Itzitery (sin corrección)

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Capítulo doce: "No cuento con nadie, solo yo"

 

Emily

 

Una pequeña sonrisa se dibujó en mi rostro mientras daba cada paso hasta lograr llegar a las escaleras que daban directamente a mi habitación, supongo que era una niña con suerte ya que yo sola era la que tenía una habitación en la zona alta de la casa mientas que los demás vivían en las habitaciones de abajo contando a la tía Rowan.

 

Mis pasos eran pequeños y a medida que caminaba me daba cuenta que las cosas no eran tan malas como anteriormente pensaba, ahora muy pronto iba a saber la verdad del asesinato de mi hermano y por fin podría volver a vivir feliz. Con una verdadera razón para continuar, y no solo por lo que los demás opinen… esta vez era real.

 

Al llegar me lanzo a la cama sin borrar la sonrisa de mi rostro y miro atentamente el techo de mi habitación, en mis manos se encontraba aquella vestimenta que me habían entregado. Por alguna razón me sentía ahora si aceptada; si es que así puedo llamarlo.

 

Comienzo a oír ruidos provenientes del altillo que se encontraba justo al lado de mi habitación, un fuerte estruendo se hace presente y me levanto a toda velocidad para ver lo que estaba sucediendo. Al abrir la puerta puedo visualizar a Noha, uno de mis primos que se encontraba con una caja que se veía demasiado pesada.

 

Puedo ver que en aquella caja se encuentran unas cintas de video o quizás de música, no lo sabía. Lo único que sabía con claridad era que esta caja se veía demasiado pesada y los brazos de Noha harán que todo se caiga, de eso estoy muy segura.

 

—Mmm… ¿Qué estás haciendo? —Pregunte mirándolo directamente ya que aún no se había dado cuenta de mi presencia en la habitación y debo admitir que eso llamaba mi atención al límite. Ya que cuando vine comencé a correr a la habitación y eso hacia demasiado ruido, pero por alguna razón él no lo podía notar.

 

Al oír mi voz se da la vuelta con el ceño fruncido, me doy cuenta al instante que algo malo estaba sucediendo. Él jamás me había mirado de esa extraña manera, él siempre estaba sonriendo y feliz de la vida que tenía. Era el chico más popular de la escuela, tenía a todas las mujeres que él podría llegar a desear. No comprendo su cambio radical de actitud ante una pregunta tan tonta como la que le había reformado hace unos segundos.

 

—Estoy haciendo cosas que no son de tu incumbencia, no todo lo que yo haga te tiene que importar y lo que tú haces a mí no me importa en lo absoluto. Ahora que ya lo sabes sigue con tu camino y deja de estropear mi momento —Todo lo que salió de sus labios me dejo completamente estupefacta jamás me había hablado de ese modo tan peculiar y debo admitir que me resultaba algo doloroso. Pero él parecía estar en perfecto estado, nada parecía estar mal dentro de su mente, me pregunto que habrá en esa mente tan llena de secretos y sé que también llena de dolor que oculta dentro de él y que jamás lo saca.

 

Me quedé callada observando aquella caja con mucha intriga dentro de mi interior, tenía que saber que había allí adentro y si esta era la única manera lo haría sin importarme nada en lo absoluto y a decir verdad creo que él ya no me importa ni un pepino.

 

Me acerqué rápidamente con un ataque sorpresa y lo tomé de los hombros para logar que no se salga de mi agarre, lo empujé con fuerza a la cama y la caja cayó de sus manos de una manera tan dramática que hasta pude oír su grito desgarrador que llamaría la atención de todas las personas en la casa. Fruncí el ceño mirando sus ojos y me acerqué a la caja, negué con la cabeza sintiendo mis ojos húmedos, en cualquier momento lloraría y eso lo tenía bastante claro. Lleve mis manos hacia mi boca tapando esta sin poder ni creer lo que mis ojos estaban viendo, aquel cuchillo lleno de sangre seca y cintas se esparcieron por la habitación, pude notar que también se encontraba el libro de mi hermano.

 

—No es lo que tú crees…

 

—Dime que es lo que creo y dime la razón de toda esta locura.

 



Byther

Editado: 02.02.2019

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