Irresistible Error

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Capítulo 18

Estuve saltando la cuerda por un largo rato, perdí la cuenta cuando me quede sin aire en mis pulmones. Jayden se reía de mi falta de ejercicios y no es para menos, necesito ponerme en forma, imposible dejar de sudar a montón por el momento.

Según Jayden necesitaba entrar en calor antes de poder él comenzar a entrenarme, tenía que preparar al cuerpo, no me quejo de esta noche, se está volviendo divertida aunque sea difícil de creer. Ya no tenía puesto mi suéter, ahora solo estaba en remera la cual esta estaba empapada de sudor, tanto que se marca mi sostén con encaje, me ruborizo de solo imaginar que Jayden estará mirando, pero se me quita cuando noto que está concentrado solo en mi expresión de sufrimiento, le sonrío débilmente.

Luego me hizo subir al ring para mostrarme primeramente algunos movimientos básicos, como por ejemplo algunos de nombres algo extraños para mí, Jab, según él es un golpe básico y muy usado lo cual se le da en la barbilla del oponente con tu mano principal, seguidamente el gancho, este golpe para mí se me hizo muy violento, aunque a los boxeadores no parece importarles en lo más mínimo. En fin Jayden lo hacía al aire, como si realmente él tuviera a una persona de carne y hueso delante que no fuera yo, claramente. Lo mejor llego luego de que me guiara cada movimiento con sus manos en las mías y él contra mi espalda. Apenas me podía concentrar del todo, por eso me costó aún más todavía.

Note como este se perdía completamente al momento de estar sobre un ring, a pesar de ser agradable su entrenamiento conmigo, dejo de mantener una sonrisa en las comisura de sus labios, para fijar una mueca trasformando su rostro en un completo hombre serio. No lo entendí, tampoco quise preguntarle.

Pasando todo eso, me aconsejo practicar ejercicios cardiovasculares, también yoga y si quiero algo de baile. A medida que me las palabras salían de su boca me parecían algo gracioso, sé qué debo hacerlo y ponerme en forma, puesto que soy poco flexible, pero por otro lado me pongo a pensar en todo lo que voy de aquí para allá en el restaurante y se me pasa ese pensamiento de comenzar a correr al menos una vez por semana o dos.

Llego un momento en donde el sudor de ambos nos hacían pararnos. Hasta el punto de ambos caer al suelo del Ring. Agotados.

Mis ojos se van al abdomen de Jayden desnudo.

No paraba de ver esa cicatriz.

—Esa cicatriz debe tener una historia interesante —murmuro mirando al techo y calmando mi respiración.

Jayden me mira y luego pasa su mirada a su estómago.

—Algo —es lo único que pronuncia.

—¿Cómo fue? —soy una chismosa, así es come me estoy sintiendo.

Quizás no quiere hablar de ello y yo estoy de entrometida en asuntos no míos. Lo entendería perfectamente si prefiere cambiar de tema o dejarme claro con una voz amenazante e intimidatoria que no le este de pesada al respecto. Para mi grata sorpresa él suelta un suspiro frágil y toquetea su cicatriz apenas con las yemas de sus dedos. Se pierde por un instante sin prestarle atención a su alrededor, como si estuviera recordando algo muy importante, algo que marco su cicatriz.

—Estuve en el momento y lugar equivocado —susurra súbitamente y me voltea a ver, con su palma derecha apoyada a un costado de su abdomen—. Fue por incendio.

Trago saliva al escuchar la última palabra. Su voz era un tono de tristeza.

—Lo siento —logro articular.

—No tienes porque. No es tu culpa.

Aparto la mirada hacia nuestros pies.

—Fue hace unos años atrás, perdí a mi padre en ese maldito incendio —continua hablando, ahora su voz sonaba a odio, rencor y mucha, mucha ira. Me mantuve en silencio dejándolo hablar y desahogarse, que creo que necesita hacerlo por la manera de expresarse—. ¿Sabes qué fue lo peor? Que él mismo lo provocó.

Abro la boca varias veces queriendo decirle algo, pero no sé qué.

—Quise salvarlo… no pude hacerlo.

Un largo e incómodo silencio se formó en el ambiente. Me maldecí por haber sacado el tema, por ser tan bocona y por obligarlo a recordar algo que le duele, le duele más de lo que demuestra. Me muerdo los labios cerrando los ojos y evitando cualquier contacto visual.

—¿Qué tal si pones en práctica lo que te enseñe? —me dice Jayden poniéndose de pie y extendiendo una mano para ayudarme a hacer lo mismo, y estar a la altura.

Esta vez dibuja una ligera sonrisa. Es como si hubiera olvidado lo que me acababa de confesar. Pero no pretendo volver a recordarle, así que le sigo el juego.

—Atácame —eso sonó a un desafío de su parte.

—¿Seguro? —pregunto.

—Vamos, bonita —me lanza un guiño de ojo coqueto.

—Ustedes los boxeadores siempre están atento a todo y preparados para cualquier ataque, ¿verdad?

Él inclina su cabeza hacia un lado entrecerrando sus ojos y preguntándose qué estoy tramando. No le doy tiempo a continuar descifrando mi mente y rápidamente, o al menos lo que puedo, corro hacia el otro extremo de la punta del ring y me subo como un mono a su espalda, con mis piernas alrededor de su cintura apretándolo con fuerza y mis manos en sus hombros. Definitivamente lo tome totalmente desprevenido. Le pude sacar una risa genuina al fin.



Itsaldanat

Editado: 15.08.2019

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