Julieta © V#1

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Capítulo 13

¿Existían más especies fantásticas?

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No sabía dónde me encontraba, lo único de lo que estaba consiente, era que estaba recostada en una superficie blanda y cómoda. Muy cómoda.

A penas abrí los ojos, los cerré instantáneamente al descubrir que las persianas estaban bien abiertas y que toda la luz había ido a mis ojos.

―Dios, a veces eres muy tonta.― escuché murmurar a alguien.

Me senté cruzada de piernas en la superficie blanda mientras tallaba mis ojos tratando de acostumbrarme a la luz. Cuando me sentí lista para abrir mis ojos, saqué las manos de mi cara y procedí a mirar a la persona que me había llamado tonta. En frente mío, estaba el idiota de Alek recostado en el umbral de la puerta mirándome con una sonrisa burlona, mientras sostenía una taza humeante con la mano derecha.

― Y tú muy idiota― refuté cruzándome de brazos.

¿Dónde rayos se encontraban Mía, Nina y Will? ¿Por qué estaba en una cama de hombre? Y lo más importante, ¿Por qué el idiota de Alek estaba acá?

― ¿Dónde están los demás?― cuestioné mirando nuevamente esos orbes mieles.

— Fueron a comer— musitó acercándose hacia donde me encontraba sentada.

Fruncí el ceño confundida, ¿A comer? De pronto la duda me inundó, ¿Qué comían los vampiros? ¿Sangre? Según las historias de fantasía que leía, todos sin excepción, tomaban sangre.

— ¿Historias de vampiros? Deben de ser una completa mentira —soltó una risa burlona —A menos a que conozcan un verdadero vampiro, sería diferente la cosa.

— ¿Siempre lo haces?

Alek se sentó en la orilla de la cama mirándome confundido ante mi repentina pregunta.

— ¿Qué cosa?

— Leer las mentes, o lo que sea que hagas para saber que pienso.

La situación empezaba a molestarme e incomodarme, saber que alguien podía leer mi mente en cualquier momento me aterraba a montones. ¿Por qué? Porque las personas no siempre controlamos lo que pensamos, simplemente nos viene a la mente cualquier cosa y lo analizamos. Bueno, al menos en mi caso.

— No, Maylin. No siempre y sé que te incomoda, pero no es algo que pueda controlar — dijo para mi total sorpresa.

— ¿No lo puedes controlar, a qué te refieres?

Rodó los ojos — No es algo que me guste hacer, créeme cuando te digo que no es agradable escuchar tus pensamientos.

Y allí estaba, el Alek idiota de siempre.

Esta vez fue mi turno de rodar los ojos— Y créeme a mí que no es agradable estar en la misma habitación contigo así que...— me paré de la cama y di varios pasos en dirección a la puerta hasta que el sonido de su voz me hizo detener.

— Bien, bien. Te lo diré— giró hacia mí— ¿Sabes por qué puedo saber lo que piensas?―preguntó con una sonrisa medio lado.

― No.―respondí cruzando mis brazos.

— Hay tres tipos de vampiros en nuestro mundo. Los vampiros puros, convertidos y los que quieren atraparte, los vamphirs. Mia, Will, Nick y yo pertenecemos a la clase de vampiros puros. Los vampiros puros tenemos dos habilidades únicas, eso quiere decir que ningún otro vampiro, aparte de mí, puede leer la mente de la manera que yo lo hago.―comentó con una sonrisa disfrutando mi cara de confusión.

― ¿De la manera que tú lo haces? Ósea que,  ¿hay otros vampiros que pueden leer la mente?

Asintió lentamente― Pero no de la misma manera que yo.

Entrecerré los ojos― ¿Y de qué manera lo haces tú?

― Pues digamos que con solo mirarte puede leerte entera― y una sonrisa cargada de diversión se extendió por todo su rostro al ver el mío arder.

― ¿Eso quiere decir que cuando me miras a los ojos puedes…?

― Sí, eso mismo dije Maylin. Eres muy lenta― se paró de la cama y en menos de un segundo, lo tenía enfrente de mi extendiéndome la taza humeante.

― Toma, Nina dijo que lo tomaras al despertarte― asentí lentamente y tomé la taza de sus manos.

Alek pasó por mi costado saliendo de la habitación y dirigiéndose a la sala, y justo cuando iba a preguntarle algo más, la puerta de la entrada se abrió de golpe llamando mi atención.

― ¿Segura que es lo correcto, Nina? No creo que sea buena idea ir a...

― ¡Claro que es lo correcto Mia! Ellos son nuestra mejor opción, ningún vamphir podría saber que estamos allí, además queda lejos de la casa de May y nadie sospecharía de ese lugar.―murmuró Nina con una sonrisa mientras se adentraba al departamento junto a Will y Mia.

Carraspeé llamando la atención de los tres. Rápidamente sus miradas penetraron fuertemente la mía haciendo que recordara inmediatamente lo que había pasado antes de desmayarme.

― Maylin― chillaron Mía y Nina corriendo hacia mí, casi soltaba la taza que traía entre mis dedos, si no fuera por Will que también había venido corriendo antes de que soltara la taza y todo se manchara.



briaana

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En el texto hay: vintalle, vampiros y vamphirs, princesas

Editado: 20.08.2019

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