La amante

Tamaño de fuente: - +

CAPITULO 10. Sueño, Ainara y ¿dónde estás?

Los sueños se describen como el producto de la estimulación externa de cada individuo, ya sea física o mental, y la misma se representa en pensamientos sin censura que se manifiestan particularmente al estar dormidos. Es decir, no tenemos control sobre ellos, lo que nos lleva a un estado de debilidad ante los mismos. Pero aquello es más técnico, existen teorías sobre que los sueños son la revelación de nuestros anhelos profundos o de sucesos futuros.

¿Qué opinara sara sobre los sueños?

Berta espera pacientemente a que sara despierte, han pasado varias horas desde la intervención quirúrgica de emergencia a la que fue sometida para extraer a la pequeña Ainara, la presión de sara se elevo al punto de poner en peligro a ambas, y era imperativo realizar la cesárea.  La joven aun duerme y se mantiene en calma, no tiene idea que su pequeña hija le espera en la unidad de cuidados intensivos neonatal, donde vigilan la culminación del desarrollo de sus pulmones, para evitar ponerla en riesgo.

Sara parpadea un poco, se siente demasiado extraña, trata de sentarse sobre la cama, pero un fuerte dolor en el vientre bajo la frena, pone su mano sobre la herida y nota que la pronunciada panza no está, se llena de temor y solo puede gritar y gritar; Berta despierta sobre saltada y corre hasta ella, le abraza pidiéndole que se calme.

-Tranquila mi alma, te juro que la bebe esta perfecta, calma, calma.

De repente la habitación se llena de enfermeras y médicos, todos en conjunto revisan la tensión, las palpitaciones, los monitores y todo lo que se encuentra conectado a ella, la fuerza con la que la joven se mueve le provoca hemorragia en la herida, y todo se vuelve un caos, berta al ver la sangre correr por el cuerpo de sara, cae al suelo desmayada, mientras los médicos tratan de sedar a la joven y de atender a la señora al tiempo.

 

Horas mas tarde, sara despierta, un poco mas en calma por los medicamentos, lagrimas corren por su rostro, llora desconsoladamente y no entiende que pasa.

-Buenas mami, aquí estoy- una enfermera ingresa a la habitación con la pequeña niña en brazos.

El corazón de la joven se llena de gozo, la carga y la abraza hacia si, mientras le llena de besos el rostro.

- ¿Dónde estabas mi chiquita?

-Ya el medico te indicara lo que paso, yo solo puedo decirte que todo está mejorando.

Sara le sonríe.

- ¿Mi esposo?

La mujer duda un poco y luego responde.

-La única persona que estuvo a su lado fue una señora de edad, ella se encuentra en la habitación de al lado pues se desmayo ayer.

- ¿ayer? ¿berta?

-Ayer te ingresaron a la clínica al desmayarte, te trajo la señora.

A sara volvió el recuerdo de Enzo.

-Y, él hombre que llego con nosotros.

La enfermera duda aún más.

- ¿Hombre?, que recuerde solo eran ustedes dos, y lo tengo muy presente por que yo hice tu ingreso. Además, nadie ha pedido tus pertenencias ni han preguntado reporte médico, solo la señora ha estado a tu lado.

La enfermera se retiro de la habitación, indicándole la forma en que debe amamantar a la niña.

 

La joven disfruto horas de la compañía de su pequeña y rosada hija, le cargo todo el tiempo y solo en ocasiones la dejaba a un lado, muy cerca de si, para moverse o quejarse un poco del dolor, sus piernas estaban un poco inflamadas y las sentía pesadas, su cuerpo agotado por la tortura de la cirugía, sin embargo, algo dentro de sí le hacía ignorar la situación y solo sonreír.

La enfermera llego acompañada del medico  y tomo a la bebe explicándole que aún le hacían falta un par de cosas de las que ellos se encargarían, el corazón de sara dolió de nuevo y se enfrento a la realidad, escucho atenta lo que el doctor le indico sobre la presión arterial y como debieron operarla de urgencia, que la bebe debe estar un par de días más en la clínica y que a lo mejor a ella le dejaran quedarse el mismo tiempo para culminar de la mejor manera la recuperación. Se marcho el hombre y le dejo allí con su vacío emocional y recordando que tenia un esposo que no tiene idea donde esta.

Las horas pasan lentas, ella ve la televisión y en ocasiones lee un poco algo en el  teléfono, insiste nuevamente en llamar a casa, al móvil de Julián y hasta la oficina, todo sin respuesta, su última  hora de conexión registra un par de horas luego de que ella llegara a la floristería; berta ya se siente mejor y ahora habla por teléfono con su amado esposo, indicándole insistentemente que por favor pase a buscarle en casa o donde sea, pero que lo halle lo mas pronto posible.



honey_honey

#535 en Joven Adulto
#1706 en Novela romántica
#367 en Chick lit

En el texto hay: traiciones, sexo, amor

Editado: 20.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar