Kät'os: La Zarina del Tormento

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EPÍLOGO.

La guerra contra la emperatriz oscura había sido perdida. Tras nueve mil arduos años de cruenta batalla, los guerreros del bando de Tërr’Os habían caído por completo, ya no quedaba nadie en pie. Todo el Universo en general se había visto sometido a las exigencias de Kät’Os, pues no hubo nadie capaz de hacer frente a todas sus fuerzas. Tan sólo habían quedado siete supervivientes de aquella guerra, que se escondían en uno de los pocos recónditos mundos en los cuales aún el sol era capaz de influir con sus brillantes rayos. Los siete supervivientes se habían autoproclamado supremacías en los siete cargos principales –estaban junto a Elië’Sto, uno de los cuatro supremos entre los supremos–. Observaban en silencio y con melancolía al horizonte bañado por las luces y el rocío del alba.

–Y así acabó nuestra historia…nuestra rebelión… frustrada por la maldita emperatriz de la oscuridad vacía… –proclamóÄksa con la voz acongojada y llena de tristeza. Siguió el silencio y la luz solar ascendió majestuosa, emergiendo desde la oscuridad y disipándola casi por completo.

–No, hijos míos…aún no está todo acabado, quizás hemos caído derrotados en esta guerra, pero os puedoasegurar, que aún queda una esperanza, muy fugaz… pero sé que en la lejanía… aún nosqueda un fuerte aliado que cambiará las tornas…

–¿Cómo puedes ser tan optimista Elië’Sto? ¡Han caído todos, nuestros padres, amigos,hermanos… todos!

–Cálmate Äksa… mira al horizonte, el hecho de que esté amaneciendo exclusivamenteen este planeta es un buen augurio, significa que aún tenemos esperanza, que aún tenemos algo a lo que aferrarnos… no te apures… presiento que muy pronto recibiremos muy buenas noticias…

–Sigo pensando que no tienes razón, que tan sólo te aferras a una vana ilusión…

–Mientras haya vida… habrá esperanza, hijos míos…

Ahora Elië’Sto miraba de lado hacia el radiante cielo con el pecho henchido de orgullo y los brazos cruzados, el cielo lo surcaban algunas criaturas celebrando que aún podían alegrarse por algo, y esto hacía que el señor del tiempo se creciera más.

 

Trescientos años después, no muy lejos de allí –concretamente siete galaxias hacia el norte–, enuna inhóspita luna de un remoto planeta gobernado por las huestes de la emperatriz oscura, tenía lugar un acontecimiento ciertamente extraño, un suceso que acontecía por mano de la dama fortuna que actuando de forma completamente independiente a los hilos del destino, decidió que en la estrella llamada Belminöndtuviera lugar el nacimiento de un niño que lloraba implorando por no ser abandonado allí, pero nadie escucharía su llanto, había sidodesatendido en el momento del parto y la tormenta que tronaba allí arriba en los cielos ensordecía por completo todo sonido que pudiera haber o surgir. Las cosas estaban totalmente en contra de ese pobre huérfano…



LOBO FANTASMA

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En el texto hay: muertes, guerras, drama

Editado: 08.10.2018

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