La Anatomia de un amor

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Capitulo 2

Alexander

La noche es joven, el hombre siempre es atraído por la juventud.

¿Es extraño no? Ir a una fiesta y luego querer alejarse del ruido y la multitud, pero sobre todo es extraño el magnetismo que sientes al ver a una persona en específico incluso cuando no lo conoces.

He llegado hace exactamente una hora a Los Ángeles desde Connecticut, hace aproximadamente cuatro años desde que mi papá se murió y le prometí hacer algo aquí en LA en cuanto me graduara y hoy, sin que me lo esperara., acabo de ver a la chica más jodidamente hermosa de este mundo.

- ¿Qué miras?.- Escucho la voz de José, uno de mis amigos.-

- No, nada.- Pero la verdad es que mis ojos se han perdido en su diminuto, perfecto, tentador y endemoniadamente sexy cuerpo.

No pude evitar observar a esa chica mientras llegaba, siento que la he visto en alguna parte, pero nada me llegaba a la cabeza.

Vi cómo se alejaba del resto de la fiesta caminando por la playa, así que haciendo uso de toda mi experiencia en la coquetería decidí ir tras a ella para asegurarme de que no le pasara nada, y de paso ver si me dedica aunque sea un hola.

¿Qué onda con esa gente que se da cuenta de que alguien les mira o está tras suyo? Pues al parecer sintió mis pasos tras ella cuando de pronto se giró y me miró con esos ojos color ámbar hipnotizantes, era una castaña esbelta, con unas piernas largas que dejan muchísimo a la imaginación, unas curvas perfectamente marcadas y unas facciones tan ligeras que le daban ese toque angelical.

¡Bendito sean los padres de esta mujer!

- Oye, porque me sigues?.- Me pregunta con un tono de voz un poco mas temperamental de lo que se esperaría de una chica como ella.

Me gusta.

- No te estoy siguiendo, quería alejarme un poco del ruido.- Me excuso como si estuviera hablando con mi hermana.-Por cierto, no deberías caminar sola a esta hora por estos rumbos, es algo peligroso.

Un leve rubor se apodera de sus mejillas y por primera vez, ese pequeño detalle me parece precioso en una mujer que definitivamente quiero llevarme a la cama.

- Gracias, no te preocupes no llegaría tan lejos.- Esta vez me respondió un poco más amable.- Es más, creo que es debería volver, adiós.

Ella empieza a caminar y trato de no desmayarme ante la sensualidad que desprende ese vaivén de sus caderas.

- Adiós.- Le digo mostrándole una pequeña sonrisa que ella responde con una perfecta y sensual mueca.

¡Señor Jesucristo!

Me quedé observándola hipnotizado mientras se alejaba y en ese momento soy consciente de que ella definitivamente se parece a alguien que justo ahora no puedo recordar.

La verdad es que me gustaría saber cuál es su nombre y porque no también en donde vive.

¿Vivirá aquí en Los Ángeles o solo está de pasada como yo?

Me dejo caer en la arena y termino el mojito de mi vaso.

- ¡Eh Hombre! ¡¿Dónde te has metido?.-Escucho que me llama José.- Vámonos a casa, tenemos muchísimas cosas que hacer y mañana es el gran día.

Me levanto con pereza y me deshago de la arena que se ha quedado en mi pantalón.

He venido a Los Ángeles justamente por una razón y el día de mañana es el gran día.

Vale Alex, debes apartar a la chica misteriosa de tu mente y concentrarte en lo que realmente importa.

No puedes echar a perder todo solo por una chica a la que quieres coger de mil formas.

Y por si se lo preguntan:

Si, su trasero es la gloria.

Alexander

La noche es joven, el hombre siempre es atraído por la juventud.

¿Es extraño no? Ir a una fiesta y luego querer alejarse del ruido y la multitud, pero sobre todo es extraño el magnetismo que sientes al ver a una persona en específico incluso cuando no lo conoces.

He llegado hace exactamente una hora a Los Ángeles desde Connecticut, hace aproximadamente cuatro años desde que mi papá se murió y le prometí hacer algo aquí en LA en cuanto me graduara y hoy, sin que me lo esperara., acabo de ver a la chica más jodidamente hermosa de este mundo.

- ¿Qué miras?.- Escucho la voz de José, uno de mis amigos.-

- No, nada.- Pero la verdad es que mis ojos se han perdido en su diminuto, perfecto, tentador y endemoniadamente sexy cuerpo.

No pude evitar observar a esa chica mientras llegaba, siento que la he visto en alguna parte, pero nada me llegaba a la cabeza.



Charina Romero

#1405 en Novela romántica

En el texto hay: amor, doctores, carreras

Editado: 07.01.2019

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