Jamás: el comienzo (libro 1)

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Capítulo 20

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                Solo hazlo

 

 

—Katy...

Asiento con una pequeña sonrisa sobre mis labios.

Tomo su muñeca con rapidez para adentrarnos al lugar. Al entrar todo lo que estaba pensando del lugar se hizo nulo, el ambiente era mucho más grande y poblado que lo que yo estaba pensando hace unos segundos atrás.

No estoy para nada cómoda con mi vestimenta, pero al visualizar a los invitados me doy cuenta que estoy acorde con cada uno de ellos. La música del lugar era realmente agradable Javier tiene razón con eso y no voy a negarlo.

Caminamos por la entrada con cuidado y lo suelto al ver el sofá en la sala, me acerco para descansar unos minutos, cuando estaba a punto de sentarme logro sentir como una pareja se desploma cómodamente sobre el lugar donde yo me estaba por sentar. Inmediatamente regreso la mirada a Javier y me acerco con cuidado a él, pero antes de hacerlo me percato de que se encontraba conversado con una joven y no era Laby.

Me encojo de hombros caminando hacia la cocina del lugar, tomo asiento visualizando con detenimiento la gran tina llena de hielo que se encontraba en medio del lugar. Me acerco para ver lo que posee y agarro con cuidado una lata de gaseosa.

—¿No quieres algo mejor? —Oigo la voz de un joven con aquel mismo acento, pero un tanto diferente y giro para verlo a los ojos y niego.

Era un joven rubio de ojos azules, parecían un poco celestes a la distancia. Poseía unos anteojos falsos, su atuendo era bastante agradable a comparación de los otros sujetos. Me llamó la atención, debo confesar que se veía completamente agradable. En sus manos poseía una gran botella de whisky escocés.

—¿Crees que el whisky escocés es mejor que una lata de gaseosa? —Pregunto con un tono divertido en mi voz.

—Sin duda —Responde entre carcajadas sonoras.

No siento que lo que dije había sido tan divertido como para desprender tantas carcajadas sonoras, evidentemente él estaba completamente ebrio. Creo que lo mejor será alejarme un poco de todos los invitados y estar con mi lata de gaseosa en paz.

—Seguro...

Él simplemente saludo y se retira junto con un grupito de chicos que están platicando en una pequeña parte de la sala. Se veían agradables, tomo mi gaseosa y me dirijo a ellos sin descaro alguno con una gran sonrisa sobre mis labios para parecer interesante.

—¿Dónde están Paul y Laby? —Pregunta el rubio.

Alzo ambas cejas al oír la pregunta y me quedo parada en medio de la habitación sin saber si escuchar o no lo que responderían. Decido quedarme allí, esperar la respuesta para luego poder actuar de una manera socialista ante la situación.

Un joven de cabello marrón claro señala con la cabeza las escaleras—Arriba.

Suelto la gaseosa de mis manos y la música se detuvo, todos giraron para verme. Después de todo, había hecho un gran alboroto con la estúpida lata de bebida. Puedo sentir como mis mejillas se sonrojaron inmediatamente por ser el centro de atención de toda la fiesta.

Javier al oír la conversación y encontrarme con la mirada se acerca a mí, toma mi mano y me acerca a su grupo de amigos con el ceño completamente fruncido.

El joven rubio me observa y levanta su mano para saludarme.

—Ella es... —No dejo que él terminará la presentación. Se nota que está haciendo un gran intento hablando español.

Estoy bastante cuerda y sé que yo misma puedo hacerlo por mi cuenta, no necesito a nadie para que me presente y mucho menos a Javier. Después del modo en que me trató en la tienda de antigüedades y esa manera petulante que siempre me trata desde que lo conozco.

—Soy Kat.

—Un gusto. Soy James, —El rubio cuyo nombre era James señala al joven moreno y dijo—: él es Leonardo.

Me acerco a ellos para saludarlos con un beso, pero al parecer esa no es una costumbre de Inglaterra. Tomo asiento en una de las banquetas que se encontraban delante de la mesa decorativa de la sala de estar. No tengo la menor idea de quién sería el dueño de la casa y mucho menos el anfitrión de la fiesta.

Leonardo sonríe quitando sus manos de la cadera de su novia. La jovencita levanta la vista, sus ojos eran grises con un tono azulado. Su ropa era mucho más adecuada que la mía. Su vestido marrón oscuro llegaba hasta sus rodillas o un poquito más. Llevaba una pequeña cartera y su cabello rubio me recordó al de Laby, exceptuando el violeta en las puntas. La jovencita tenía pequeños bucles en aquella zona.

—Hola, soy Elena —Murmura con un tono de voz bajo, parece ser bastante tímida.

—Ellie es la hermana de Laby —Oigo el tono de voz de Javier.

Giro con cuidado para verlo, pero ya no estaba.

—¿Sucede algo? —Pregunta James.

Niego con la cabeza tan solo una vez—. ¿Dónde está Javier?



Byther

Editado: 16.08.2019

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