La amante

Tamaño de fuente: - +

CAPITULO 3. Seremos dos ( primera parte)

No existe tal vez en el mundo dos personas con tanta afinidad, como los jovenes enamorados de esta historia; para sara la vida se complementó de manera sustancial desde que conocio a julian, y para él, ella era exactamente como siempre la soñó, tal como la imaginaba en sus pensamientos locos. Lo cierto es que él no era un hombre tan atractivo, pero algo en su cordial forma de tratarla, compensaba el fisico. Ella por el contrario era tan bella y carismatica, lo que aumentaba aún mas el amor del joven, para él toda esta relación era casi una locura. 

Siempre se comporto en exceso amable con ella, por que en su interior existía el temor a perderla, ella por el contrario se encargaba la mayor parte del tiempo de hacerle entender que el amor que en ella se forjaba era lo suficientemente estable como para que él ausentara sus temores. 

Los "Te amo", llegarón demasiado pronto, un sello exclusivo de quien ama con locura y para quien es relevante el compromiso. 

Varios años después, cuando ella se sentia mas estable laboral y sentimentalmente, decidio dar un paso que generalmente no lo toman las mujeres, pero como ella es única, no le encontró inconveniente a ser quien pidiera la mano de su enamorado. 

ESE DIA EN LA MAÑANA...

A sara se le hizo un poco tarde esta mañana, todo estaba cuadrado minuciosamente, y unos minutos de atraso, podrían significar un gran enredo. Ya su dia habia iniciado algo mal, y lo complemento no conseguir leche de almendras en la nevera, no tuvo mas opción que tomar la que julian consumía.

-Espero que no me afecte, por que en este día no necesito reflujo gastrico. Que manias las tuyas, no poder tomarte el te sin leche, de tantas cosas a las que has renunciado.

Miro el reloj de pared en la cocina y se apresuro a beber el te mientras seguía reprochandose las faltas que a tan cortas horas ya llevaba, siempre tan perfeccionista y justo este día tan descuidada.

-No entiendo como algo tan sencillo como comprar una botella de champagne, se convierta en una osadía. 

-Estas estresada hija, cuando eso pasa se te complican las cosas. 

Sara miro a patricia de lado y le imito en señal de protesta.

-No ayudas, y criticas. 

-Ahora me atacas para desahogar tu estres. 

Entre cerro los ojos y respiro profundo, a estas alturas ya tenia la pelea perdida, distcutir con patricia solo aumenta la perdida de tiempo. 

-Mira, te pasaste de lugar, ¿no era tres locales atras lo de las flores?- le comenta patricia 

-Si -sonríe maliciosamente.- cuanto lo siento, creo que deberás caminar un poco.

Patricia le enseña el dedo del medio como ofensa y se baja del auto.

-Si sabes que hago esto, más por julian, que por ti. 

Sara le imita burlandose de ella y le tira un beso al aire, patricia camina hasta el local para retirar el pedido de petalos blancos a nombre de sara, los cuales usarán para decorar el apartamento de la joven, en conmemoración a la propuesta. 

-Listo, es todo. 

-¿estas segura?, ¿has revisado la lista?

-que te angustia tanto, ¿cuantas veces en tu vida has fallado?- le insinuo patricia. -no creo que esta sea la primera.

-Precisamente por eso, te imaginas que algo salga mal, quedarà en la memoria de nuestro matrimonio, en la anecdotas que le contaremos a nuestros hijos, y estos a sus hijos. Toda la generacion Leyva Borges sabrá de el gran fiasco que hice el día del compromiso. 

Patricia sonrio  maliciosamente, sara sabia que algo tenia por decir.

-Sueltalo ya mujer.

-Y si, te dice que no.

Sara abrio sus ojos como a punto de aplicarse gotas oculares, luego fruncio el seño y nego con su cabeza.

-Cancelado, cancelado, cancelado. Eso no se dice ni en broma.

Patricia reia fuerte mientras la joven  continuaba preocupada por el comentario

-¿De verdad crees que eso pase?- comentó sara con un dejé de tristeza. 

-Como crees amiga, sabes que él da la vida por ti, son la pareja mas perfecta que ha existido en mucho tiempo. 

 

ESE DIA EN LA NOCHE 

-Es el segundo vestido que me mido, literalmente no me cierra. 

Comenta la joven al telefono. 

-Tranquila, ya encontrarás el adecuado.

-el adecuado es justo él que no cierra por la inflamacion abdominal  horrible que tengo. 

-De que te preocupas mi muñeca, si sabes que con cualquiera te ves hermosa, lo que yo veo en ti va mas allá del vestido que lleves puesto. 

Ella sonríe sonrojandose un poco, eso era lo que mas amaba de él, aún a traves del telefono podría hacerla sentir amada. 

-Vale, tendré calma. Pero por favor no llegues tarde, la cena esta casi lista y no quiero que pierda el gusto.

-¿Cocinaste para mi?

Rien al tiempo

-Ya sabes que no lo hago, ni para mi. No es que tú no lo merezcas, es solo que ese en especial no es mi fuerte. Pero la vecina, la señora martinez, hace unas comidas deliciosas, y te puedo asegurar que quedarás satisfecho. 

- lo sé,  lo sé. No te preocupes mi muñeca, que cuando nos casemos, cocinare para ti a diario. Esa será mi mas grande muestra de amor hacia ti. 

Sus ojos se llenaron instantaneamente de lagrimas, y comenzaron a rodar por su rostro, se miro en el espejo y las limpio cuidadosamente para no arruinar el hermoso maquillaje que llevaba. La seguridad la embargo, él ha pensado en matrimonio, no estaba lejos de sus pensamientos. 



honey_honey

#3400 en Joven Adulto
#9775 en Novela romántica
#1593 en Chick lit

En el texto hay: traiciones, sexo, amor

Editado: 20.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar