Insomnia

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«Trabajo para el ayuntamiento de Amarillo, en Texas. Específicamente en el departamento de censos y finanzas de los ciudadanos. Es interesante cómo el condado guarda la información de los finados aun a fechas de hoy. Contamos con registros de gente que falleció en 1900. Así que estuve buscando a Darya López en el registro, y di con información sobre sus finanzas y demás actividad en la ciudad.

Darya estuvo declarando durante un año un ingreso de $84,000 anuales, lo cual da un total de $7,000 ganados en un solo mes. Es una cantidad un tanto fuerte para una estudiante recién egresada. Además, según el archivo y datos que dieron periódicos y conocidos, ella no tenía un trabajo realmente fijo. Trabajaba de manera freelance para una agencia de teatro, donde se desempeñaba como actriz y guionista. Según la cartelera de dicha agencia, ella solamente colaboró como co-escritora de un guion, y tuvo un total de cuatro presentaciones en dicho año.

Seamos claros, la actuación es una profesión muy infravalorada y mal pagada para amateurs. Hice una investigación en una casa del actor, y resulta que el promedio de pago por actuación es de alrededor de $5,500 por noche, cada una de un promedio de dos horas. Así que, teniendo en cuenta que cobró en promedio esta cantidad por cada presentación, junto con los honorarios de la co-escritura del guion, da como resultado un aproximado de $24,000. Sigue siendo muy poco para alcanzar la suma que aparece en su declaración de impuestos de ese periodo.

¿Sería que ella estaba metida en otros asuntos? Su único trabajo declarado era como actriz freelance en dicha agencia. Una fuente confiable dice que en su tiempo libre se dedicaba a vender cosméticos por venta directa, pero era como ayudante de su madre, por lo cual no hay un aproximado fijo de ganancia de esa fuente. Pero dudo mucho que diera lo suficiente para llegar a la cantidad de $84,000 en su último periodo»

«¡Qué interesante! Cada vez se hace más real la teoría de que estaba involucrada en alguna mafia»

«¿Cuánto se gana vendiendo cosméticos? Tengo entendido que la ganancia realmente es muy poca»

«Exactamente, aun siendo una vendedora buena, no podía ganar lo que esa declaración de impuestos apunta. Pero hay que investigar. Dicen que los milagros suceden, así que tal vez de ahí ella sacó el resto de lo que apunta esa declaración»

Leer eso, junto con el último comentario, la incitaba a volver a preguntar a Elis, por lo cual redactó un correo nuevo con dicha información. El texto era corto y conciso, informando sobre el descubrimiento sospechoso sobre los ingresos de López, terminando con un «si tiene información sobre algún ingreso extra que ella tuviera, sería de utilidad. Quiero descartar la idea de que ella no estaba en algo sucio»

Elis leyó aquel correo apenas le llegó, a eso de la tarde. Le sorprendió la cantidad declarada al año, pues era realmente demasiado dinero. Afirmó lo de que ella solía vender cosméticos en apoyo a su madre, pero le tuvo que comentar que realmente era algo muy esporádico. Casi como un hobby.

El tema empezaba a volverse oscuro, más de lo que ya era. Darya era una persona recta hasta donde la recordaba, así que le tomaba de sorpresa toparse con que supuestamente ella percibía tales ingresos. Todo estaba de cabeza.

Las cosas se volvían más turbias cuando el detective Turner no encontraba más datos sobre la persona que había envenenado al valenciano. Sólo tenía la imagen de una mujer que entró al lado del guardia, la misma mujer que le había dado el jugo al parecer, puesto que encajaban en imagen, siendo de la misma estatura y el mismo cabello. Pero el problema era el rostro. Antes de cambiarse a ese uniforme —con el cuello del chaleco hasta arriba cubriendo su rostro—, llevaba una bufanda que le cubría de igual manera, siendo que el detalle más importante era invisible a la mirada usual.

En serio, era un trabajo muy frustrante el que tenían qué hacer. Adelphos estaba, pues, más que estresado por el callejón sin salida en el que se encontraba. Posiblemente el caso se congelará después de un tiempo, siendo que no estaban encontrando nada más relevante, ni siquiera para señalar algún sospechoso del cual no se supiera ya. Habían interrogado ya a otras tres mujeres que parecían coincidir, y no fue hasta que vieron a la que entraba de mano del guardia y se le daba un pase temporal, que no pudieron dar con algo certero.

A los tres días después de estos acontecimientos, sucedió que a la estación de policías llegó un hombre de cabello negro, jaspeado ligeramente con violeta, largo y agarrado en una coleta. El sujeto llevaba un cubrebocas para ocultar su identidad, y pidió tener una plática sobre el caso con el detective Turner. Apenas el afroamericano lo vio en frente del mostrador, pudo reconocerlo un poco.

—Señor Lacort, me es un placer tenerlo aquí —dijo Adelphos, sentando al contrario del otro lado de la mesa en un cuarto aparte.

—Me gustaría decir lo mismo. Supe que no han encontrado al responsable del… incidente.

—Lamentablemente no.

—Sin embargo, no es a lo que vengo. ¿Usted podría ayudarme con un caso que ha pasado desapercibido durante años?



Aris Meyer

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En el texto hay: asesinatos, misterio, romances

Editado: 19.09.2018

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