Irresistible Caos #2

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Capítulo 10

   El celular se me fue arrebatado repentinamente de las manos, ni siquiera reaccione al instante, me tomo unos minutos entender por completo lo que estaba sucediendo.

    Selene se encontraba igual de confundida que yo, ambas temblábamos mirando a la mujer quien se detuvo en un semáforo en rojo para quitármelo.

    ¿Cómo pude ser tan estúpida?

    —Quería llegar a nuestro destino en paz, pero supongo que no será posible ahora mismo, ¿verada, Iris? —su voz ahora me sonaba aterradora.

    —Déjanos salir, maldita demente —grita Selene forcejeando con la puerta de atrás la cual tiene seguro.

    —Te dejaría salir, ya que tú no estabas en los planes, pero dado que te involucraste sin querer también te va a tocar afrontar el mismo final que tu querida amiga —responde Allison pasando a todos los coches antes que si quiera el semáforo se pusiera en verde.

     ¿Qué hago?

     Mientras escuchaba los desesperados gritos de Selene, yo me preguntaba una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, como podíamos salir de este maldito coche sin sufrir un accidente grave, estábamos en plena carretera, sería un suicidio si me precipito a atacarla desde atrás mientras conduce. Descarte esa idea de la misma manera en la que vino, definitivamente no podía hacerlo. Las puertas estaban las cuatro con seguro, y por ultimo esta romper las ventanas, ¿pero con qué? Salir por ahí en plena carretera sería igual de peligroso, y más como Allison va conduciendo, a una velocidad que supera los límites permitidos.

     Estábamos perdidas.

    ¿Por qué Alexander no simplemente acababa conmigo de una forma sutil en vez de tomarse la molestia de montar todo esto? Prefería un millón de veces eso, al menos solo se encargaría de mí y no metería a Selene en esto. La culpa invade todo mi cuerpo en segundos.

    ¡No!

    Tenía que liberarnos.

    No sé cómo, pero tenía hacerlo.

      Sin embargo sabía que hacerlo mientras el coche estaba en movimiento, no era posible.

    Por lo tanto me dije a mi misma que esperaría hasta llegar a donde se supone que nos estaba llevando. Los gritos de Selene no se detenían, al verme que permanezco callada golpea mi hombro para que reaccione, con la mirada trato de decirle que mantenga la calma, que algo haremos, pero no logro tranquilizarla del todo.

    Una hora después nos encontrábamos en una carretera vacía, alrededor solo había árboles y un completo silencio, ni una mosca pasaba por aquí. Era un sitio que jamás había visto en toda mi vida, si quiera sabía que existía esto en una ciudad como Miami.

    Trago saliva cuando Allison nos obliga a bajarnos a punta de pistola.

    No había nadie más allí que nosotras tres.

    —Tienen que creerme que no me apetece hacer esto, chicas —habla Allison colocándose delante de nosotras—. Pero la paga es buena, y yo la necesito, además no trabaje nunca más el resto de mi vida con lo que Powell me dará.

    —¿De verdad confías en Alexander? —pregunto mirándola fijamente.

    —¿Por qué no lo haría? —da un  paso hacia mí—. Ya me ha dado una mitad de lo que hemos acordado, fue suficiente para decidirme a hacerlo.

    —Él no es una buena persona.

    —Si no me lo dices, no me entero —su tono era puro sarcasmo.

    —Lo que intento decirte es que en cuanto cumplas lo que te ha pedido, terminara contigo también.

    Allison suelta una risa amarga.

    Ni siquiera si su verdadero nombre es ese.

    —No intentes manipularme para que las deje ir, porque eso no va a suceder, terminare con mi encargo ahora mismo, tengo una vida que seguir —el miedo se apodero por completo de mí cuando esta levanto su arma directo a mi sien.

    Si no actuaba ya mismo acabaría sin piedad alguna con Selene y conmigo.

    No sé si fue el propio miedo o qué, pero antes que me diera cuanta levante mis manos hacia las suyas, e intente con toda la fuerza que poseía y la que creía que no tenía también, intente quitarle el arma.

    Ella evidentemente era mucho más fuerte que yo, pero aun así no me dejaba rendirme. No iba a permitirlo.

    Selene pegaba gritos ahogados, le pedí que me ayudara, y eso hizo.

    Se pudo detrás de Allison enganchándose a su espalda.

    —Suéltenme, malditas hijas de puta —Allison apretó la mandíbula.

    Logro quitarle el arma de las manos pero esta cae a unos metros de distancia, quiero ir a tomarla, pero temo que si lo hago Allison se podrá liberar y otra vez nos tendría en sus manos.



Itsaldanat

Editado: 16.01.2020

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