La buscaproblemas y el medio lobo

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Epílogo

―Tú saliste con Simon hace unos años ¿verdad? ¿Qué es lo que sabes de esa noche?

―¡No lo sé, ya dejen de preguntármelo! ¿Por qué no lo buscan a él y le dicen?

―Porque Lizarraga no suelta la lengua.

―Raro para un lagarto ¿no?

Los Gryffindor dejaron de hablar de repente, pues los Hufflepuff y Ravenclaw se cruzaron en su camino al hibernadero número dos. Simon saludó con la mano a Mary Lupin, pero ella se quedó muy quieta, apenas sonriéndole, al igual que todo el grupo que lo miró pasar. David volteó a mirarlos, y gruñó muy fuerte. Las chicas de Gryffindor gritaron, y él y Simon se partieron de risa.

El rumor seguía por allí, danzando entre los alumnos más nuevos. Era posible que David Renuel fuera un hombre lobo.

―¿Es en serio? Qué ridículas, por dios… ―dijo Violet, tras el comentario de Simon del gruñido de esa mañana.

―Sigue siendo gracioso.

―No les quita lo ridículas, Simon.

Él se encogió de hombros.

―Bueno, Burroughs se rió mucho por eso, creo que la invitaré a salir.

―Simon ¿Por qué no te buscas una buena chica, para variar?

Simon se echó el cabello a un lado, mirando mal a Abi.

―¿Y por qué no te…? Tú… Cállate.

―Vaya, Simon. Me dejas sin palabras.

―Vamos, déjalo… -dijo David- Burroughs es bonita.

―No lo defiendas.

―Sí, señora.

Abi se sonrió. David se sentó a su lado. Comprobó con extrañeza cómo sus piernas ya no se veían tan altas en contraste a las de Abi. Ella cumpliría 17 años en mayo, en un mes.

―¿Alguno ha estudiado para el ÉXTASIS?

―Yo no tengo por qué...

―¡Todos sabemos que te va bien en pociones, Simon! ¡Ya cállate!

―Oh, oh, espera… A alguien se le olvidó que le salvé el culo en Pociones durante… uhm… ¿cuatro? ¿Cinco años?

―Ah, ya cállate, Simon.

―Sí, deberías callarte, Simon. O haremos que te caigas de la escoba la próxima vez.

Fletcher se había vuelto una mole de músculos en pocos años, caminaba muy erguido todo el tiempo, como queriendo exhibir sus muy trabajados pectorales de guardián. Sttank iba a su lado, no tan grande como él, pero de manos pesadas. Había golpeado a un buscador de Ravenclaw tan fuerte que le voló la mitad de la dentadura. No con el bate de golpeador, sino con su puño.

Simon se levantó.

―La única manera de que me lances de la escoba será porque me habrás confundido con una quaffle. Cosa que no descarto, con el último partido…

Fletcher apretó los puños. El último partido había parado una bludger, en vez de una quaffle… que pasó limpiamente por el aro de gol tras de sí, lo que le valió las burlas de todo el colegio durante ese momento. Simon, en el momento, era el buscador de Quidditch sustituto del equipo, pues la integrante original, Bella, había sufrido una caída muy fea y se rehusaba a volver a jugar el resto del año.

―O con una varita, imbécil… no sería la primera vez.

Fletcher le dio con el codo a Sttank, riéndose con complicidad.

―¿Qué dices?

―Nada, Lizard… que ojalá hubiéramos tenido suerte esa vez ―dijeron mientras se alejaban. Abi tuvo una corazonada y se levantó, siguiéndolos.

―¿Qué mierdas estás diciendo, apestoso?

―No me hables, sangre sucia.

―Retira eso ―exigió David, acercándose también.

―¿O qué? ―se burló él―. Nadie se come ya ese estúpido chisme, sólo las niñas fáciles y estúpidas como Cenis, que se comen las-

David sacó la varita con alucinante rapidez, y le apuntó al cuello a Sttank, que miraba a David desafiante, pero con algo de miedo en los ojos. Él apenas había metido un dedo en sus bolsillos y se había detenido, por si acaso.

―Retira eso, pedazo de mierda.

―Bien, Cenis no es una sangre sucia. ―le clavó la punta de la varita en el cuello, cuando Fletcher le apuntó al rostro a David.



Ali Bracamonte

Editado: 18.02.2018

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