Irresistible Error

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Capítulo 9

Después de haber procesado todo lo de esta mañana, tuve que forzarme a darme una ducha, relajar mi cuerpo y mente para luego irme a trabajar, sabiendo el largo día que me esperaba. Selene no dejaba de soltar maldiciones a Jayden por meterme en estos escándalos de mentiras pues yo no era novia de Jayden, y ya me estaban involucrando con él. Aunque lo defendí diciendo que él no lo habría previsto, y esto lo enojo, me salí de la casa un poco mal por haber terminado el desayuno en una pelea.

Pese a que el restaurante queda a unos kilómetros de distancia, no me tomo el autobús por esta vez. He preferido irme caminando, pasar por la playa y observar lo que tanto me encanta, las olas romper en la orilla. Al llegar al restaurante que por supuesto aun permanecía cerrado, todavía no marcaba ni las once y media del mañana. El silencio dentro era una de las pocas cosas de las cual me gustaba de aquí, pese a que la mayormente eso se esfuma cuando Maggie comienza a gritar.

Antes de buscar a mi jefa y descubrir si aún continúo trabajando aquí, mi celular comienza a sonar indicándome que tengo una llamada entrante. En la pantalla veo el nombre y foto de mi padre. Él no suele llamarme casi nunca, por lo cual estoy sospechando que habrá visto las noticias de internet y me va a regañar y decir un montón de cosas que me lastimarían y haría que regrese a casa, jamás se le escapa nada de las manos. También puede ser que este exagerando y me este imaginado cosas sin siquiera haber respondido todavía.

Contesto acercando mi celular a mi oído.

—¿Hola?

Escucho risitas de mujer del otro lado de la línea hasta que por fin mi padre responde.

—¿Qué tal la universidad, Iris? —fue lo primero en preguntar, podría estar confiada que ya sabe que no estoy estudiando más, sin embargo por su tono de voz presiento todo lo contrario.

Me quedo pensativa por lo que puedo responderle. No puedo confesárselo por una llamada.

—Bien, ¿con quién estas? —no me gusta mentirle, de tan solo haberlo hecho me hace sentir más miserable la mañana.

—Clarie, ¿la recuerdas? Es mi asistente personal —espeta.

Sin duda la recuerdo a la perfección. Iba a cenar a nuestra casa muchas veces sin ser invitada, llegaba, tocaba la puerta a mitad de la tarde y pues mi madre por no ser mal educada le decía que se quedara a comer con nosotros, y pues mi padre feliz de la vida con eso. Mamá no lo notaba pero yo sí, y es que sentía una tensión entre Clarie y mi padre, una tensión la cual no me agradaba para nada. Sin embargo trataba de convencerme que solamente era pura imaginación mía, hasta la fecha.

—Me extraña tu llamada —declaro y espero a no me diga nada al respecto de su “asistente”.

—¿No puedo llamar a mi hija, acaso?

—Sí, pero no me has marcado por unas semanas y ahora de repente lo estás haciendo. Por eso digo que me extraña.

Gruñe.

—Entonces te extrañara más saber que iré a Miami por unos días a principios de Noviembre —sus palabras me dejan helada.

No falta nada para que llegue Noviembre.

Me prohíbo replicar ante y eso y decirle que no venga pues después de todo yo no soy nadie para hacer eso. Y en todo casi si lo hiciera mi padre adelantaría su viaje para saber el motivo. Supongo ahora que se enterara de mi fracaso en la universidad y mi fracaso de ser independiente como para pagar yo misma la universidad.

—¿Estás ahí, Iris? —pregunta mi padre.

—Si…estoy aquí —digo en casi un susurro, luego de lo repito tomando firmeza en mi voz—. Estoy aquí.

—Apenas llegue nos pondremos al corriente de toda tu vida allí.

—¿Vendrás con mamá?

Mi madre es más comprensiva y ella me entenderá. Todo lo opuesto a mi padre.

—Es un viaje de negocios, llevare a Clarie conmigo.

—Puedes decirle a mamá que venga también, necesita unas vacaciones fuera de Alaska.

—Algún día nos iremos de vacaciones juntos —dice—mientras tanto yo iré por asuntos de negocios.

—Pero, papá —exclamo inmediatamente.

—Si quieres verla podrás hacerlo en las fechas navideñas, en navidad tienes la obligación de venir, no te preocupes. Te diría que vengas el fin de semana, pero se el tiempo que te quita los estudios. Yo mismo lo he pasado —se siente orgulloso cuando habla de asuntos de estudios, pues puede sacar siempre le tema de cuando era joven y se pasaba en la biblioteca leyendo libros tras libros, evitando las fiestas universitarias y uno que otro amor según me ha contado en algunas ocasiones.

—Bueno —susurro nuevamente.

Ya veo un diluvio venir pronto.

—Prefecto, ya te he saludado y te he comentado de mi viaje a Miami en Noviembre, nos vemos, iris.

Ni siquiera puedo decir Adiós ya que me cuelga antes.

Guardo el celular y me voy en busca de Maggie.

Entro a la cocina donde solo veo a Connor fumando un cigarrillo apoyado contra el marco de la puerta abierta de esta.

—¿Has visto a Maggie? —Pregunto llamando su atención, este deja caer un poco de ceniza al suelo y luego asiente con un movimiento lento de cabeza y continúa fumando con tranquilidad—. Saber muy bien que a Maggie no le gusta para nada que fumen en su cocina.



Itsaldanat

Editado: 15.08.2019

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