La Bestia

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Capitulo 29

—Vamos—le dije  a Dina

Yo voy adelante, pero al llegar a la puerta y abrirla me di cuenta de que esta demasiado oscuro allá abajo.

—Necesitaremos algo para iluminar el camino— dijo algo temerosa, y tiene razón, yo tampoco quiero bajar en completa oscuridad

Volví a cerrar la puerta mientras busco algo para iluminar, siento como si algo fuera a salir de ahí si la dejo abierta.

—Déjame buscar algo que nos sirva— en la cocina solo encontré un encendedor, con eso será suficiente al menos para bajar y restaurar la electricidad

—Bien, hay que darnos prisa— dijo parándose detrás de mí

Abrí la puerta, la cual rechino hasta abrirse por completo, la vista es casi nula, apenas se pueden apreciar los escalones, di el primer paso y encendí la débil flama que nos permitía ver un poco más allá de la oscuridad, bajamos un escalón a la vez y cada uno suena un poco, mientras más bajamos se siente más frío el ambiente, la piel se eriza, pero no sé si es por el frío o por los nervios de lo que posiblemente encontremos abajo, esa bruja Katy puede volver en cualquier momento.

Una vez que llegamos al final de la escalera notamos algo.

—¿Por qué hay luz ahí?— pregunto Dina.

—No lo sé— en aquella habitación donde mi abuela tiene sus cosas hay luz, se puede notar debajo de la puerta salen algunos rayos de luz cálida, deben ser las velas, seguramente se encendieron solas otra vez, o mi abuela lo hizo.

—¿Tenemos que entrar ahí?— pregunto Dina.

—Sí, pero está bien, no hay nada malo ahí dentro—o al menos eso espero

Me acerque a la caja de fusibles para revisar cual es el fallo, pero no encontré nada extraño, intente devolver la energía eléctrica pero no fue posible, no tiendo porque no hay electricidad.

—Lo siento Dina, tendremos que seguir así— le dije, ella solo me miro algo preocupada y asintió para indicar que siguiéramos.

Nos acercamos a la puerta, la luz sigue por debajo, puse mi oreja pegada a la madera y trate de escuchar si hay alguien dentro, pero ningún sonido sale de la habitación, tome la perilla de la puerta y me pregunte si está abierta, la verdad no recuerdo cuando fue la última vez que estuve aquí abajo, y menos si la puerta estaba abierta o cerrada, en el fondo quiero que esté cerrada para evitar entrar y toparnos con algo malo, pero también necesito que este abierta para poder sacar los libros.

Gire la perilla, la puerta está abierta, la abrí lentamente mientras miro dentro para revisar que no hubiese nadie, una vez que la abrí por completo confirmamos que no hay nadie más aquí, así que dimos el primer paso dentro de la habitación.

—Oh por dios, Aileen mira ahí— susurro Dina muy alterada mientras me señalaba el piso junto a la mesa.

Sentí escalofríos.

—¡¿Evan?!— exclame confundida y atónita

Me acerque rápido hasta donde se encuentra tirado, está en el piso al fondo de la habitación,  parece que está dormido, o al menos eso espero, tiene un par de heridas, un corte no tan profundo como el de aquella ocasión, solo que esta vez lo tiene en el brazo contrario y de forma horizontal, y en la pierna derecha tiene otra herida igual, pero parece que alguien trato de sanarlas pues tiene unas hierbas encima, a su alrededor hay cuatro velas de color verde, y gotas de lo que parece sangre esparcidas también a su alrededor, pero lo que más me preocupa es que tiene un pequeño puñal clavado sobre su ropa en el centro de su pecho, me acerque para ver más de cerca, el mango del puñal parece estar hecho de alguna clase de hueso, tiene unas figuritas grabadas en él, y extrañamente esta clavado de forma que atraviesa su collar, como si lo asegurara para que no se lo quitara.

—¿En verdad es Evan?— pregunto Dina quien también lo observa de cerca.

—Sí—dije angustiada al verlo así

—No puedo creer que todo el tiempo estuvo aquí—dijo Dina

—Yo tampoco, nunca pensé en revisar este lugar

— ¿Crees que este... muerto?—insinuó

—¡No! Solo esta... inconsciente, hay que despertarlo—espero que realmente este bien, porque para ser honesta ni siquiera escucho que este respirando, empiezo a sentirme mal, ¿Y si realmente está muerto?

Intentamos despertarlo, le hable y lo moví un poco, le di unas pequeñas bofetadas, pero fue inútil, no reacciona, y mientras tanto me pregunto ¿Pero qué hace aquí? Por más que lo pienso no le encuentro sentido, además él no puede entrar a esta casa a menos que yo le de mi permiso, o a menos que…



Cynthicena

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En el texto hay: amor, magia

Editado: 06.07.2018

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