Juegos del destino

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Capítulo 17

Doblo mis pertenencias que se encuentran regadas en mi cama. Para después acomodarlas en la maleta con mis sentimientos encontrados.

Termino de empacar lo poco que llevo. Para después mirar nuevamente el lugar en el que he vivido varios años.

En mí ser se encuentran sentimientos encontrados. Tristeza, al saber que después de tantos momentos que viví aquí, no volveré a vivirlos; alivio, al saber que me iré de este pequeño lugar que era mí hogar, para tener una mejor vida; y por último, alegría y satisfacción al saber que de la gran pirámide que me propuse a subir,ñ. Ya estoy un lado más cerca de la meta; tomar venganza por los míos.

Respiro profundo. Desde aquella tarde del 25 de Abril del 2010 en donde el pequeño mundo en el que me había criado, se derrumbó. Juré por la memoria de los míos que quienes lo habían causado, pagarían. Y con creces.

Sabía que las palabras que decía, para cumplirlas, necesitaría algo más que sed de venganza. Por lo que tendría que ser inteligente. Estratega. Es decir, idear un plan. La cual para mí consiste en una pirámide. Según Abraham Maslow, el ser humano posee internamente una pirámide que contiene en ellas unas necesidades básicas del mismo para poder vivir bien. Tomando la idea de Maslow adapate la pirámide con los pasos a seguir de mí plan. Teniendo en cuenta que la punta de la misma era causar el máximo dolor a los que dañaron a mí familia. Para lograr ello, tenía varios escalones bien estudiados. Soy consciente que a quienes me enfrentó no es ningún pelele.

Debido a que si lo fuera. No hubiera tanto misterio para hacer pagar por la muerte de un oficial de la policía.

El intentar mil y una vez buscar respuesta en el cuerpo policial del que tanto estaba orgulloso mí padre, para no encontrar respuestas de la muerte de él. Me dio a entender que si quería justicia tendría que hacerla con mis propias manos. Y por supuesto, no confiar en quienes dicen proteger a los suyos.

Llevaba años en los que me esforce por ser la mejor en mis estudios y rendir en los trabajos que tenía.

Sufrí mucho. Desde humillaciones de las que era víctima día a día. Debido a que me había ganado una beca para estudiar en la mejor universidad del país. Lo cual significa: ser la peste que necesitan fuera del perfecto —y adinerado— campo universitario. Porque sí, esa universidad a la cual había aplicado aparte de ser la mejor en contaduría en donde los mejores profesores enseñaban. También existía el pensamiento erróneo de que solo los que nacieron en cunas de oro pueden triunfar. Los que no tienen esa fortuna, solo sirven para ser humillados.

Y yo cumplía con ella y muchas más. Ya que soy pobre; sin algún antecedente familiar importante ya que familia era lo que no tenía; y lo que más les irritaba, soy inteligente. Era la mejor en todas las materias. Era buena a pesar de tener tres y cuatro trabajos a la vez. Y eso les irritaba.

Les irritaba que sus padres los humillaran a ellos cuando los comparaban conmigo. Les irritaba que aunque yo no tenía nada por enorgullecerme no me doblegaba.

Todo lo contrario, no me dejaba de nadie. Por qué aunque ellos afirmaban que no tenía de que enorgullecerme. Si lo tenía; tenía una meta y lo que a mí me faltaba, me sobraba en inteligencia. La cual me llevaría a la victoria.

Sus pensamientos y acciones estaban limitadas a humillar a los menos afortunados. Por qué ellos sabían que tenían dinero y con eso poder. En cambio, yo miraba más allá de sus limitadas vistas y pensamientos.

Necesitaba aliados, sí. Pero no los iba a conseguir rogando. Sabía que algún día no muy lejano lograría mí objetivo y sería penoso que tuviera un inicio denigrante.

Sabía que podría ocasionar enemigos potentes. Porque aunque tontos en un futuro serían gobernantes de las herencias que les corresponden. Pero ellos quedarían aquí. Yo no me limitaría al quedarme acá.

Todo estaba planeado, sabía que iba a sufrir. Pero bien decía mí madre "El sufrimiento hace parte de la vida. Ello te hace caer o seguir adelante. Te hace débil o más fuerte. Solo eres tú quien decide que te harás". Y yo estaba segura lo que me haría y he hecho; Una mujer fuerte.

Tenía una meta siniestra, pero meta en fin. Y poco a poco estaba caminando hacia ella.

— ¿Es todo? — pregunta el señor que anteriormente había venido a buscarme extendiendo su mano hacia mí maleta.

—  Sí.

Asiente mientras me abre la puerta. En cuestión de segundos emprendemos nuestro camino.

Observo a través de la ventana como el barrio en el que había vivido algunos años queda atrás.

Respiro profundo, mientras escribo a Phia.

Chat con My Bitch Bffa

Voy a Nueva York.
Acepte ser contadora en TeSoIn.

¿Estás de broma? ¡Ángel no juegues conmigo!

No es un juego. Ahora estaremos en la misma ciudad.

¡Eso suena excelente! Tengo tiempo que no te veo. Pero ¿Que te hizo cambiar de opinión?

Mi meta.

Te entiendo.
Estoy contigo.
Estoy aquí para lo que necesites

Gracias.

Y con ello doy por finalizada nuestra conversación. Ella es mí única familia. A la única a quien puedo avisarle para donde voy.

— Señorita Johnson — me llama el señor— ya llegamos.

Asiento. Tomando mí bolso de mano. Para cuando quiero abrir mí puerta, está ya la tengo abierta.

Salgo un poco incómoda. No me he acostumbrado a tanta caballerosidad.

Miro el lugar. Estamos en una pista privada. En donde se evidencia un jet en la misma. En éste se encuentra en una gráfica grande y cursiva la palabra TeSoIn.

¡Vaya! — dice una asombrada Sunny— todavía no hemos tenido el primer día de trabajo y ya estamos utilizando los transportes aéreos de la empresa. ¡Esto si que es genial!

Ignoró el comentario. Eso no es importante para mí. Lo verdaderamente importante en ese momento es mí miedo a la altura. Mucho miedo.

Trago grueso. Y me encaminó al Jet cuando el señor cuyo nombre desconozco y he visto varias veces, me pide que caminé hacia él.



PaolaOspino

Editado: 11.01.2020

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