Irresistible Caos #2

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Capítulo 2

No me pude concentrar en la pelea que se llevaba a cabo delante de mis ojos y a pocos metros. Las últimas palabras de Jayden no dejaban de dar vuelta por mi cabeza. Ni siquiera los gritos de las personas alrededor interrumpían mis pensamientos.

¿Novia?

Él me había llamado su novia, él ya me consideraba como tal. Pero es que ni siquiera me lo había planteado, es decir, ni yo sabía que éramos en realidad.

Cuando la pelea finalmente acabo dejando como ganado número uno a Duncan, me fui casi corriendo hasta de vuelta el camerino de Jayden, tenía que despedirme de él antes que Duncan me arrastre a la casa de su padre. Me adentro al pequeño espacio y escucho como comienza a sonar un celular, con una canción de Rock and roll, por un instante pienso que es el mío, pero yo no tenía como tono de llamada ni de mensajes de texto esa canción y además de que mi celular se me fue “confiscado” absurdamente por Alexander. Busco el aparato por el camerino y lo localizo en el sofá donde no hace mucho sentí el cuerpo desnudo de Jayden sobre el mío, me ruborizo al pensarlo y meneo la cabeza para concentrarme en el aparato que no deja de sonar. Me acerco y miro directamente a la pantalla que esta iluminada con el nombre de Tobías en ella.

Me debato entre tomarme el derecho de responder o dejarlo hasta que llegue Jayden cosa que ya no debe tardar.

Dudando todavía atiendo.

—¿Hola?

—¿Iris eres tú? —Tobías suena sorprendido.

—Sí, soy yo.

—¿Dónde está mi hermano? —pregunta.

Le digo que ya debe estar por aparecerse por su camerino en cualquier momento. Me dice que lo esperara en línea y ambos quedamos en un silencio profundo. Ninguno de los dos dice nada durante unos dos minutos largos e incomodos. No tengo mucho trato con Tobías, no sé de qué podemos hablar en el tiempo que Jayden decida aparecerse.

—¿Cómo estas, Iris? —Tobías rompe el silencio.

—Bien —miento.

—No tienes que engañarme, Jayden ya me ha informado de tu situación y lo siento mucho —me habla con un tono de voz bajo como si de un secreto se tratara.

—Yo siento mucho lo que ustedes tuvieron que pasar.

Tobías hace una larga pausa antes de responderme.

—Lo que estamos pasando aun.

Frunzo el ceño.

—¿A qué te refieres?

—No me sorprende que Jayden no te lo haya dicho todavía —suspira.

—Te agradecería si me dijeras todo y no a medias.

Tobías suelta una risa corta y dice:

—De acuerdo, de acuerdo. Perdóname por la risa, no es momento para eso. Continuamos en la mira de ese hijo de puta de Alexander Powell, Iris y es mucho peor que antes —Tobías deja ese tono bajo para reemplazarlo por uno dura y llena de rencor.

Trago saliva sintiendo mi pulso acelerarse de repente. Hubiera jurado que ya estaban bien, después de todo el padre de Duncan ya tiene lo que quería.

—¿Les hizo algo? —pregunté con mis labios temblando.

Otra pausa larga.

—Y quiero la verdad —exijo, ya estoy cansada de que me mientan.

—Quiero que me escuches muy bien, Iris —me concentro en lo que dice mientras me preparo a lo que viene—. Lo que te voy a contar es porque ya tengo las pelotas hasta el suelo de este asunto. Y al igual que tú quiero que esto termine de una buena vez por todas.

—Solo suéltalo, Tobías.

—Hace dos noches atrás con Jayden contactamos a un sujeto…un criminal, no me voy a andar con sutilezas contigo. En fin, queríamos que intentara lastimar, darle un susto a Alexander sin que este sospechara, lo estábamos haciendo a ciegas, Jayden estaba desesperado por sacarte de esa casa lo más antes posible, no sé qué sucedió ese día que estaba más seguro y decidido que nunca a tomar cartas en el asunto, no quiso decírmelo pero la cosa es que lo seguí con su plan.

>>Bueno a la hora de concretar un plan específico con ese sujeto, recibimos una llamada por parte de Alexander con una última advertencia, que no intentemos pasarnos de listo porque de lo contrario uno de nosotros, incluida tú terminaríamos en las noticias una mañana muerto. Y puedo garantizarte que hablaba en serio.

¡Oh Dios Mío!

—Lo que quiero decirte es que estamos siendo vigilados constantemente, nunca dejamos de estarlos, nunca dejamos de estar amenazados, Iris. Lamento decirte que el sacrificio al que te estas sometiendo no sirve de mucho.

Eso no era verdad.

No lo hacía por ellos solamente, lo hacía para mantener a mi familia y amigos a salvo, vivos.

Quería contradecir a Tobías marcando ese punto, pero entonces la puerta del camerino se abrió, Jayden mantiene una sonrisa cansada, todo su cuerpo está cubierto de sudor, al ver que sostengo su celular pegado a mi oreja su sonrisa desaparece de a poco.

—Es tu hermano —le extiendo su celular.

Él lo toma.

—Te llamo luego —y finaliza la llamada sin muchos rodeos. Sin dejar de mirarme se va acercando a mí, creo que intuye que Tobías me ha dicho algo que no debería haberme dicho. Cuando presiento que va a interrogarme, me deja plasmada al momento de robarme un beso lento y suave, disfruto de casa sensación que me provoca, acaricia mi cuerpo y en mi estómago comienza las mariposas a volverse locas—. Dime que no estas enfadada conmigo —susurra dejando besos por mi cuello.



Itsaldanat

Editado: 16.01.2020

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