La Bailarina y el Príncipe. N°2 Serie Amigos de la Realeza

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Capítulo 3 "Dolor"

El miedo corroe mis venas. Sin nadie acompañándome, me siento aun más sola de lo que hubiese pensando en mi vida. Raven dijo que vendría pero tengo miedo de que no llegue. No quiero estar sola mientras operan a Jonathan. Solo estamos nosotros dos. No tenemos a más nadie. Miro los segunderos del reloj y siento que se ríen de mí porque pasan muy lentos. La operación ha durado dos horas y aun no tengo noticias. Ninguna enfermera sale o entra para poder preguntar. Trato de calmar mis nervios, pero es muy difícil. Quisiera llamar a Charles pero sé que no es posible, porque él al irse, caí en cuenta del poder que tiene y lo importante que es. Lo deduje con la lujosa habitación que me reservó y por toda la ropa de marca que me conseguí en la habitación. Además, al tener tanto tiempo para pensar, pude darme cuenta que él ya lo tenía todo planeado. Había planificado regresar a su país, antes de que lo llamaran. Me entristece pero no puedo culparlo. Yo no soy su responsabilidad. Mucho con todo lo que me ayudó. Y estoy tan agradecida con él que no sé ni cómo retribuírselo. Así que lo mejor es que no lo llame para preocuparlo y desviarlo de sus responsabilidades. Porque al final, ni Jonathan ni yo somos su responsabilidad y no es justo que me imponga.

Estaba tan absorta que no vi a la persona que se sentó a mi lado hasta que apretó mi hombro. Alcé la cabeza y vi a la rubia platino que había enamorado a mi hermano hace tres años. Raven me dedico una sonrisa comprensiva y nerviosa. Ella entendía el terror por el que estaba pasando.

- ¿Te han dicho algo?

- No---respondí con voz rota---solo espero y espero, pero no me dicen nada.

- Debemos tener fe Ari--- me dijo Raven apretando mi mano--- es lo único que nos queda.

Solo pude asentir porque mi garganta estaba cerrada. El nudo no me dejaba hablar. Ambas nos quedamos en silencio mientras esperábamos alguna noticia de Jonathan. Aun recuerdo el día que nos presentó. Al principio me había caído muy mal porque creía que me iba a separar de Jonathan, como lo había hecho la novia anterior, pero poco a poco mi percepción fue cambiando y supe que ella era la indicada para mi hermano. Al final la quise tanto como a Jonathan. Sé que ella lo ama mucho.

Varias veces tome café. Eso era lo que me mantenía despierta. La operación había comenzado a la una de tarde y ya eran las once de la noche y aun estaban en quirófano. Una enfermera había salido para decirnos que la intervención era fuerte y muy delicada por lo que tardarían unas horas. Así que Raven y yo, esperábamos nerviosas los resultados de la operación.

Cuando ya casi me estaba quedando dormida, escucho las puertas abrirse y me desperté de golpe. Vi al doctor Ford y por su cara, las cosas no habían salido bien. Iba con otro doctor. Era muy alto, de cabello negro azabache. Ambos tenían la misma cara. Raven apretó mi mano y ambos nos levantamos nerviosas.

- Señoritas, les presento al doctor Andreu, fue quien operó a su hermano--- veo como el doctor recién nombrado asiente con la cabeza y nosotras hicimos lo mismo

- ¿Cómo salió todo doctor?---pregunté con voz grave

- Bueno jóvenes, al intervenir a Jonathan me encontré con varias situaciones difíciles. Fue un caso muy delicado de tratar. Las probabilidades eran pocas---al escuchar eso supe que todo estaba perdido. Quise llorar, gritar algo, pero solo me quedé ahí parada, fría--- lo siento señorita Harrison, pero su hermano entró en coma y a los minutos tuvo muerte cerebral---los oídos me zumbaban. "Muerte cerebral" pensé desconsolada. Jonathan murió. Las piernas me flaqueaban, pero Raven me sujetó fuerte.

- ¿Eso qué quiere decir?---preguntó ella con voz grave

- Quiere decir que el corazón de Jonathan aun está vivo por que está conectado a las máquinas, pero su cerebro está muerto, y no podrá volver a la vida--- respondió el doctor Ford con voz compresiva

- Jonathan está muerto ¿no doctor?---comenté rota--- lo único vivo es su corazón, pero eso solo no funciona si el cerebro está muerto---ambos asintieron y sacando coraje de no tenía comenté--- ¿podemos verlo antes de desconectarlo?

***

- ¡Su majestad! ¿es cierto lo que se dice de su prometida?---preguntó un periodista

- ¿es cierto que Alexandra Aristigueti lo engañó con una mujer?--- comentó otro buitre periodista

- ¿Qué piensa usted de eso su majestad?

No contesté ninguna de las preguntas, solo caminé hasta la limosina escoltado por mis guardaespaldas. La cabeza me daba vueltas con todo lo que había leído por las noticias digitales. Había videos y fotografías de Alex teniendo relaciones sexuales con otra mujer, quien también resulta ser otra famosa deportista, amiga de ella. No podía creerlo. Y las cosas que decían de mí, me enfurecían. ¿Cómo pueden dar a entender que soy poco hombre? No lo dicen con esas palabras, pero entre líneas se puede leer. ¿Cómo es posible que Alex me haya hecho esto? nos conocemos desde mucho tiempo y yo la amaba. "¿Cómo...?" negué con la cabeza. Tiene que haber una explicación lógica para esta situación. Alex me ama. Seguramente era un montaje hecho por un imbécil sin nada que hacer.



Dafi

Editado: 04.12.2019

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