La amante

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CAPITULO 15. Y, ¿la cordura?

 

Será tan fácil ignorar una traición y dejarla pasar, así sin más. Se habla de convertirlo en un duelo y salir de el de a poco, con calma y manteniendo claro que el suceso paso y que los errores se comenten, pero también expresando lo que se siente y con mucha paciencia por delante, o por lo menos este fue el resumen que saco sara de la cantidad de artículos que encontró en internet, luego de analizar por varias noches seguidas, si lo mejor de esta situación seria ignorar a Enzo y afrontar con Julián su gran problema  matrimonial, o por otro lado, y que le llama mucho mas la atención, ignorar el tema con lorena y mantener un romance con Enzo hasta que sienta que han pagado la deuda por su traición. Este contexto no es difícil de analizar, pero y, lorena, ella es pieza crucial en el acontecimiento, que haría con ella, seguirán trabajando como si nada, o sara la despide sin explicación valida, apta para salir a la luz, sin que estropee el plan de venganza sexual con el hombre que le despierta sentimientos ocultos.

Lo único cierto de todo esto es que hay mucho mas de lo que ella piensa, en juego.

La decisión que tome, será aquella que cambiara el rumbo de su vida, para siempre.

6:00 am

La alarma suena y sara se remueve de su cama solo un poco, palpa lo que tiene a su y un pequeño bulto le marca una sonrisa en el rostro, hace dos semanas lo hace y para ella siempre es la misma emoción.

-Hoy mami te ha ganado, mi pequeña madrugadora.

Ainara se mueve despacio ante las palabras de su madre, lleva dos semanas compartiendo cama con ella mientras que su, distante esposo duerme en la habitación auxiliar, ambos tuvieron la excusa perfecta, Ainara estaba teniendo problemas de sueño, y optaron por la opción mas cómoda para los dos, y así el tema de la infidelidad y posible infidelidad no estaría a la orden del día.

Es más fácil cuando se aleja de aquello que incomoda, pero tarde o temprano las cosas se hablaran o la situación se hará mas obvia, mas tarde, que temprano.

-La cita es a las 10:00 de la mañana, el consultorio del doctor es en la clínica cerca al local.

- ¿Con quién vas a ir?

Sara toma aire, pone los ojos en blanco y responde con sutileza.

-Esperaba que vinieras con nosotras.

-imposible- contesto sin pensarlo- tengo junta con los prospectos de la casa de Bilbao y esos negocios son a como ellos lo pongan.

-Junta con tu amante, querrás decir- No, no lo dijo, solo lo pensó.

-Te llamo cuando salgas de allí, tal vez podamos almorzar en familia. ¿Qué opinas?

-Bueno, esta bien- se concentro en lo bueno- podría ser en aquel lugar donde solíamos ir solos.

-él que queda cerca a la estación de servicio… lo recuerdo, no es nada genial ni elegante, pero la comida, en definitiva, es lo mejor que he probado. Perfecto, hablamos mas tarde amor, debo colgar.

Y ella se quedo en el limbo absoluto de sus sentimientos.

8:00 am

Iniciaba hasta ahora la mañana y el madrugar le hacía terminar antes de tiempo los quehaceres del hogar, así que se sentaba con calma a leer en la tablet, aquella loca aplicación de aficionados escritores, siempre con la idea en mente que algunos son muy buenos para no estar publicados, y que otros solo lo toman como pasatiempo sin perfeccionarlo. Era la hora del sueño de Ainara, tenia mas o menos cuarenta minutos de gracia y completo silencio, opto por poner algo de música y al levantarse del sofá, vio por la ventana como aquel auto se estaciono y abrió sus puertas. Sara temblaba, su estómago se retorcía y le sudaban las manos. Camino alrededor de la mesa de centro, se golpeo la pierna con ella en varias ocasiones, pero no detuvo se recorrido, en la puerta por fin se escucho un llamado sutil, tomo mucho mas aire del que podría contener por lo que se sintió ahogada y lo expulso ruidosamente, se acercó con calma a la puerta, paso sus manos por el vestido amarillo que tenia puesto, le bajo un poco para tapar algo de las piernas que dejaba a la vista, descubriendo sus senos  en el proceso, se veían en exceso voluptuosos, acomodo su cabello y seco el sudor de su frente, sonrió,  y se percato de que era muy obvio hacerlo, así que prefirió fruncir el ceño, solo un poco, no quería parecer enojada, la puerta sonó de nuevo, y le acelero, abrió rápidamente  y los ojos de aquel hombre la exploraron de pies a cabeza, se acerco a ella, le tomo por el cuello y le beso con fuerza, con demasiada fuerza,  guiándola hasta la pared y cerrando la puerta en el proceso, él tomo las manos de ella y las sujeto sobre la cabeza, beso su cuello con pasión, oliendo en el proceso cada trozo de piel que recorría, le besaba con furia, y ella se retorcía en el deseo.



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En el texto hay: traiciones, sexo, amor

Editado: 20.08.2019

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