La Alquimista

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CAPITULO 7

Los gritos del demonio resonaban, haciendo eco en aquella base, asiendo fácil su localización

-Mira como tiembla – reía un soldado portando una lanza Cruciatu, acercándose  a la bestia de piel azul y ojos rojos

-Déjala, sabes lo que nos costó atraparla- reprocho otro soldado, mirando a la bestia quien miraba desesperadamente una caja en el rincón

-A qué quieres a tu cría – rio, acercando la lanza hacia el rostro del demonio – Fíjate que no te la daremos

El soldado levanto la ropa que cubría su brazo derecho mostrando una enorme mordida

-Mira lo que me hicieron tus amigos – prendiendo la lanza  electrocutando al demonio quien emitía chillidos, que calaban en el cuerpo de nuestra protagonista

- Los Sanguis  nos patearon el trasero – hablo el acompañante quien prefería no ver al demonio – pero este a pesar de que peleo pudo ser capturado con facilidad

-Debe ser porque es una mamá  obediente – electrocutando al ser que se mantenía enjaulado

-Te equivocas – interrumpió Chloe, haciendo aparición – Caelesti no es tonta y como mencionaron en su animosa charla  ella es mamá pero saben

Chloe corrió detrás del que sostenía la lanza, acercándose a su lóbulo

-Puede ser un demonio – posicionando el cuchillo en la garganta del hombre quien sudaba – Pero odio a las basuras como ustedes que se aprovechan

El corte que Chloe dio fue limpio y rápido, alejándose del soldado  quien en cuestión de segundos cayó al piso dejando un gran rastro de sangre

-MALDITA – grito, intentando apuñalar a la asesina de su compañero

-Que practica tan básica del cuchillo tienes – hablo esquivando los ataques que el soldado intentaba vanamente

La pelinegra se movía como si una melodía en su cabeza se instalaba indicando los pasos de baile que la salvaban de recibir alguna herida mortal

-No puedo jugar mas – soltó, dando un giro y derribando al soldado quien peleaba por su liberación

-Quien eres  – pregunto – un espía, como entraste – seguía interrogando a su ahora captora

- Estas a punto de morir y lo único que se te ocurre es preguntar cosas irrelevantes – haciendo presión sobre el hombre – no sería mejor suplicar por tu vida – acercando el cuchillo a la garganta de su presa

-Soy un soldado – respondió

-Bueno soldado, muere –  moviendo rápidamente el cuchillo cortó la garganta de su victima

Chloe poso sus verdes ojos sobre la criatura ahora enjaulada, percibió que los ojos rojos de la bestia se posaban sobre la caja que yacía en la esquina oscura de ese cuarto

-Tu cría – pregunto divertida, batiendo el cuchillo en el aire

La bestia emitió un grito casi suplicante, intentando persuadir a la ahora amenaza de su cachorro

La pelinegra ignoro los gritos que la bestia soltaba, abriendo la caja y encontrándose con un huevo que tenía un color similar a su madre

-Es porte de una sandía – hablo tomando el huevo entre sus manos – pensé que sería un demonio como tu

Caelesti dio un escupitajo repúgnate sobre Chloe, quien molesta amenazó con tirar el huevo al piso

-Por favor – escucho una voz suplicante en su cabeza

-Espera me estás hablando – pregunto dirigiéndose hacia la bestia

-No mates a mi cachorro – la bestia tomaba asiento sobre el piso de la gran jaula

-Por que debo obedecerte si hace poco tu canto torturo a miles de civiles de la ciudad Plata – respondió

-Yo lo hice porque el hombre que me capturo amenazó con matar a mi hijo – mirando al huevo que Chloe sostenía

-Comprendes lenguaje humano – cuestiono  – o solo  puedes comunicarte con nosotros luego del escupitajo que me diste

-Mi saliva tiene la habilidad de la comunicación con los demonios, pero nosotros los Caelesti podemos  comprender a los humanos – explico – el humano de nombre Helmut me capturo cuando estaba invernando

-Estamos en verano porque tú invernarías en esta época

-Nosotros los Caelesti odiamos el calor por eso nos refugiamos en las montañas Speculo, el humano vino junto con otros y me llevaron

-Helmut hizo esto como Cail lo dijo – hablo – pero porque lo hizo

-Temo no saber contestar a esa respuesta – mirando al huevo en las manos de la pelinegra – pero te doy mi palabra que mi clan no daña ni come humanos, nosotros solo nos alimentamos de los cristales de la montaña Speculo

-Su canto roba la energía de los humanos – respondió mostrando molestia

- Pero nosotros no cantamos cerca de los humanos, solo lo utilizamos para comunicarnos en las montañas, lo decidieron así luego del pacto con uno de los cinco Custodios – argumento el demonio azul

-Eso es imposible – soltó Chloe aún más confundida

Los pasos de soldados resonaban en el pasillo, los ecos de voces llamaron la atención de la pareja

-Libérame, tú debes ayudarnos es tu obligación

-No ayudo a asesinos – soltó – los demonios son malvados y ellos aprovechan la debilidad del corazón humano para devorarlos 



Minerva

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En el texto hay: magia blanca, naturaleza, magos y guerreros

Editado: 02.09.2019

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