iván se acerca a abrirla y se encuentra con Rafael.

_¡Hola! qué bueno que...

Nota que él se está secando las lágrimas y responde.

_Hola, ¿quiénes son?

Enrique ve que algo no está bien.

_¿Esta Alejandro? -pregunta.

El mismo se acerca y dice.

_¿Quién me busca?

_Yo, Quique.

Ambos se quedan sin decir una palabra, Rafael no entiende nada, pero Enrique es el que pasa a hablar con ellos.

_¿No me reconocen? soy su amigo... el -señala- es Rafael, lo estuvieron ayudando desde la semana pasada a reunirse con su chica, Jaqueline...

_No, perdón -dice Iván.

_Te habrás equivocado -dice Alejandro.

Anna llega y dice.

_Hola chicos, perdón, pero no es un buen momento, estamos pasando por un problema personal, ellos después van a salir a jugar, les digo que los busque.

_No -dice Enrique- les voy a dejar algo escrito, déselo cuando estén mejor.

_Muy bien.

Enrique busca en su bolsillo, Rafael sin entender que quiere hacer, busca en su ropa algún papel, se da vuelta un momento y ve a Larissa, mostrando una leve sonrisa. Detrás de ella están, Serena y Bartolo, quien saca de su traje una libreta y un lápiz.

_Veo que llegamos justo a tiempo -dice sonriendo.

Cae la tarde y Enrique saluda a Rafael, ya que él se va en el auto de los Katz.

_Cuidate amigo, nos vemos mañana a la noche, ella va a estar bien.

_Gracias Quique, gracias por ayudarme.

_Es lo que Delia hubiese querido -sonríe.

Sube a la bici y se aleja saludando a la distancia, Larissa sube al auto y a continuación Rafael. Bartolo y Serena los mira y dice.

_No entiendo nada de lo que están planeando, lo veo en sus caras, no es algo bueno.

_Tranquilo papi, ¿qué podemos planear? -sonríe.

El auto va por la costa, bordea la Playa de los Ingleses, pasan por el Torreón Del Monje, continúan camino por donde está el Paseo General Paz, la Rambla Bristol, el Club Mar Del Plata, la avenida Luro, donde pasa el tranvía a mitad de esta, los niños miran los edificios de baja altura en ese entonces, la plaza América, la catedral aún sin campana, doblan en la calle San Luís y en donde está la calle San Martín, frenan en la esquina, las carretas van y vienen por la misma. Rafael baja y dice.
_Muchas gracias por traerme.
_¿Estás seguro de que no querés que te llevemos a tu casa?
_No, no hay problema señor, deje mi bicicleta por acá.
Larissa baja del auto, lo abraza y el corresponde
_Cuidate mucho -susurra.
_Vos también cuidate Lari...
Ella sonríe y se limpia una pequeña lagrima que brota de su ojo derecho. Antes de subirse al auto, Rafael se acerca y le dice. 
_Quiero que nos ayudes mañana. 
Ella se queda perpleja y con dificultad responde. 
_Si, no sé en qué querés que te ayude.
_Mañana voy a sacar a Jaqueline del Orfanato. 
El silencio se hace notar en toda la esquina, la niña sin saber a qué y a quien se enfrenta decide afirmar con la cabeza. 
_Está bien, te voy a ayudar... Pero va a ser difícil hacer eso que decís. 
_Dejamelo a mí, tenemos un plan.

Se hacen las once y media de la noche, en el año 2012, Joel prepara un colchón al lado de la cama de Germán, exactamente como estaban en el asilo Unzué. La madre los ve preocupada por la situación. 
_Hijo, tené mucho cuidado por favor.
_Si ma...

Una vez acostados, apagan la luz y miran al techo intentando dormir. 
_Man. 
_Si Joel, ¿Qué pasa?
_¿Si no funciona?
_Va a funcionar, tenés la llave.
_Pero ¿si no funciona esto de Jaqueline y Rafael?
_Entonces no tiene caso que sigamos viajando, cerrá la puerta que te dijo la llave y listo, es una lástima, pero es una posibilidad. 
Cierran los ojos, la madre de Germán observa detenidamente, el reloj avanza, la tres agujas se alinean en las doce, en ese momento la llave adquiere un resplandor, la mujer se sorprende, es algo que nunca se hubiese imaginado.

_Lo veo y no lo creo -suspira de impresión.

Iván y Alejandro abren los ojos, en la habitación del hogar de los Giovanni, intentan moverse y sienten el dolor de las heridas, aun latentes.

_¡Ah! -grita Iván.

Cuando ven su cuerpo, casi todo esta tratado y vendado, se alegran de haber sobrevivido la fecha fatídica que vieron en el futuro.

_¡Buenísimo man! -dice Alejandro.

_¡Sí! ¡Zafamos!

Anna abre la puerta y los ve recuperándose, con una sonrisa.

_Que bueno que están bien mis pimpollos.

_Somos Joel y Germán, recuerde que tenemos veinte años en el futuro -se ríe.

_Ay no... No puede ser, pensé que... como ayer...

_Ayer nos pasó algo en el futuro -dice Iván- alguien corto el viaje, estuvimos un día ausente.

_¿Que paso ayer? -dice Alejandro.

Ella pasa y se sienta al lado de ellos, un tanto triste cuenta.

_Ayer, veíamos el diario de Alonzo, de pronto se estremecieron los dos, no entendía que pasaba, pero en un segundo, vi que se trataba de Iván y Alejandro... ellos volvieron.



Gastón Medina

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En el texto hay: misterio, huerfanos, viajeseneltiempo

Editado: 15.08.2019

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