Internada Con El Diablo

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Capítulo 6

Ha sido la semana más aburrida de mi vida, pero ya por fin es viernes.

Chloe salió hace una hora con una chica y no ha vuelto, así que supongo que volverá en unos minutos.

Encendí mi laptop, entré en mi blog y empecé a escribir.

Es difícil diferenciar quienes son tus verdaderos amigos, la verdad...Yo prefiero no tener amigos.

Como mi abuela siempre decía ''Mejor solo que mal acompañado''

¿Pero cómo saber si puedes confiar en alguien?

Quédense con las personas que les demuestren mil veces que nunca los van a traicionar, no tengan amigos por simplemente tener miedo a estar solo... Y no sean ingenuos, las personas siempre quieren lo mejor para ellos y no piensan en los demás.

Amy xoxo.

Chloe entra a la habitación con una enorme sonrisa.

—Veo que te fue bien—Dije cerrando la laptop y poniéndola en la mesita de noche.

—Me fue genial, pero hoy es la fiesta de la primera semana y Aarón debe estar por llegar con Scott—Asentí. —Me ducharé, huelo a sexo... Puedes agarrar cualquier vestido de mi armario—Asentí levantándome.

Me quité la ropa y fui hacia el armario de Chloe.

La mayoría de los vestidos eran negros o muy oscuros, no ibas a encontrar algo blanco.

Agarré dos que me llamaron la atención, me probé el primero que era holgado pero tenía un cinturón en la cintura. Chloe sale del baño y me mira.

—No, no, no y no—Dijo mirando lo que agarré con un mueca—Quiero que hagas notar esas curvas —Fue a su armario y sacó un vestido negro que se ajusta en todo el cuerpo.

Yo reí y me lo probé. Me miré en el espejo, supongo que me queda bien, me llega por la mitad de los muslos.

—Me encanta—Escuché a Chloe decir mientras se cambiaba.

Tocan la puerta y la abro de inmediato viendo a los chicos.

—Pasen—Me hice a un lado.

—Estás muy atractiva—Alago Aarón observándome.

—No opino lo mismo—Le saqué la lengua a el imbécil de Scotty que tenía una sonrisa sarcástica.

No hemos parado de hacernos bromas toda la semana, él comenzó con el café y yo no pude evitar responderle poniéndole cucarachas muertas en la comida y así fue como se desató la tercera guerra mundial. Lo admito, me he divertido molestándolo.

—El sentimiento es mutuo—Cerré la puerta.

Chloe me entregó unas botas de tacón negras muy bonitas.

Me senté a ponérmelas mientras Scott se acostaba en mi cama con sus manos atrás de su nuca.

Me maquillé un poco junto a Chloe.

— ¿Les falta mucho? —Preguntó Scotty, le iba a contestar pero mi móvil sonó.

Lo agarré y vi que era mi padre. Que fastidioso es.

— ¿Hola? —Contesto.

— ¿Cómo has estado? —Preguntó mi padre.

— ¿Cómo se supone que debo estar? —Dije frente al espejo terminado de maquillarme.

—Te extraño—Confesó.

—Me da igual—Bajé la mirada. Es muy tarde para pensar en eso.

—Hoy pasó Alice por la casa. —Escuché la voz de Bianca.

Tenía la esperanza de no volver a escuchar su asquerosa voz.

—No es mi amiga—Contesté frustrada—Estoy ocupada, nos vemos luego.

Colgué la llamada antes de que dijera algo.

— ¿Todo bien? —Preguntó Chloe al ver la mueca de mi rostro.

Subí la mirada con una sonrisa falsa.

—De maravilla—Mentí. — ¿Dónde es la fiesta?

Lo mejor es cambiar el tema.

—Todos los años los alumnos piden permiso para hacer una fiesta en la cancha de voleibol, pero debemos estar aquí antes de las tres la mañana, harán revisión—Contestó Aarón.

Agarré mi chaqueta de cuero y me la puse.

—Vámonos.

Cerré con llave y puse las llaves en mi sujetador.

—Lindo bolsillo. Ven, yo las guardo—Me dijo Scott y se las extendí.

Llegamos a la cancha y Aarón rápidamente consiguió unas gemelas.

Yo reí. Estos chicos no pierden tiempo.

—Deberías acompañarlo—Le di en el hombro a Scotty animándolo.

—No lo creo, me mataría por arruinarle un trío—Sonrió. —Tomemos algo—Tomó mi mano y me llevó al intento de barra. —No dejan traer alcohol, pero ellos no prueban las bebidas, cuando Aarón me lo dijo quedé asombrado. Son unos imbéciles ¿Cómo no las prueban? Saben que es un internado de jóvenes indisciplinados, creo que es obvio.

Sirvió el vodka con naranja como si de ponche se tratara.

Me lo entregó.

— ¡Hey, vengan a jugar yo nunca nunca! —Nos gritó Chloe y fuimos a su lado.

Nos entregó dos vasos y nos unimos al juego.



Maripilij

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En el texto hay: amor, internado, juvenil

Editado: 13.09.2019

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